Se rompió el convenio
Lo que vemos está clarísimo, pero es bueno recordarlo. Cuando se formó la llamada democracia por franquistas y con la ayuda de gente de izquierdas que no veía otra salida se hizo con acuerdos no escritos. Y uno de ellos fue repartirse el negocio entre PP y un PSOE con un Felipe comprado y quizá convencido de poder cooperar como vemos en sus dichos actuales. Obviamente, la derecha continuó su corrupción libremente y sin escrúpulos porque sabía que todo era un acuerdo para que el PSOE pudiera hacer también sus cositas y todos en paz. Pero llegó Pedro Sánchez y estos acuerdos se vinieron abajo porque el líder de hoy no tragó.
¿Y qué paso? Pues lo que estamos viendo. La caza a ese líder, porque lo es, es total porque la derecha cree que ya se le ha dado demasiada beligerancia y se ha saltado esas normas no escritas. Además, no tiene nada de tonto, con lo que el peligro es latente. El problema es que la izquierda no está de moda porque como todos los gobiernos del mundo no ha resuelto algunos problemas y la derecha de su líder Trump, está dispuesta a seguir ese “líder” que no respeta a nada ni nadie y han emprendido una batalla que puede llegar a extremos increíbles, pero que con una juventud engañada en las RRSS es fácil manejar porque los veteranos de izquierdas ya no pueden luchar contra tantos elementos.