Tráfico de pangolines en Barajas: hallan en una maleta 15 cadáveres de la especie protegida procedentes de África central

Somos Madrid

26 de febrero de 2026 11:13 h

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El tráfico ilegal de pangolines sigue activo y ha sorprendido en Barajas. La semana pasada, encontraron los cuerpos de 15 ejemplares de este pequeño mamífero, el único en el mundo con escamas de queratina muy valoradas en el mercado de medicina tradicional. Su asociación a propiedades como el alivio del dolor o la mejora de la circulación -sin base científica- ha llevado a sus tres especies asiáticas a considerarse en peligro de extinción, mientras que las ocho tipologías restantes han pasado a figurar en la Lista Roja de la UICN sobre especies amenazadas. En la pandemia, el pangolín cobró especial protagonismo cuando comenzaron a investigarse las posibles causas del covid-19.

El 16 de febrero, la Guardia Civil intervino en el aeropuerto madrileño varios cadáveres envueltos en plástico, que viajaban en la maleta de una pasajera recién llegada de Addis Abeba, capital de Etiopía. En total, los animales pesaban unos 40 kilos. Han sido puestos a disposición de la autoridad nacional CITES para su estudio y catalogación, según informa el cuerpo de seguridad.

El contenido del equipaje se desveló en uno de los controles fiscales que ejecuta la Unidad de Fiscal y Fronteras en las instalaciones de Barajas. Durante la inspección por rayos X a las pertenencias de las pasajeros, los agentes detectaron en una maleta imágenes con tonalidades y densidades que les resultaron inusuales. Al abrirla, en presencia de su propietaria, encontraron 15 ejemplares muertos de pangolín.

Estos mamíferos están incluidos en el Apéndice I del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), que prohíbe su comercio internacional salvo en circunstancias excepcionales. Se trata de una protección máxima, reservada a especies en peligro de extinción. De momento, aquella pasajera continúa siendo investigada como presunta autora de un delito contra la fauna.

El tráfico ilegal de especies protegidas constituye una de las principales amenazas para la biodiversidad global y puede acarrear penas de prisión y multa, según el Código Penal. La actuación se enmarca en las funciones de resguardo fiscal del Estado que desempeña la Guardia Civil bajo la dependencia funcional de la autoridad aduanera, con el objetivo de prevenir y perseguir el contrabando, el narcotráfico y otras infracciones de carácter fiscal.