Condenado un policía municipal de Pamplona que robó ebrio una patrulla y llevó a cuatro niños sin cinturón
Un agente de la Policía Municipal de Pamplona ha sido condenado a dos multas y con la retirada del carné de conducir durante un año por robar una furgoneta de patrulla mientras estaba ebrio el primer día de Sanfermines. Además, en el vehículo también se encontraban cuatro menores de edad “sin los debidos sistemas de retención infantil”, uno de ellos “encima” del propio procesado.
El agente de la Policía Municipal estaba fuera de servicio cuando, sobre las 16:30 del día 6 de julio en Pamplona, “acudió a dependencias policiales donde cogió las llaves del vehículo oficial”, una furgoneta Mercedes-Benz Vito, “y lo condujo saliendo del garaje de dichas dependencias” por Cuesta de la Reina, calle en la que se encuentran las bocas de garaje de la comisaría, según recoge la sentencia.
Tan solo ocho minutos después, tal y como recoge el relato judicial, el condenado volvió al mismo garaje e intentando aparcar el vehículo lo chocó contra “una columna con la parte trasera”, aunque no produjo “daños aparentes al mismo”.
“Todo ello tras haber ingerido sustancias alcohólicas en cantidad suficiente como para quedar incapacitado física y psíquicamente para conducir, con grave riesgo para la circulación”. Además de llevar en el vehículo a cuatro menores “sin los debidos sistemas de retención infantil”, uno de ellos “de muy corta edad” sentado “encima” del agente fuera de servicio, se plasma.
Escasos minutos después, “fue requerido por agentes de la Policía Municipal de Pamplona”, que le realizaron la prueba de alcoholemia al condenado al ser “patente su incapacidad para conducir” por sus síntomas físicos a simple vista, como su aliento con olor a alcohol a “notoria distancia, ojos brillantes” y un “habla pastosa y repetitiva”. La prueba del etilómetro, realizada a las 16:42, dio un resultado de 0,79 miligramos de alcohol por litro de aire aspirado. Más del triple del límite legal permitido. Media hora más tarde, el resultado fue de 0,74.
La sentencia se dictó en conformidad entre las partes y el acusado reconoció todos los hechos descritos. Por ello, se le ha condenado a dos multas de 6 meses con una cuota diaria de 8 euros, la retirada del permiso de conducir durante 12 meses y el pago de las costas del procedimiento judicial por un delito contra la seguridad vial y un delito de hurto de uso de vehículo policial.