Navarra deja fuera de la nueva ley foral de Salud el cierre nocturno de algunos servicios de urgencias rurales

El consejero navarro de Salud, Fernando Domiínguez, ha confirmado este lunes que su departamento ha dejado fuera del texto de la nueva ley foral de Salud, cuya tramitación se espera que comience en junio en el Parlamento navarro, la propuesta para reformar las urgencias rurales que incluía el cierre por las noches de varios de estos servicios ante la escasez de facultativos. La semana pasada EH Bildu anunció un acuerdo con el Ejecutivo para “desbloquear” la tramitación de esta nueva norma, que sustituirá a una de 1990, pero este lunes ha insistido en que todavía se tendrán que negociar otros puntos de la ley para alcanzar un acuerdo para su aprobación.

“Lamentablemente, tengo que ser realista, y esa propuesta no tiene el consenso que necesita, porque tiene que pasar por el Parlamento”, ha explicado el consejero. “No tiene el consenso a nivel político, no lo tiene tampoco a nivel de los profesionales, aunque es verdad que algunos profesionales, a título individual, me han hecho saber que estaba de acuerdo, e incluso más de lo que yo esperaba, y tampoco tenemos el consenso a nivel municipal. Aunque en algunas reuniones que hemos hecho con alcaldes han entendido la reforma y la necesidad de esa reforma, también es verdad que nosotros entendemos que transmitirlo a la población a veces es costoso”, ha añadido.

El principal partido de la oposición, UPN, ha celebrado que la propuesta de reforma de las urgencias rurales haya quedado aparcada por el momento. “Cuando el Gobierno escucha a UPN, acierta. Las intenciones del Gobierno eran cerrar urgencias rurales en muchas localidades de Navarra, nos opusimos y exigimos que no se hiciera”, ha dicho, para comentar que “hemos cumplido el objetivo, por lo tanto, satisfechos; no se va a cerrar ningún centro de urgencias en Navarra”, ha señalado Javier Esparza.

EH Bildu, por su parte, ha destacado que el acuerdo que anunciaron el viernes para “desbloquear” la tramitación de la ley a cambio de que se incluyeran varias de sus propuestas como la de eliminar la propuesta de convertir Osasunbidea en un “ente público empresarial” no implica que la negociación “haya terminado”. “Se ha superado un bloqueo en cuestiones de fondo pero a negociación no ha terminado. Podremos negociar, estudiar, hablar y, en su caso, acordar otra serie de cuestiones”, ha indicado el portavoz de la coalición abertzale Mikel Zabaleta.

Nuevo mapa sanitario

Una de las novedades del anteproyecto de ley foral es la ordenación del nuevo mapa sanitario en Navarra que queda configurado por un área única de salud, ocho distritos sanitarios y zonas básicas de salud. “Con el área única, toda la comunidad foral se convierte en un único marco de referencia para la planificación, gestión y evaluación de los servicios y recursos sanitarios, y cada distrito, formado por varias zonas básicas, permitirán una atención de salud y sociosanitaria de mayor calidad con el fin de acercar los recursos sanitarios a toda la población y garantizar así la equidad en el acceso a los recursos”, ha asegurado el director general de Salud, Antonio López.

Antonio López ha incidido en que “el objetivo principal” de la ley es “priorizar a la ciudadanía en el centro del sistema sanitario de manera global, colocarla, de una vez por todas, en el centro del sistema, y que toda la organización, recursos, territorialidad, circuitos asistenciales y formas de trabajo, se organicen en torno a las necesidades reales de las personas”.

La ley también recoge la movilidad de los profesionales. El consejero Fernando Domínguez ha señalado que esto “no significa” que se vaya a trasladar “a los profesionales de un lado para otro, sino que va a ser en casos muy concretos en los que se van a desplazar allá donde sea necesario para evitar que cuando falten profesionales en determinados sitios, sean los pacientes los que tengan que desplazarse a Pamplona, por ejemplo”. “Lo más fácil, es de sentido común, es que se desplace el profesional. Va a ser una movilidad que va a estar regulada y va a ser negociada. Van a seguir prevaleciendo la contratación y la voluntariedad”, ha señalado.

Además, ha explicado que se ha incorporado incentivos, “de tal manera que, primero, lógicamente, se pagará el desplazamiento y, además, el tiempo empleado en el desplazamiento se considerará como parte de la jornada laboral”. “Cuando no haya esa voluntariedad, se establecerán criterios objetivos, pactados, como la edad, la experiencia, para decidir qué profesional es el que se mueve”, ha indicado.

El consejero ha considerado que “esta movilidad va a afectar prácticamente de forma exclusiva al estamento médico y a muy pocas especialidades, y que va a ser excepcional”. “En eso es en lo que confiamos. La Administración precisa un soporte legal que le permita, en un momento determinado, movilizar profesionales y recursos allá donde hagan falta”, ha señalado.