La delegada del Gobierno defiende las cargas de la Policía Nacional tras el partido de Osasuna contra el Real Madrid

La delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverría, ha defendido este miércoles la actuación de la seguridad privada y de la Policía Nacional para “restablecer el orden” frente a la “actitud violenta y bastante hostil” de algunos asistentes en el encuentro entre Osasuna y Real Madrid. Según ha explicado, se ratifica en las declaraciones de la semana pasada, cuando calificó la actuación de “proporcionada”, y sigue “manteniendo en que Policía Nacional y Seguridad Privada hacían su trabajo”, insistiendo en que el foco debe residir en “la violencia” que se ejerció sobre los agentes. Además de declarar que “No se puso en riesgo a nadie fuera de los incidentes”.

Echeverría ha explicado que no se produjo un “único lanzamiento de una botella de plástico”, sino que del graderío sur se registraron “al menos seis”, que “están documentados gráficamente” y que no “no cesaron a pesar de la advertencia que realiza el club”. Durante la revisión de las cámaras para identificar a los infractores, “se ve con nitidez que una persona lanza una botella que está llena y cerrada”, según ha descrito, con “un globo”, y que “trata de ocultar el rostro”.

Cuando se procede a la identificación de la persona por apreciarse “premeditación” y no ser el asistente que “habitualmente está en ese sitio”, un grupo de aficionados “muestra una actitud hostil y violenta a la seguridad privada”. Según la delegada, al encontrarse estos agentes “en inferioridad numérica” ante una situación que va “in crecendo”, solicitan la intervención de la Policía Nacional con el fin de “restablecer el orden público”. Esa “hostilidad” se mantuvo en el exterior del estadio con “lanzamiento de objetos y vuelco de contenedores”, argumenta, suponiendo “delitos de atentados a la autoridad y desórdenes públicos” que se están investigando penalmente. Ha detallado que se solicitó asistencia sanitaria para dos civiles, a los que se suman siete agentes que sufrieron “diversas heridas”.

Por otra parte, la delegada del Gobierno ha matizado que “no hay que criminalizar a la afición” de Osasuna porque “la gran mayoría de aficionados” acuden al campo “a animar y disfrutar del partido”, pero no se puede “ignorar es que se producen episodios violentos, de mayor o menor intensidad”, resaltando también que “la conflictividad no cesa y no va a menos”. “Desviar el foco de ahí, de la violencia en los campos de fútbol, es un error. Porque en esas actitudes violentas y desafiantes es donde se enmarca la actuación tanto de la seguridad privada como de la policía nacional, que por cierto hacían su trabajo”, ha aseverado.

Los socios del Gobierno de la socialista María Chivite en Navarra, Geroa Bai (Socialverdes y PNV) y Contigo/Zurekin (Podemos, Izquierda Unida y Batzarre) han reclamado que sean agentes de la Policía Foral y no de la Nacional los que custodien el estadio durante los partidos de Osasuna. En este sentido, el portavoz del Ejecutivo foral, Javier Remírez, declaró que la Policía Foral es capaz “de liderar” la seguridad en estos partidos, al igual que lo hace en otros eventos culturales y deportivos. Preguntada la delegada del Gobierno en Navarra por esa posibilidad, ha afirmado que se “desvía el foco del importante”, aunque no se cierra a que “más adelante” se establezca “un diálogo sereno entre las partes para hablar de lo que sea necesario”.