Jugadora del Alhama CF ElPozo
Marta Gestera: “Te das cuenta de que el fútbol femenino está cambiando porque puedes irte fuera, estudiar y cobrar”
Cuando era pequeña, Marta Gestera (El Astillero, Cantabria, 2002) probó muchos deportes hasta que encontró en el fútbol su tesoro más preciado. “Yo de pequeña sabía que quería hacer deporte, pero no sabía cuál. Entonces hice pádel, ballet porque veía a mi hermana pasárselo bien y como mi padre entrenaba a un equipo de fútbol empecé a jugar en su equipo hasta que salió uno femenino en Santander, de donde yo soy”, ha recordado.
A partir de ese momento, el fútbol comenzó a ser para ella un juego con el que se divertía entrenando con sus amigos, todavía sin poder proyectarse en el futuro. Pero conforme fueron pasando los años, Marta lo fue viendo como algo a lo que se podría dedicar profesionalmente. Y de ahí se fue forjando un espíritu de lucha y de carácter competitivo que la ha llevado a debutar en Liga F -la máxima categoría del fútbol femenino español- con el Alhama ElPozo el pasado 30 de agosto de 2025 contra uno de los equipos más laureados del mundo: el FC Barcelona. Meses después de su estreno, y en el marco del Día de la Mujer, conversamos con esta futbolista sobre las diferencias existentes entre categorías del fútbol femenino español y las comparaciones inevitables que se hacen entre el fútbol practicado por mujeres y hombres en nuestro país. Sin olvidarnos tampoco de la evolución que se ha ido dando dentro del fútbol femenino y todo lo que aún queda por seguir construyendo.
Has pasado por todas las categorías antes de llegar a Liga F. ¿Qué le dirías, por ejemplo, a una jugadora de 3º RFEF sobre lo que realmente cambia al llegar a la máxima categoría?
Cambian un montón de cosas, pero la principal es que te dedicas por y para el fútbol. Me explico. Cuando estás en categorías inferiores sí que es verdad que juegas al fútbol, pero aparte del fútbol lo tienes que compaginar o bien con los estudios, con trabajo o con lo que sea, como me pasó a mí durante algunos años. Entonces el máximo cambio es ese, que estás por y para el fútbol sin tener que hacer nada más.
¿Notas alguna diferencia entre Liga F y el resto de categorías por las que pasaste en cuanto al nivel competitivo o las condiciones para poder competir?
Más que de categorías, suele ser de clubes y de quien los lleva. Porque yo al final he estado en diferentes clubes en la misma categoría, y la disponibilidad horaria ha sido diferente. Si es verdad que coincide que cuando estás en Primera yo creo que todos los clubes entrenamos por la mañana y al mediodía estamos fuera. Pero luego por ejemplo, te vas a segunda o a tercera y hay clubes que pueden entrenar por la mañana, a mediodía o por la noche, cuando tienen campo. Y luego en cuanto a materiales, o tienes suerte de que es un club que tiene infraestructura e inversión o bueno, eso al final se acaba notando.
También cuando vas aumentando la categoría se nota en el staff, porque por ejemplo cuando estás en categorías inferiores tienes un entrenador y como mucho un fisio, y al ir subiendo ya tienes preparador físico, nutricionista, psicólogo, analistas…
¿Y cuál es el momento en el que una futbolista empieza a plantearse si puede vivir realmente del fútbol?
Es triste decirlo, pero es a nivel económico cuando llega el sueldo mensual el momento en el que te planteas que te puedes permitir la vivienda, tu comida o estudios si quieres. Si estás estudiando te da también incluso para ahorrar, para algún viaje, algún antojo. Cuando realmente pasa todo eso es cuando una futbolista se plantea que puede vivir de ello, es decir, cuando tiene una base económica estable y cobra por jugar al fútbol.
Luego es inevitable que haya comparación entre el fútbol masculino y el fútbol femenino. ¿Cuándo crees que aparece más esa comparación: viendo partidos, hablando con aficionados o dentro del propio entorno deportivo?
Yo diría que los tres, porque al final cuando ves partidos lo ves. Tú estás viendo un Barcelona-Madrid de chicos y de chicas, que son ejemplos top en la liga española, y se ve en el ritmo de juego, a nivel físico y con respecto al ritmo. Es decir, la diferencia de fútbol y de juego es diferente. Luego hablando con aficionados depende de con quien hables, porque si hablas con un aficionado que sí que está puesto puedes mantener una conversación y decir que hay diferencia por ciertos motivos. Pero si hablas con gente que no está puesta te va a decir que el fútbol masculino es mucho mejor y el femenino es superaburrido y malísimo.
También las expectativas que se tienen con un futbolista y con una futbolista influyen en las diferencias entre el fútbol masculino y el femenino.
Exactamente. En chicos, las expectativas siempre son más altas que en las chicas. ¿Por qué cuántas veces hemos escuchado decir al padre de un niño 'este nos va a sacar de pobres porque va a ser futbolista y millonario' y cuando una niña es buena un 'que raro que la niña es superbuena'? Entonces ya ahí, inconscientemente, estás poniendo expectativas en un niño y una niña que al final ya va pasando menos.
Desde que empezaste a jugar al fútbol hasta ahora, ¿cuándo comenzaste a notar que algo estaba cambiando y creciendo dentro del fútbol femenino?
Pues mira, yo mientras que iba jugando al fútbol con mi equipo y mis amigas vivía el presente. Sí que es verdad que cuando vas creciendo, estudiando y planteándote tu futuro, es cuando vas viendo cómo cambia el fútbol. Porque por ejemplo, mi punto de inflexión fue cuando acabó el bachillerato y tuve que decidir qué estudiar y entre quedarme en casa y seguir jugando en el equipo de mi ciudad o buscar unos estudios y jugar fuera. Entonces es ahí cuando te das cuenta de que está cambiando el fútbol femenino, porque puedes irte fuera, estudiar y encima cobrar por el fútbol.
En tu opinión, ¿el fútbol es el que ha cambiado más rápido o las jugadoras os habéis tenido que ir adaptando más?
Yo creo que ambas. Sí que es verdad que el fútbol ha cambiado y ha mejorado un montón, pero no considero que haya sido rápido. Esto es al final lo que te digo, es mirar la máxima categoría anteriormente y ahora, donde igual se tenía que compaginar, pagar por ello, no cobrar lo suficiente para vivir de ello, y en la actualidad si se puede vivir de ello. Yo considero que todavía hay mucho más camino por delante y que se puede mejorar mucho más.
Si pudieras mejorar una sola condición laboral del fútbol femenino español mañana mismo, ¿cuál sería?
Yo cambiaría el convenio colectivo en las bases inferiores. Quiero decir, en el Convenio Colectivo que salió había un sueldo base y el año que viene lo cambiarán y aumentará un poquito más. Que pasa, que eso está en Liga F, pero por ejemplo vas a 1º RFEF y no hay un sueldo base. Es decir, puedes estar cobrando en un club 400 o 2000 euros. Y yo considero que si hubiese un convenio de sueldo base en categorías inferiores ese cambio no costaría tanto y no habría tanta diferencia entre una liga y otra. Por tanto, habría más nivel y se podrían traer jugadoras de fuera.
Y para cerrar Marta, ¿cuándo crees que dejará de ser noticia que una mujer pueda vivir realmente del fútbol?
Yo creo que ya no es noticia como tal. Ahora, gracias a que hay figuras como Alexia Putellas, Aitana Bonmatí y figuras que están fuera como Jana Fernández en el London City, junto a las que anteriormente han luchado para que ahora las jugadoras estemos como estemos, yo creo que ya no es noticia. Es decir, yo creo que el hecho de que una mujer pueda vivir del fútbol se está normalizando cada vez más.