Movimiento Sumar presiona a sus socios para hacer primarias y se abre a alianzas “coyunturales” con independentistas

Daniel Ríos

12 de junio de 2026 12:00 h

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Movimiento Sumar renueva sus tesis políticas de cara a la asamblea extraordinaria que celebrará el próximo 11 de julio, marcada por el conflicto interno entre la coordinadora del partido, Lara Hernández, y el sector crítico encabezado por la portavoz parlamentaria, Verónica Martínez. La hoja de ruta para el próximo año que se aprobará en dicho congreso, a la que ha tenido acceso elDiario.es, redobla la apuesta de la formación por conformar una alianza estable con IU, Más Madrid y los Comuns, pero también pide que las listas para las elecciones generales se confeccionen a través de elecciones primarias, una fórmula que algunos socios no ven clara.

Movimiento Sumar, además, se abre a suscribir alianzas “coyunturales” con partidos independentistas, un guiño a un Gabriel Rufián que se encuentra en plena pugna interna con su partido, ERC, precisamente porque propone un frente de izquierdas estatales y nacionalistas de cara a las próximas generales. “No vamos a construir un sujeto común con fuerzas que tienen ideas del Estado diferentes de las nuestras, pero sí podemos construir un programa común y una alianza coyuntural”, sostiene el documento político para el próximo congreso, en el que la formación sostiene que, pese a que su modelo es el de un Estado “federal y plurinacional”, eso “no puede ser el freno para construir un programa que nos permita avanzar juntos”. “Nuestro momento pasa por una enorme generosidad, mucha apertura y posiciones laicas”, plantea Movimiento Sumar.

En cualquier caso, sea cual sea finalmente el formato de la alianza en la que se presente el partido a las próximas elecciones generales, el documento político alerta ante la “idea superficial y perniciosa de la unidad” que, critica Movimiento Sumar, se ha “generado” en los últimos meses. “La unidad de diferentes fuerzas es una condición de posibilidad para maximizar resultados electorales debido a la forma concreta de nuestro sistema electoral, pero no dice nada más en sí misma: nadie apoya un proyecto político tan solo porque junte unas piezas con otras”, desliza el partido aún liderado por Lara Hernández. Por el contrario, la receta del “frente” de partidos, sostiene la formación, debe combinar “un liderazgo claro”, “un línea común atractiva” y “un orden interno”. El resultado ha de ser “no la suma de las partes, sino algo superior a ellas”, resume el texto.

En su congreso extraordinario de julio, Movimiento Sumar también dejará por escrito su apuesta por que las candidaturas de esa alianza se elijan a través de métodos “democráticos”. Eso significa, a juicio de la formación, la creación de “censos abiertos a la ciudadanía” y el establecimiento de un “sistema de primarias que sirvan para resolver los momentos de falta de acuerdo”. Se trata de una apuesta por la supervivencia del partido, el más pequeño de los cuatro que están negociando la reconfiguración de la alianza Sumar: los de Hernández creen que, en un proceso de primarias, tienen mucho más a lo que aspirar que en una negociación, donde IU, Comuns y Más Madrid tienen mucho más peso para poder hacerse con los puestos de salida en las listas.

Por otra parte, el análisis del escenario político que hace Movimiento Sumar es muy crítico con un PSOE que, según sostiene el documento, “no puede ser el vector que define la dirección de nuestro país porque es una fábrica de decepción y pasiones tristes” tras el estallido de los casos de corrupción que le afectan.“ La democratización y la recomposición de la confianza política del pueblo español con las instituciones sólo puede hacerse de una forma, con una democratización clara del estado y las instituciones y con un programa fuerte de transformación social y conquista de derechos”, pero el PSOE “está incapacitado para cumplir ese papel, tanto por su lectura del momento político cómo por los casos de corrupción precisamente en el seno de su vieja estructura de partido”, denuncia la formación.

Eso no significa, no obstante, que Movimiento Sumar abogue por salir del Gobierno o por no compartir Consejo de Ministros con los socialistas en el futuro, como plantean organizaciones como Adelante Andalucía, que han tenido un relativo éxito en el último ciclo electoral. “Nuestra posición es que sí, que debemos formar parte de la máquina de Gobierno del Estado y que, si no lo hubiéramos hecho, el Gobierno estaría hoy hecho trizas”, sostiene el texto, que afirma que “sin presencia” en el Ejecutivo “no hay orientación de las políticas de Estado”. “Esa relación es siempre tensa y conflictiva, conjuga enormes contradicciones, pero es fundamental para orientar la política”, insiste el partido, que admite, eso sí, que “la experiencia de estas dos últimas legislaturas de coalición refuerzan la idea —y el objetivo— de que es necesario tener más fuerza dentro y fuera de la experiencia de gobierno”.