El Parlament insta a la Generalitat a entrar en el accionariado de Seat para salvar la marca
El Parlament de Catalunya se posiciona sobre el futuro de Seat. La Cámara ha instado a la Generalitat a negociar con el Gobierno central y el Grupo Volkswagen la entrada del sector público en el accionariado de Seat para garantizar la continuidad de la marca más allá de 2029. La propuesta, presentada por Comuns, plantea que la Administración catalana adquiera una participación “minoritaria pero significativa” en la compañía y tenga presencia en sus órganos de gobierno, con el objetivo de disponer de capacidad de intervención en las decisiones estratégicas que afecten al futuro de la enseña y de la actividad industrial en Catalunya.
La resolución ha salido adelante con los votos de ERC, Comuns, la CUP y Aliança Catalana, mientras que el PSC-Units, el PPC y Vox se han abstenido, y Junts ha votado en contra. El texto reclama al Govern que articule la eventual entrada pública a través de Avançsa (empresa de inversiones industriales) o del instrumento que se determine, en coordinación con el Ejecutivo central, los representantes de los trabajadores y las administraciones locales afectadas.
La iniciativa llega después de la filtración de los planes de Volkswagen de sacrificar la marca Seat por falta de electrificación en 2029. La resolución reclama además la elaboración de un plan de futuro que garantice el mantenimiento de la enseña creada hace 76 años más allá de 2029.
Nuevo modelos para Seat
Uno de los elementos centrales de la propuesta es que Volkswagen concrete antes de 2029 qué modelos sustituirán la actual gama del Ibiza, el Arona y el León, que se fabrican en exclusiva en Martorell y que, según los datos incluidos en la iniciativa parlamentaria, representan 199.000 de las 500.000 unidades que se prevé producir en 2026. El Parlament también reclama modelos puente que permitan cubrir el periodo hasta la llegada de los nuevos Cupra prevista para finales de 2032.
La resolución plantea asimismo mantener en Catalunya los centros de decisión, investigación y desarrollo de la compañía y condicionar cualquier nuevo apoyo público al Grupo Volkswagen al cumplimiento de los compromisos industriales y laborales. En paralelo, insta al Govern a revisar los planes industriales presentados por Seat para acceder a ayudas públicas, incluidas las procedentes del PERTE VEC y los apoyos adicionales de la Generalitat, y exige su cumplimiento o la devolución de las ayudas si estas contemplaban expresamente la continuidad de la marca Seat.
El texto aprobado por la Cámara catalana introduce de forma expresa una distinción entre la continuidad de Seat S.A., la sociedad que agrupa las marcas Seat y Cupra, y la continuidad de la propia enseña Seat. La resolución reclama que el plan industrial contemple también el escenario de desaparición de la marca y que se adopten medidas para preservar tanto la sede como la actividad productiva y el empleo directo e indirecto asociado a la compañía.
Rechazo de Seat y del Gobierno
El debate parlamentario se produce después de que el presidente de Seat S.A., Markus Haupt, descartase la opción de una participación pública en el capital apuntada por el presidente del comité de empresa y dirigente de UGT, Matías Carnero. En un sentido similar se pronunció el Gobierno central. Haupt aseguró que Volkswagen todavía no ha tomado una decisión sobre el futuro de la marca pero reconoció que existen distintos escenarios, incluido un eventual cese de Seat, pero señaló que la decisión dependerá de la evolución de los clientes, la regulación y los mercados.
Haupt también admitió que la inversión necesaria para electrificar completamente Seat supondría “un esfuerzo muy grande” para el grupo, frente al protagonismo que ha adquirido Cupra como principal motor de crecimiento y electrificación de Seat S.A. Al mismo tiempo, descartó que esté en cuestión la continuidad de la compañía española y aseguró que el futuro del empleo está garantizado.
La resolución del Parlament pretende precisamente intervenir en ese escenario y reclama que la futura estrategia de producto incluya nuevos modelos electrificados para Seat. La iniciativa considera que la participación pública debe servir para garantizar la continuidad de la marca, preservar el empleo y la producción y reforzar el arraigo territorial de una compañía que la Cámara catalana define como un activo industrial, laboral, social y patrimonial estrechamente vinculado a la historia contemporánea de Catalunya.
La propuesta plantea una fórmula de participación pública en Seat similar a la presencia que el Estado de Baja Sajonia mantiene en Volkswagen, donde posee un 20%, aunque en este caso la resolución no fija un porcentaje concreto de participación. La iniciativa parlamentaria se limita a reclamar que sea “minoritaria pero significativa” y que permita representación en los órganos de gobierno.
El debate se produce además en un momento en el que Martorell afronta la transformación hacia la movilidad eléctrica. La planta ya fabrica el Cupra Raval y el Volkswagen ID. Polo y cuenta con líneas flexibles preparadas para producir vehículos con diferentes sistemas de propulsión. El Grupo Volkswagen ha comprometido una inversión 10.000 millones de euros en la electrificación de sus instalaciones españolas, mientras que la planta de Martorell ha recibido 3.300 millones de euros de inversión, incluidos 200 millones procedentes del PERTE VEC.
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