Feijóo y Ayuso acusan al Gobierno de aumentar la recaudación por la guerra de Irán aunque las comunidades son las más beneficiadas

Aitor Riveiro

13 de marzo de 2026 13:50 h

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“No se puede enarbolar con una mano el eslogan del ‘no a la guerra’ y poner la otra para recaudar la inflación. Un día más de asfixia, de Sánchez recaudando de más. Dicen que no a la guerra, pero sí al dinero que les da la guerra”. Así ha acusado este viernes el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al Gobierno de aumentar sus ingresos a cuenta de la guerra de Irán, que ha aumentado el precio de diesel y gasolina. Pero la mayor parte de los impuestos a los combustibles y energéticos van a parar a las comunidades autónomas.

Feijóo no ha sido el único en agitar un bulo que el PP ha hecho suyo desde hace años. Ya lo hicieron en 2022, cuando se disparó la inflación por otra guerra ilegal, la invasión rusa de Ucrania. 

Ayer mismo, la presidenta de la Comunidad de Madrid se hizo eco de la misma mentira. “El Gobierno se está forrando a impuestos para la campaña”, dijo en un acto de ‘The Objective’. “Es necesario bajar el IVA del combustible, de la electricidad, del gas”, dijo.

Tanto Feijóo, que fue presidente de Galicia durante 14 años, como Ayuso, que preside Madrid desde 2019, deberían conocer con mucha precisión que el sistema de financiación autonómico otorga el 100% del impuesto eléctrico, el 58% del impuesto de hidrocarburos y el 50% del IVA a las comunidades autónomas.

La aseveración del PP parte de errores técnicos. Por ejemplo, el coste del Impuesto Especial de Hidrocarburos es fijo e independiente del precio del litro y solo es variable si se modifica la ley. Es decir, pagas lo mismo por cada litro de combustible, cueste este 1, 2 o 10 euros. 

Así, no solo el aumento del precio no modifica la recaudación por este tributo, sino que el porcentaje de recaudación por litro se reduce con el aumento del precio.

Tampoco es cierto, como dice el PP, que Sánchez o su Gobierno sean los principales beneficiarios del aumento de la recaudación. Al menos, no en singular. Se podría afirmar que son “los gobiernos” quienes ingresan más, porque tanto el Impuesto Especial de Hidrocarburos como el IVA son tributos compartidos por el Gobierno central y los autonómicos. 

El reparto del de Hidrocarburos es de hecho favorable a las comunidades autónomas: un 58% de lo que recauda el Estado va a las arcas regionales.

El IVA es más sencillo de calcular: 50% para el Gobierno central, 50% para cada comunidad.

Ayuso, como suele, ha ido un paso más allá y ha añadido a la cesta de los impuestos señalados el impuesto eléctrico, cuando una parte de la factura fiscal de la electricidad, el Impuesto Especial de Electricidad, está cedido al 100% a las Autonomías.