El presunto agresor de Hamza queda en libertad con una orden de alejamiento de 150 metros: “Estoy muy asustado”

El presunto agresor de Hamza El Guenyari, el hombre que denunció haber sido atacado este jueves en Mula con una botella de cerveza y amenazado con expresiones relacionadas con su origen marroquí, ha quedado en libertad tras la celebración este lunes de un juicio rápido. El juzgado ha acordado imponerle una orden de alejamiento de 150 metros respecto a Hamza. “Voy mejorando poco a poco, pero sigo muy tocado emocionalmente”, ha asegurado en declaraciones a este periódico. “Con todo lo sucedido le han dejado fuera, no lo entiendo, sigo muy asustado”.

Durante el juicio, el investigado negó haberle agredido físicamente, aunque reconoció que estaba bebiendo en el momento de los hechos. Según su versión, las heridas que sufrió el denunciante se produjeron al golpearse contra una pared. Sí admitió los insultos, aunque aseguró que se encontraba bajo los efectos de las drogas y el alcohol. Según declaró, ese día había cobrado y “había salido de fiesta”.

Su relato, sin embargo, no coincide con el de Hamza ni con el de los testigos que presenciaron los hechos. Tampoco con las imágenes tomadas por la Policía en el lugar de la agresión, en las que se puede apreciar un botellín de cerveza roto, según consta en el auto al que ha tenido acceso elDiario.es Región de Murcia.

Según recoge la resolución judicial, existen indicios de un posible delito de lesiones y una situación de riesgo para la víctima que hace necesaria la adopción de medidas para garantizar su integridad física. Por ello, el juzgado prohíbe al investigado acercarse a menos de 150 metros de Hamza, de su domicilio, su lugar de trabajo o cualquier otro espacio que frecuente, mientras se tramita la causa.

“Vete de mi país”

Hamza denunció que el hombre le rompió una botella en la cabeza cuando esperaba a su mujer en una parada de autobús. La agresión le provocó una herida que requirió cuatro grapas y atención médica. Según su denuncia, el agresor también le insultó y le amenazó con expresiones como “vete de mi país” y referencias a los conflictos de Ceuta y Melilla.

Su mujer presenció la agresión y alertó a los servicios de emergencia y a la Policía Local. Hamza tuvo que ser trasladado primero a un centro de salud y posteriormente al hospital.

“Lo que más me pesa es la sensación de impotencia que se te queda”, explicaba Hamza tras la agresión. Este ingeniero informático de origen tetuaní lleva dos décadas viviendo en España y aseguraba que nunca había vivido una situación similar. “Yo no quiero política. Vengo a trabajar; a sumar, no a restar”.

CCOO Región de Murcia ha condenado la agresión y ha trasladado su solidaridad a Hamza y a su familia. El sindicato ha reclamado que los hechos sean investigados y que, si se acreditan las circunstancias denunciadas, el responsable responda ante la justicia.