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Qué ha desatado la guerra interna en Movimiento Sumar y otras cuatro claves de cara a su congreso de julio

Daniel Ríos

11 de junio de 2026 22:27 h

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La guerra interna que lleva meses gestándose silenciosamente en el seno de Movimiento Sumar y que esta semana ha estallado en público ya tiene fecha para su resolución: el 11 de julio. Este jueves, la dirección el partido de Yolanda Díaz fijó ese día para la celebración del congreso extraordinario cuya convocatoria forzó hace unos meses el sector crítico de la formación.

La reunión se ha producido tras varios días de enorme tensión en el partido tras hacerse públicas las denuncias internas por supuesto maltrato laboral contra la actual coordinadora, Lara Hernández. No obstante, conflicto entre ella y los críticos, liderados por la portavoz parlamentaria, Verónica Martínez, viene de lejos. Y en él, las diferencias estratégicas o ideológicas son el último de los motivos.

¿Qué ha desatado el conflicto?

La guerra interna estalló este martes, cuando se dio a conocer la dimisión de la secretaria de Organización de Movimiento Sumar, Laura Moreno, que se une a la de otro exmiembro de la dirección, el responsable de Comunicación David Comas. Por medio de una carta enviada a toda la dirección del partido, Moreno lanzó duras acusaciones contra Hernández y reveló que el partido tiene abierta una investigación interna contra ella por supuestos “comportamientos preocupantes hacia algunos trabajadores”, un procedimiento que parte de una denuncia de “seis altos dirigentes institucionales y orgánicos” en nombre de dichos empleados.

Moreno también acusó a la líder de haber cometido “fraude” en el proceso de votación entre los afiliados para constituir Movimiento Sumar en la Comunitat Valenciana con el fin de favorecer a la candidatura más afín a sus postulados.

Hernández rechaza ambas acusaciones, y fuentes de su entorno aseguran que son fruto de una “campaña” de desprestigio liderada por los sectores críticos con el fin de descabalgarla del liderazgo de Movimiento Sumar. Estas fuentes sostienen que la dirigente ni siquiera ha sido informada de los hechos por los que se la acusa de supuesto acoso a trabajadores en el procedimiento abierto contra ella en las instancias del partido.

En relación al presunto fraude cometido en la votación para elegir la composición de los órganos de la formación en la Comunitat Valenciana, esas mismas fuentes aseguran que el proceso tuvo que revisarse porque el sector crítico intentó manipular el censo en su favor afiliando a última hora al partido a un grupo importante de personas. Este movimiento habría tenido el fin de ganar la votación y hacerse con el control de Movimiento Sumar en la comunidad.

¿De dónde vienen Lara Hernández y Verónica Martínez?

Sin embargo, la recién dimitida Laura Moreno no es la cabeza visible del sector crítico: ese rol corresponde a la actual portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, que es la cara más conocida —junto a la propia Lara Hernández— del partido, con excepción de Yolanda Díaz.

Martínez fue elegida para liderar el grupo parlamentario de la coalición Sumar en noviembre de 2024 tras la traumática dimisión de Íñigo Errejón y su nombramiento se interpretó en su momento como una fórmula para que Díaz no cediese poder en el Congreso al resto de los partidos de Sumar. Antes de ser elegida diputada en las últimas elecciones generales, Martínez trabajó a las órdenes de la vicepresidenta como directora general de Trabajo entre 2020 y 2023. Inspectora de trabajo de profesión, previamente (entre 2017 y 2020) presidió el Consejo Gallego de Relaciones Laborales, dependiente de la Xunta. 

No obstante, el hecho de que Martínez encabece el sector crítico con Hernández no debe interpretarse como una maniobra de Díaz, entre otras cosas porque a la actual coordinadora —que se dedica a enseñar filosofía en la educación secundaria— también la eligió la vicepresidenta para tomar las riendas de la vida orgánica de Movimiento Sumar. Lo hizo en abril de 2024, cuando la nombró secretaria de Organización de la ejecutiva que, en ese momento, ella misma lideraba. Y revalidó su confianza en ella al año siguiente, cuando apostó por que Hernández la sustituyera al frente de la formación cuando Díaz decidió abandonar sus cargos orgánicos —aunque siguió, en la práctica, liderando Sumar— tras el batacazo en las elecciones europeas. La dirigente comenzó su trayectoria en IU, donde ocupó la secretaría de Convergencia en la última dirección liderada por Cayo Lara y justo antes de la elección de Alberto Garzón como coordinador federal.

¿Se van a enfrentar Hernández y Martínez?

Tanto Verónica Martínez como Lara Hernández han evitado, por el momento, aclarar si van a presentarse al congreso del 11 de julio para optar al cargo de coordinadora de Movimiento Sumar. El entorno de la actual líder aseguran que ella aún no lo tiene decidido mientras que la portavoz parlamentaria se limitó a afirmar hace unos días en RNE, al ser preguntada por su futuro, que estará “a disposición” del partido y que “ninguna persona que forme parte de una organización puede adoptar las decisiones de manera individual”.

Fuentes de Movimiento Sumar, por su parte, explican que se están produciendo intentos para mediar entre los dos sectores y conseguir una candidatura de unidad que evite que el choque se traslade a la asamblea extraordinaria. No obstante, entre Hernández y Martínez no existen apenas diferencias ideológicas o estratégicas: la pugna es de poder. Los partidarios de la coordinadora aseguran que el sector crítico ha organizado una “campaña” de desprestigio contra ella a través de las denuncias por supuesto maltrato laboral con el fin de descabalgarla del liderazgo de Movimiento Sumar. Por el contrario, los dirigentes opuestos a Hernández sostienen que su manera de liderar el partido es poco menos que despótica.

El rol de Movimiento Sumar en la confluencia

La guerra interna en Movimiento Sumar ha estallado en pleno proceso de reconfiguración del espacio a la izquierda del PSOE de cara a las elecciones generales. El partido se encuentra negociando desde hace meses con IU, Más Madrid y los Comuns el relanzamiento de su alianza con una marca y un candidato diferentes. Y celebrar el congreso extraordinario del 11 de julio atraerá los focos hacia el conflicto en un momento, justo antes del parón veraniego, que los cuatro socios han perfilado como fecha tope para hacer pública alguna información sobre el nuevo nombre o el liderazgo. IU, Más Madrid y los Comuns han evitado pronunciarse sobre la crisis de su aliado aunque fuentes de la coalición admiten que la misma ha provocado cierta preocupación.

¿Cuál es la posición de Yolanda Díaz?

Pese a haber fundado Movimiento Sumar en 2023 con el fin de agrupar a sus afines dentro de la coalición, y a pesar de que sigue siendo —de lejos— su rostro más conocido, Yolanda Díaz ha optado por no pronunciarse sobre el conflicto desde que estallara el pasado martes.

El miércoles, Díaz evitó acudir a la sesión de control al Gobierno en el Congreso argumentando que no tenía preguntas que responder. Tampoco se pronunció este jueves ni acudió a la reunión de la dirección de Movimiento Sumar en la que se fijó la fecha de la asamblea extraordinaria, una ausencia que fuentes de la formación achacan a cuestiones familiares.

Fuentes próximas a Díaz argumentan que al haber abandonado el liderazgo orgánico de Movimiento Sumar en 2024 no le corresponde ofrecer explicaciones sobre la crisis.