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Opinión - ¡Y el gobierno de vacaciones!, por Isaac Rosa

¡Y el gobierno de vacaciones!

16 de agosto de 2026 21:31 h

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Como es agosto y estamos en plan mínimo esfuerzo, voy a facilitar la tarea para que cualquiera pueda criticar al Gobierno por estar de vacaciones en vez de ocupándose de problemas urgentes. Vale para el gobierno central y el de tu comunidad autónoma, que la crítica vacacional no entiende de color político. Puedes usar la siguiente frase como plantilla, solo tienes que rellenar los espacios en blanco para cada situación:

“Me parece indignante que ___________ esté de vacaciones mientras ____________”.

Vale para todas las ocasiones: lo mismo para el presidente Sánchez (“me parece indignante que Sánchez esté de vacaciones mientras sigue la crisis de Ceuta”), que para presidentes autonómicos (“me parece indignante que Moreno Bonilla esté de vacaciones mientras sigue el mayor incendio de Andalucía”). Que la demagogia vacacional no solo la practica la derecha: esta semana el PSOE andaluz censuraba a Moreno Bonilla por no estar a pie de incendio en Niebla (Huelva). Ahora el presidente andaluz ha interrumpido sus vacaciones y se ha puesto el chaleco de emergencias, y los mismos le acusarán de “hacerse la foto”, otro clásico del politiqueo estival. Si no va, es que está de vacaciones, mal. Si va, es para hacerse la foto, mal también.

El triple salto con tirabuzón lo ha dado el portavoz del PP Elías Bendodo, que en una misma comparecencia este domingo acusó al gobierno de estar de vacaciones y de hacerse la foto, sin contradicción alguna: “Qué más tiene que pasar en España para que Pedro Sánchez interrumpa sus vacaciones”, ha dicho, para en seguida lamentar que varios ministros acudan a Ceuta a montar “un photocall de agosto”. Olé por él.

En el caso del presidente Sánchez, la crítica a sus vacaciones es la canción del verano desde que llegó a Moncloa. Si pasa cualquier cosa, “¡el presidente de vacaciones!” Este año Ceuta, el año pasado los incendios —cuando Feijóo interrumpió un día sus vacaciones para afear las del presidente—. Lo inaceptable en el caso de Sánchez es el hecho mismo de irse de vacaciones. No recuerdo otro presidente cuyo descaso se haya fiscalizado con tanto celo: cada verano los medios nos cuentan con todo detalle dónde pasa las vacaciones, cómo son las residencias que utiliza —las mismas que presidentes anteriores—, cuánto cuesta acondicionarlas o protegerlas, a qué dedica el tiempo libre, a ser posible con fotos al descuido. Y de paso, le montan manifestaciones ultras en la puerta de su lugar de vacaciones.

Por ser justos, lo de censurar el descanso de los políticos no es exclusivo de la derecha. Comentaba lo de Moreno Bonilla y el incendio, pero recuerdo que en tiempos de Rajoy el PSOE ya le reprochaba irse de vacaciones en plena crisis económica, con el gobierno en funciones o por cualquier problema pendiente. Aún más: estando todavía el PSOE en el gobierno, llegó a criticar que el líder de la oposición (Rajoy) se fuese de vacaciones mientras ellos trabajaban por el país.

No sé, yo echo de menos aquellos tiempos en que cada verano veíamos el posado playero de Ana Obregón, y los posados vacacionales de líderes políticos, que no se escondían, contaban a dónde iban, compartían sus lecturas de agosto, se dejaban fotografiar haciendo deporte o en fiestas populares, y hasta presumían de bronceado a la vuelta. Sin minusvalorar crisis y problemas urgentes, yo prefiero un país donde los gobernantes tengan merecidas y necesarias vacaciones, y donde la gestión de una emergencia no dependa de que el mismísimo presidente esté sujetando la manguera.