Los servicios jurídicos de Navarra aprecian incompatibilidad urbanística en la planta de fangos de Tudela

Un informe jurídico elaborado por el Gobierno de Navarra sobre la tramitación ambiental del proyecto de planta centralizada de fangos que la empresa pública Nilsa promueve en Tudela concluye que el proyecto es incompatible con el planeamiento urbanístico vigente en la ciudad e insta a la Dirección General de Medio Ambiente a poner fin al procedimiento, según ha destacado el Ayuntamiento de Tudela en una nota.

El análisis se hace eco de los informes urbanísticos emitidos por el Consistorio y recoge que el pasado mes de mayo quedó reafirmada la incompatibilidad urbanística del proyecto de Nilsa, al superarse los límites permitidos para usos no agrícolas en suelos de alta productividad y la ubicación de la instalación en suelo no urbanizable de protección. Como conclusión, el informe jurídico, firmado por la Secretaría General Técnica del Departamento de Desarrollo rural y Medio Ambiente del Gobierno de Navarra, reconoce que, si se mantienen los actuales informes desfavorables del Ayuntamiento, la Administración deberá valorar el archivo del expediente por incompatibilidad urbanística.

El alcalde de Tudela, Alejandro Toquero, considera que el proyecto de Nilsa y del Gobierno de Navarra para Tudela “ha entrado definitivamente en vía muerta tras este varapalo letal por parte de sus propios servicios jurídicos, que hemos conocido hace solo unas horas, a pesar de que se firmó hace casi un mes”.

“Llama la atención tanta demora en la notificación”, ha apuntado Toquero, “teniendo en cuenta las prisas que se dio Ana Bretaña (directora general de Medio Ambiente) para tramitar por procedimiento exprés, en apenas una semana, una Autorización Ambiental Integrada que resultó ser un fiasco, solo para que Tudela se quedara fuera de la moratoria establecida para las plantas de biogás”.

El alcalde ha afirmado que está próximo el momento de exigir responsabilidades políticas “al más alto nivel, aunque lo que ahora toca es que el Gobierno de María Chivite ponga punto final a esta huida hacia adelante y acepte de una vez por todas que el disparatado proyecto de Nilsa ha entrado en un callejón sin salida”.

Según ha señalado el Ayuntamiento, el proyecto de NILSA inició su tramitación en septiembre de 2023 con una solicitud de modificación de la Autorización Ambiental Unificada (AAU). Durante el procedimiento, la Administración consideró que la capacidad prevista de tratamiento exigía una Autorización Ambiental Integrada (AAI), lo que dio lugar a un nuevo expediente que culminó con la concesión de dicha autorización en noviembre de 2025.

Sin embargo, la autorización fue recurrida por el Ayuntamiento de Tudela, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) y diversas asociaciones ecologistas. Como resultado de estos recursos, en abril de 2026 el Gobierno de Navarra acordó la anulación de la AAI por una incorrecta aplicación del régimen de autorización ambiental, ordenando la retroacción del procedimiento al momento en que debía tramitarse la modificación de la AAU. “Este cambio de criterio no ha impedido que el contencioso iniciado por el Ayuntamiento de Tudela haya seguido su curso, pese al criterio contrario por parte del Gobierno de Navarra”, ha señalado el Consistorio.