La apuesta de la gestora por la abstención en bloque le enfrenta al PSC y a varios diputados

El PSOE ha decidido permitir que Mariano Rajoy gobierne mediante la abstención en la segunda votación de su investidura del grupo parlamentario socialista. La gestora y buena parte de los dirigentes que han apostado por la abstención consideran que la resolución aprobada implica esa posición para la totalidad de los diputados socialistas. Sin embargo, esa lectura les enfrenta al PSC y a un grupo de diputados que tienen intención de mantener el voto negativo, a pesar del mandato del Comité Federal.

El presidente de la gestora, Javier Fernández, considera que el texto que los socialistas aprobaron por 139 votos a favor frente a 96 en contra determina que los 84 diputados socialistas deben abstenerse en la segunda jornada de la investidura de Rajoy. La resolución contempla el voto negativo en la primera para mostrar el “rechazo frontal” a las políticas del PP y la abstención en la segunda para “desbloquear la excepcional situación institucional que sufre el país”.

Susana Díaz y buena parte de los dirigentes que apostaron por la abstención defienden que sea todo el grupo parlamentario el que se abstenga. “Cuando el PSOE toma una decisión es de todo el grupo parlamentario, salvo en cuestiones muy particulares que afectan a lo territorial”, explicó Elena Valenciano, a quien le tocó defender la propuesta. Algunos valedores de este planteamiento consideran que quienes no acaten la orden del Comité Federal deben abandonar el acta.

Sin embargo, en las filas socialistas no hay unanimidad. En una reunión que mantuvo la gestora inmediatamente después del Comité Federal, tres de los miembros de la dirección provisional defendieron que se administre de manera “inteligente” la decisión para evitar que la fractura sea irreversible.

Según fuentes de ese órgano, el balear Francesc Antich, el riojano Francisco Ocón y el valenciano José Muñoz defendieron que sean solo once diputados los que permitan gobernar a Rajoy. Pero Javier Fernández y el portavoz andaluz, Mario Jiménez, se opusieron tajantemente y transmitirán a los diputados que deben votar en bloque.

La abstención parcial, que también defienden algunos dirigentes socialistas, como César Luena o Emiliano García-Page, evitaría escenificar la división. Varios diputados, entre ellos Margarita Robles, Susana Sumelzo y Odón Elorza, han manifestado su intención de saltarse la resolución del Comité Federal y mantener el no a Rajoy. “Todavía hay algunos que no han hablado”, avisa un dirigente de una federación crítica.

También es una incógnita qué hará Pedro Sánchez, que mantuvo hasta su dimisión el rechazo al PP. No obstante, dirigentes próximos al exsecretario general opinan que por su posición no pueden desobedecer a un órgano interno. eldiario.es se ha puesto en contacto con el exlíder socialista para saber cuál será la decisión, pero no ha respondido.

La presidenta balear, Francina Armengol, ha dejado entrever que los dos diputados de la federación votarán en contra. “Los socialistas de Baleares seguiremos siendo coherentes”, defendió. Armengol pidió a la gestora que “sepa entender la división de voto importante que ha habido en el Comité Federal” y “sea capaz de administrar esta situación” en el Congreso.

En esa misma línea se pronunció el secretario general del PSOE de Castilla y León, Luis Tudanca, que instó a la gestora a que actúe “de la forma más sensata e inteligente posible” con el fin de “no ahondar en la fractura” de la organización. Tudanca recordó que también en el grupo parlamentario se ha puesto de relieve la división. No obstante, la mayoría de diputados defensores del no han admitido en las últimas semanas que acatarán la decisión del Comité Federal.

División en el tratamiento del PSC

El principal problema para la gestora es la intención del PSC de saltarse la decisión del Comité Federal y mantener el no. El primer secretario, Miquel Iceta, pide comprensión a los socialistas hacia su rechazo dada la “encrucijada de la política catalana”. Iceta reunirá al Consell Nacional este martes para abordar esta decisión.

En una reunión de los delegados catalanes en el Comité Federal, todos apostaron por votar en contra de Rajoy este domingo y mantener esa posición en el Congreso. Solo el diputado José Zaragoza y el alcalde de Cornellá, Antonio Balmón, consideraron que no se puede desobedecer la orden del máximo órgano entre congresos del PSOE si se participa en él.

Dirigentes socialistas amenazan con que, de cumplirse ese amago, tendrá que revisarse la relación entre ambas organizaciones y consideran que una opción sería sacar al PSC de los órganos federales del PSOE, en los que tiene representantes con voz y voto.

Javier Fernández aseguró que la abstención afecta a los 84 diputados incluidos los siete catalanes y que su labor consistirá en los próximos días en tratar de “persuadirles” en esa dirección. “En eso está trabajando”, responde un dirigente próximo al presidente asturiano sobre la posibilidad de que convenza a Iceta. Fuentes próximas a Susana Díaz sostienen que el PSC votará finalmente en bloque con el PSOE: “Al PSC le viene bien estar con el PSOE”, avisan esas fuentes.

Sin embargo, hay un sector del PSOE que apuesta por la abstención de solo once diputados que pueden darle igualmente el gobierno a Rajoy para evitar la fractura. “Hay que tener en cuenta las especificidad de los territorios -explica un miembro de la gestora que defiende esa tesis-. Esta decisión genera mucha tensión con el PSC, pero también dentro de las federaciones”. “Parece que hay gente en el PSOE que tiene ganas de romper con el PSC y formar un PSOE en Cataluña. Sería un desastre”, expresa otro dirigente partidario de la abstención “técnica”.

El PSOE andaluz ve la pacificación en marcha

La reunión del Comité Federal evidenció de nuevo la división que existe en las filas socialistas. A pesar de que ganó la abstención con una ventaja de 43 delegados, la mayoría de intervenciones defendió el no a Rajoy. La presidenta balear explicó que la abstención “desdibuja al PSOE como alternativa” y la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, advirtió de que quedará incapacitado para hacer oposición.

Con ese panorama, el PSOE tiene que empezar a pensar en el congreso en el que se dirimirá el liderazgo. Esa es la función de la gestora. Fernández ha admitido que no ha pensado aún en la fecha. En el sector afín a Sánchez temen que la decisión se posponga. Fuentes próximas a la gestora admiten que requerirá algún tiempo porque hay que calmar las aguas tras la convulsión que ha vivido el PSOE en las últimas semanas así como preparar las ponencias. Fernández advirtió de que debía tratarse de un congreso de “reconstrucción”.

Pese a la división en el Comité Federal, dirigentes socialistas se han encargado de recalcar que se ha desarrollado en un tono cordial y tranquilo tras el “bochorno” y la “vergüenza” de la reunión del 1 de octubre que acabó con la dimisión de Sánchez. “Han pasado veinte días y, con sus diferencias, esta reunión ha sido otra cosa. Va más rápido la recomposición y la reconstrucción de lo que parece”, afirman fuentes próximas a la presidenta andaluza.