Óscar López: “Ayuso es puro odio, veneno para la convivencia”
Ni se arredra ni deja una pregunta sin respuesta, pero tampoco pisa charcos innecesarios. Óscar López (Madrid, 1973) hubiera sido un buen portavoz de Gobierno si cuando Pedro Sánchez decidió recuperarle para su equipo allá por 2021 no le hubiera elegido como jefe de gabinete para sustituir a Iván Redondo. Es un político de raza que se curtió al lado de Alfredo Pérez Rubalcaba, de quien llegó a ser su número tres en el PSOE.
Hoy tiene la triple condición de Ministro para la Transformación Digital y la Función Pública, secretario general de los socialistas madrileños y candidato del PSOE de Madrid a la Comunidad. Arrebatar a Isabel Díaz Ayuso el sillón de la Puerta del Sol es, para él, mucho más que presidir una región. Es un compromiso explícito para “acabar con el odio, el enfrentamiento y la persecución a familiares de víctimas, periodistas y todo discrepante”, además de para arreglar “la sanidad, la vivienda, la educación y la universidad pública”, todas esas cosas de las que la actual presidenta de Madrid nunca habla y se le permite.
No lo tiene fácil porque el PP ostenta el poder institucional en Madrid desde hace 30 años y porque la izquierda no atraviesa su mejor momento. Pero Ayuso, denuncia, “sin la protección mediática y judicial” no sería nadie. Una afirmación rotunda y hasta compartida por no pocos dirigentes de la derecha que lo admiten en privado, pero nunca en público. López se atreve con eso y con la denuncia de que en Madrid “lo que entonces, para el PP, fue el ladrillo hoy es la sanidad que están expoliando para luego llevárselo en comisiones o en empresas privadas que a su vez financian, por ejemplo, la vida padre de la señora Ayuso”.
De lo suyo, esto es el PSOE de Madrid, sus eternas luchas orgánicas y las primarias entre Reyes Maroto y Enma López, solo advierte: “Lo que me interesa es que toda esa energía [la destinada a apoyar la candidatura derrotada Enma López] ahora se ponga a disposición de Reyes y del Partido Socialista para que haya un cambio en Madrid”. Sobre todo lo demás, calla, pero es plenamente consciente.
El Gobierno ha declarado la emergencia nacional en Madrid por la gravedad de los incendios y porque así lo ha pedido Isabel Díaz Ayuso. ¿Lo ha hecho porque no tiene medios o porque no quiere asumir responsabilidades en un momento crítico?
El Gobierno nunca se quita de en medio. Es más, antes de subir al nivel tres, en el nivel dos, el Gobierno de España ya tenía desplegados medios como corresponde y, por lo tanto, una vez que la Comunidad de Madrid lo ha solicitado, por supuesto, que el Gobierno se hace cargo, como lo hace siempre. Eso no significa que vayan a incorporarse medios que no estaban, ya estaban allí. Lo que pasa es que ahora asume la coordinación. El Gobierno siempre cumple con su obligación y nunca se quita de en medio.
Pero entonces los presidentes autonómicos quedan solo para inauguraciones...
Bueno, esto es una reflexión que hay que hacerse. Evidentemente, las competencias están para ejercerlas. Lo que no puede ser es que por la mañana, sesión de fotos y por la tarde dejación de funciones, que es lo que ha hecho, por ejemplo, la señora Ayuso. Hemos visto que por la mañana ha ido a hacerse el clásico libro de fotos y por la tarde lo que hace es renunciar a sus competencias.
¿Cómo está siendo la coordinación?
Bueno, ahora la coordinación ya corresponde al Gobierno de España. Pero yo sí creo que es muy importante que ahora que estamos viendo, un verano más, que durante dos o tres meses nos asolan olas de calor, no se puede seguir negando el cambio climático. No se puede seguir negando un pacto de Estado para reforzar la cooperación en los medios. No se puede. Es profundamente irresponsable. Y yo he escuchado al señor Feijóo decir que habrá un pacto de Estado cuando gobierne él. ¿Pero esto qué broma es? ¿Pero qué política es esta en la cual se niega a todos los ciudadanos que haya más recursos, que haya mejor coordinación, que haya un refuerzo de algo que, no es que sea prioritario hoy, es que lo va a ser en los próximos años?
No es un problema solo de España. Estamos viendo incendios masivos en Francia, los hay todos los años. En Italia, en Grecia, todo el Mediterráneo está siendo aislado. Y, por lo tanto, cómo un responsable político se puede quitar de en medio, se puede borrar y puede decir que bueno, que habrá una solución cuando el Gobierno. ¿Oiga, mire usted y si no gobierna, qué es lo que pasó el 23 de julio del año 2023, cuando hubo elecciones? ¿Por lo tanto, hasta cuándo vamos a esperar? ¿Hasta que el señor Feijóo quiera ser presidente para que en este país haya un pacto de Estado? ¿Pero qué respuesta es esa?
¿Se pueden gestionar las consecuencias del cambio climático de la mano de un partido negacionista como Vox?
Es evidente que no, y una de las condiciones que pone Vox siempre en todos los gobiernos es negar el cambio climático, fanatismo climático, dicen. ¿Pero queda algún ciudadano que no sea consciente? Esta semana, por ejemplo, tuve la oportunidad de estar en el Mar Menor en un proyecto de investigación que hemos financiado para monitorizar el Mar Menor con un gemelo digital. Y me contaban los científicos que el Mar Menor está alcanzando un montón de días los 35 grados. ¡35 grados! Eso, por cierto, es el precedente de danas cada vez más potentes. Por lo tanto, ¿quién no ve que tenemos cada vez más olas de calor? ¿Que cada vez tenemos danas más devastadoras? ¿Quién no es consciente de que se está produciendo un cambio climático que tiene costes en vidas y un coste económico terrible también? Claro que hace falta un pacto de Estado.
¿España sigue invirtiendo más dinero en apagar incendios que en prevenirlos? ¿No habría que cambiar ese patrón como hizo Portugal hace dos años?
Pues sí, lo sabemos hace mucho. Sabemos que precisamente la despoblación, el abandono del mundo rural, ha provocado que, entre otras cosas, se cuiden menos los montes, también porque no hay explotaciones ganaderas como había antes y, por lo tanto, hace que sea necesario. Por supuesto. Y en un año como este, en el que ha habido tantas lluvias, hay mucho monte bajo que luego agostado es pura gasolina para estos incendios. En consecuencia, no se trata solo de extinguir, se trata de prevenir. Lo aprendimos hace muchos años.
Hace muchos años que decimos que los incendios se apagan en invierno. Y las competencias autonómicas deben ponerlo como una de las máximas prioridades. Yo le garantizo que si soy su presidente, la Comunidad de Madrid contará con los mejores recursos, contará con plantillas estables, fijas, que trabajarán todo el año y con una unidad de emergencias propia, que no escatime recursos. Es absolutamente prioritario. Nos jugamos vidas. Además de jugarnos el ecosistema, además de jugarnos bienes materiales, nos jugamos vidas. Es una prioridad absoluta.
Más allá de los incendios y entrando en la entrevista de TVE al expresidente Zapatero, usted ha dicho en alguna ocasión que no tenía ningún motivo para dudar de Zapatero. ¿Esa es una posición política o es una convicción personal?
Las dos cosas. Mi relación con Zapatero es política y personal y, por lo tanto, yo le digo que tanto en su comportamiento político, como en su comportamiento personal, jamás en mi vida he tenido un solo elemento para dudar de la honorabilidad del señor Zapatero. Nadie me ha demostrado lo contrario. Yo no puedo decir aquello en lo que no creo. Hay versiones en un juicio y el señor Zapatero está dando las suyas. Y las dará en el juicio. Pero todo lo que he vivido, he visto y he conocido del señor Zapatero siempre ha sido ejemplar.
¿Y cambiaría de opinión si aparecen pruebas concluyentes sobre un tráfico de influencias o sobre comisiones cobradas?
Estoy convencido de que no las hay. Estoy convencido de que el señor Zapatero no ha cometido ningún delito. Es verdad que hay gente a la que le choca ahora que pueda haber tenido una actividad profesional. Es verdad. Yo eso lo entiendo, lo comprendo, pero estoy absolutamente convencido de que no hay ninguna irregularidad en lo que ha hecho José Luis Rodríguez Zapatero.
En relación con las joyas, él dijo que no era conocedor del valor que tenían. ¿No le parece que no es un argumento para alguien que ha sido presidente del Gobierno de España y que ha manejado este tipo de regalos institucionales?
Me creo las palabras de Zapatero. A partir de ahí, también comprendo que haya gente que utilice todo el tema de las joyas. Vemos en las redes sociales la cantidad de campañas que hay de memes y de vídeos generados con IA. Lo entiendo. Entiendo que se está utilizando políticamente, pero le digo que creo que el expresidente Zapatero no ha cometido ninguna irregularidad. Eso es lo más importante para mí.
¿Le convencieron a usted las explicaciones que dio o cree que siguen persistiendo las dudas?
Insisto en que yo no tengo ni un solo elemento nuevo para dudar de la honorabilidad de Zapatero. No lo tengo. Es verdad que estamos viendo un juicio. Es verdad que hay distintas partes, es verdad que hay quien está dando una versión, pero yo creo a Zapatero y no tengo elementos para cambiar mi opinión sobre él. No los tengo.
Usted cree en Zapatero... ¿Pero considera que esta misma sensación existe en el ámbito del Gobierno y, sobre todo, en el Partido Socialista? ¿La falta de explicaciones empieza a pesar en el partido?
Yo entiendo que haya gente que pueda tener alguna duda, alguna reserva. Lo entiendo, sobre todo, después de la de la proyección mediática que tienen estos casos. Y por eso, precisamente, entiendo también que a veces es difícil conciliar los tiempos de la prensa con los tiempos de la justicia. Yo lo entiendo. Y también que el señor Zapatero, que no tiene solamente el derecho, sino la obligación de defenderse, tiene que administrar sus tiempos. Y entiendo que eso muchas veces es incompatible con la inmediatez que exige la prensa, que necesita saber ya la respuesta a todo. Respeto su estrategia de defensa. E insisto en que sigo creyendo en la inocencia de Zapatero. No solo en la inocencia, sigo creyendo en la honorabilidad de Zapatero. A él le corresponde defenderse. Y lo está haciendo. Este jueves lo hizo en una entrevista y lo tiene que hacer, sobre todo, en lo que es judicial.
Hay, sin embargo, quien sostiene que en la defensa que ha hecho el Partido Socialista del expresidente hay un cambio de argumentario fruto de la improvisación. Primero se invocó o se defendió su honorabilidad, luego se apeló a la presunción de inocencia y ahora se empieza a decir que el cobro de comisiones es legal.
Bueno, yo no he cambiado nunca mi versión en relación con este asunto. Entiendo que haya gente a la que le haya sorprendido que Zapatero pudiera tener alguna actividad profesional. Entiendo que haya gente que no pensaba eso y que le ha chocado. Ahora bien, lo relevante es si el señor Zapatero, tanto en su etapa de gobierno como después, ha hecho algo irregular, algo ilegal. Y creo que no. El señor Zapatero siempre fue un referente ético en su gobierno, todos lo sabemos. No tuvo ningún problema. Con posterioridad es verdad que él ha tenido una actividad profesional. Pero insisto: por todo lo que conozco de él, y son 26 años conociendo a Zapatero, en la política y fuera de la política, me ha parecido siempre una persona ejemplar. Y no tengo elementos para cambiar esa posición.
¿Cuando Zapatero dijo en Televisión Española que quizás Felipe González sí que sepa lo que es una sociedad offshore, está apuntando a la posibilidad de negocios turbios en el caso del expresidente González?
No lo sé. No tuve la oportunidad de ver la entrevista en directo. Desconozco esa afirmación.
¿Pero a usted no le consta?
No, claro. No me consta ninguna irregularidad, ni ninguna ilegalidad. Por cierto, si me constara, denunciaría, claro.
Si un dirigente del Partido Popular estuviera en la misma situación, es decir, si tuviera una caja fuerte con joyas por valor, según el juzgado, de más de un millón de euros, ¿mantendría el PSOE el mismo discurso de que hay que esperar a conocer su versión y a que se desarrolle el procedimiento judicial?
Lo hemos hecho muchas veces. Es más, le invierto la carga de la prueba. Cuando en el PSOE ha habido problemas de acoso, que los ha habido, ha actuado con contundencia. ¿Dónde está el alcalde de Móstoles? ¿Desde cuándo ha sido denunciado el alcalde de Móstoles? ¿Qué dijo el PP cuando hubo casos en el Partido Socialista? Casos, por cierto, con una denuncia nada más. ¿Qué pasa cuando durante dos años ha habido denuncias en el correo de la presidenta de la Comunidad de Madrid? ¿A quién ha citado la presidenta de la Comunidad de Madrid? Al denunciado, no a la denunciante. ¿Y qué han hecho con la denunciante? Mandarle dos secuaces para amenazarla. Y ahora que se ha concretado la denuncia, que está en el juzgado y que está investigado el alcalde de Móstoles, ¿qué hace el Partido Popular? ¿Qué dijo el otro día el señor Feijóo? Que era una denuncia incorrecta. ¿Qué tiene el señor Feijóo para calificar la denuncia? ¿Dónde están todos los portavoces del PP que salieron a rasgarse las vestiduras en el minuto uno tras conocer un caso en el PSOE?
Ese doble rasero es muy del PP. El PP, por cierto, que acusa al Gobierno de atacar el Estado de derecho, la separación de poderes. Nadie ha atacado tanto a la justicia de este país y la separación de poderes como el PP. Quiero recordar que cuando saltó el caso Gürtel, el señor Rajoy se reunió con todos sus dirigentes y dijo que era un caso contra el PP. Estaba acusando a policías, a jueces, de montar una conspiración contra el PP. Es lo que estaba diciendo. Y luego vimos lo que pasó con el caso Gürtel. Por lo tanto, dobles raseros, ¿no? En el PSOE, cuando hay un caso, primero se actúa. Y segundo, cuando no hay caso, cuando hay un atropello, también se denuncia, se pone pie en pared. A mí estos jueguitos del empate, de la equidistancia...
Usted va a ser candidato a la Comunidad de Madrid. ¿Qué le diría a un madrileño que ha seguido los casos Koldo-Ábalos-Cerdán, Leire y ahora el del expresidente Zapatero? Porque hay gente que empieza a pensar que esto es un patrón y no casos aislados.
Pues es muy sencillo. Jamás en mi vida he amparado, ni ocultado, ni he tapado, ni he sido consentidor, de ningún caso de corrupción. Al revés, la he combatido toda mi vida. Desde el primer momento. Recuerdo un montón de casos, toda mi vida, donde siempre he sido contundente. Y le digo: Madrid es el epicentro de la corrupción. Lo ha sido siempre, siempre lo fue. En su día, con la burbuja inmobiliaria, lo fue con el ladrillo. En Madrid ha habido presidentes condenados, en Madrid ha habido un montón de presidentes investigados. En Madrid hay una querencia por los áticos que es verdaderamente sorprendente. Y lo que entonces era el ladrillo, hoy es la sanidad. Entonces, la burbuja donde había recursos que se utilizaban para comisiones fue el ladrillo. Hoy es la sanidad pública.
Están expoliando la sanidad para llevárselo en comisiones o en empresas privadas, que, a su vez, financian, por ejemplo, la vida padre de la señora Ayuso. Hay un continuo desde la señora Aguirre hasta la señora Ayuso. Yo me comprometo a que si soy presidente de la Comunidad de Madrid, primero, se acabó la corrupción en Madrid. Y segundo, se acabó el veneno. Porque la señora Ayuso es veneno para la convivencia. Toda su política es enfrentarse a todo el mundo, es generar odio para que no se vea su gestión. Perseguir a los familiares de las víctimas de las residencias; perseguir a periodistas mañana, tarde y noche; perseguir al fiscal general del Estado; perseguir a quienes se manifestaron en las calles de Madrid contra el genocidio en Gaza, por ejemplo, durante la Vuelta Ciclista, para ir corriendo a hacerse una foto con el gobierno de Netanyahu mientras se producía un genocidio. Es perseguir a todo discrepante.
Ayuso es puro odio. Hay que acabar con ese odio y con ese Madrid antipático para el resto de España. Madrid es mucho mejor que todo eso. Madrid está lleno de personas y de colectivos maravillosos. Hay que devolver la convivencia a Madrid.
Con todo ese escenario que usted dibuja con veintitantos años de corrupción instalados en la Comunidad de Madrid, con ese odio, con ese veneno, ¿cómo explica que la derecha española siga siendo hegemónica en Madrid?
Quítele la protección mediática y judicial a la señora Ayuso, y vemos el resultado.
¿Y cómo se acaba con eso?
Pues peleando cada día, denunciándolo cada día, como estoy haciendo en esta entrevista. Diciendo la verdad, hablando clarito a la gente. Durante décadas ha habido casos de corrupción en la Comunidad de Madrid. Muchos se han archivado a toda velocidad o llevan los ritmos que llevan. ¿No estamos viendo lo que está pasando con la pareja de la señora Ayuso? ¿No es obvio? En el año 2003, cuando ocurrió el 'tamayazo', llevamos una denuncia a la Fiscalía Anticorrupción. Fue archivada al instante. ¿Sabe lo que había en esa denuncia? Gürtel, Púnica, Lezo... todos los casos de corrupción que saltaron luego.
Si quiere, repasamos la protección mediática... Catalunya o el Gobierno de España cuentan toda la publicidad institucional con transparencia absoluta. Que nos cuente la Comunidad de Madrid dónde está invirtiendo millones de euros que pagamos todos los madrileños con nuestros impuestos. ¿A quién le está pagando eso? A lo mejor se entienden ciertos reportajes de moda que le hacen a la señora Ayuso. A lo mejor se entienden los masajes mediáticos que le hacen a la señora Ayuso todos los días. Se entenderían perfectamente. Por eso quiero transparencia, que la gente sepa esto.
No le veo nada autocrítico con la izquierda madrileña. ¿Algo habrá hecho mal en 30 años?
Por supuesto. Claro que hemos hecho cosas mal. El Partido Socialista lleva mucho tiempo en la oposición. Por lo tanto, mire problemas, errores que ha cometido la izquierda madrileña... Es verdad que sufrimos un golpe muy duro con el 'tamayazo' en 2003. A continuación tuvimos otro problema, tomen nota: la división de la izquierda que impidió gobernar a la izquierda en Madrid. El señor Gabilondo se quedó a un diputado, porque hubo una tercera candidatura que dividió el voto y no llegó al 5%.
¿Lecciones que deberíamos aprender las personas de izquierdas de Madrid? Esa es una clara, ¿no? El señor Gabilondo sacó un millón de votos en la Comunidad de Madrid y ganó. Del verbo ganar. Fue el que más votos tuvo en la Comunidad de Madrid. Y no pudo gobernar porque había un gran partido regenerador en este país llamado Ciudadanos, que no era de izquierdas ni de derechas, pero siempre le daba el gobierno a la derecha. Esto ha pasado en la Comunidad de Madrid.
Volvamos por un momento al marco nacional. El Gobierno depende de socios parlamentarios muy dispares para sacar adelante cada una de las leyes. A pesar de que en el final de este período de sesiones ha sacado tres adelante, ¿considera que la legislatura está agotada de facto?
No es lo que dicen los números. El Gobierno ha ganado el 86% de las votaciones que se han producido en el Congreso y ha sacado adelante multitud de reformas legislativas, de proyectos de ley. Este jueves, yo me fui muy contento a la cama porque habíamos aprobado un real decreto ley que va a permitir que los funcionarios en Baleares, que tienen un problema, tengan un complemento adecuado para su puesto de trabajo. O que todos los contratados laborales de la Administración pública puedan tener acceso a la jubilación parcial. Estamos mejorando la vida de miles y miles de personas. Para eso merece la pena la política. Yo entré en política para eso, no para andar todo el día en dimes y diretes con la señora Ayuso, lo que ha dicho y la última burrada, sino para mejorar la vida de la gente.
Este Gobierno lleva más de ocho años escuchando quinielas todas las semanas. Ocho años. ¿Y sabe lo que ha pasado después de ocho años? España es el país que más crece. Cada vez que me reúno con mis homólogos europeos, con ministros del ramo, y les cuento que España va a crecer al 2,6%, no se lo creen. Cada vez que les cuentas que España tiene más de 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, subiendo el salario mínimo o las pensiones... y encima es un país admirado y querido en el mundo por lo que ha hecho en relación con la paz, por ejemplo. Hombre, por favor. Estos son los datos. Es más, se lo digo de otra forma. ¿Me puede usted decir qué hace el señor Feijóo? ¿Qué tiene el señor Feijóo aparte del fango? Nada. La nada. La negación del gobierno, el ataque por tierra, mar y aire. Y eso sí, subcontratar la oposición a algunos medios. Y, bueno, a algunos estamentos.
Cuando dice estamentos, entiendo que se refiere a la justicia...
He sido muy crítico, y no lo voy a dejar de ser, con algunos jueces. Insisto y subrayo: algunos, por supuesto. Es más, me gustaría no tener que hacer esta denuncia, porque yo sí creo en el Estado de Derecho. Yo sí creo en la separación de poderes. Por lo tanto, rechazo la politización de la justicia. Y lamento las acusaciones contra el Gobierno de quienes presumían de tener controlada la Sala Segunda del Tribunal Supremo por la puerta de atrás. Dicho por escrito. Eso es el Partido Popular.
¿Se puede seguir creyendo en la justicia con una instrucción como la del juez Peinado o una sentencia como la que hemos conocido de la Audiencia Provincial de Badajoz respecto al hermano del presidente del Gobierno?
Afortunadamente, en este país hay miles de jueces que todos los días hacen su trabajo y hacen un buen trabajo. Recuerdo siempre una cita de Barack Obama que me encanta: dijo que él también votaría a Trump si solo existiera Fox News. Si una cadena hace lo que hace... ¿Todos los medios son así? Pues no, afortunadamente no. En este país, algunos que se llaman medios de comunicación no lo son, son herramientas de agitación financiadas, por cierto, con dinero público para sembrar bulos, mentiras y siempre odio, solo odio. Es la única gasolina que tiene la derecha, el odio, nada más. No hay ningún elemento racional basado en datos, en alguna política. Siempre es odio. Odio, insulto y envenenar la convivencia. Esa es la movilización a la que apela al PP en todo momento. Pero como he dicho antes, afortunadamente este país es el que es. No es solo campeón del mundo de fútbol, es mucho más que eso.
Hablaba antes del balance indiscutible del Gobierno en estos ocho años, pero ha pasado por alto la imposibilidad de sacar adelante unos presupuestos generales en esta legislatura. Parece que el Gobierno está decidido en esta ocasión a presentar los presupuestos para 2027. Si decaen... ¿Cuánto puede durar la legislatura?
Vamos a trabajar para que salgan. Dicho esto, todo el mundo sabe que gobernar no es solo hacer leyes o presupuestos. Es mucho más que eso. Es más, una de las...
El propio presidente del Gobierno dijo que sin unos presupuestos no se podía gobernar cuando estaba en la oposición.
Mire, déjeme que le diga que uno de los legados que va a dejar este Gobierno serán los fondos europeos. No sé si somos conscientes de eso, pero yo lo soy porque en el Ministerio tenemos un montón de inversiones por toda España que no dependen de la última votación en el Congreso, que dependen de haber peleado en su día para conseguirlos tras un diseño espectacular. Hemos transformado en profundidad el sistema económico español. España crece hoy como crece y crea el empleo que crea porque ha hecho una transformación energética brutal que nos hace mucho más competitivos que los países del entorno. O porque ha tenido un modelo de integración de la inmigración que nos ha ayudado con un problema de pirámide de población que teníamos. No hemos hecho un discurso de expulsar, sino de dar derechos a la gente. También hemos transformado digitalmente el país. El 27% de la economía del país está hoy asociada a la digitalización.
Los fondos europeos han sido una parte esencial de eso. España ha invertido ya cerca de 70.000 millones de euros directos en transferencia, además de préstamos, que han tenido un efecto multiplicador. La economía española ha tenido una inyección, entre lo público y lo privado, de más de 200.000 millones de euros que han ido a parar desde las pymes hasta las grandes. Todo eso está haciendo que la economía española sea mucho más sana. Se ha diversificado, y ya no depende solo del ladrillo y del turismo, depende de muchas más cosas. Hoy somos líderes mundiales en renovables y yo diría también que en transformación digital, que es la economía del futuro. Hay una acción de gobierno y un legado que tiene una consecuencia real sobre la vida de la gente, que es lo que me importa. En consecuencia, ¿vamos a pelear para sacar adelante los presupuestos? Por supuesto que sí. Yo creo que se pueden sacar.
¿Que salgan esos presupuestos depende de que el Tribunal de Cuentas o el Tribunal Supremo se decidan definitivamente a aplicar la amnistía y puedan ustedes retejer la relación con Junts?
Vamos a trabajar para sacar adelante los presupuestos. Es evidente que en las negociaciones parlamentarias, cuando hay tantos partidos implicados, a veces se mezclan muchas cosas, pero lo importante es llegar a buen puerto. Ha habido varias veces en estas dos legislaturas en las que parecía que todo estaba en cuestión. Recuerdo haber perdido votaciones, por ejemplo, de decretos, como con las pensiones, y nos remangamos, nos pusimos a negociar otra vez y los sacamos. Esa es la actitud de este Gobierno. Hemos demostrado que sabemos gobernar en coalición y que sabemos llegar a acuerdos con muchas formaciones políticas. Vamos a seguir hasta el final haciendo lo mismo.
¿Y no cree que hay algunos jueces que se han declarado en rebeldía contra la aplicación de la amnistía?
Ha habido pronunciamientos políticos, que no jurídicos, sobre la amnistía. Por lo tanto, separación de poderes. Otra de las cosas más importantes del legado de Pedro Sánchez es la normalización de Cataluña. Todos sabemos que heredamos un problema colosal. El mundo entero miraba a España como un problema. Veían imágenes en los informativos de cómo España sufría la mayor crisis constitucional de su historia. Y en ese momento, el señor Rajoy no fue capaz de verlo, no fue capaz de gestionarlo. Muy del PP. Y lo que hizo fue dejar el problema en manos de los policías a los que mandó en condiciones lamentables con el Piolín a Barcelona. Y en manos de los jueces, a los que le dijo que gobernaban la situación. Esto fue lo que pasó.
Afortunadamente, hoy España tiene un Gobierno que ha vuelto a hacer política y que ha devuelto a la política lo que era un problema político. Hoy Cataluña disfruta de una convivencia. Tiene un gobierno que está poniendo en marcha proyectos de futuro, que es el primero en tener una visión integradora de España, con el señor Illa a la cabeza. Tengo la intuición de que hay alguna gente que no ha entendido eso. O que se ha sentido imbuida de, no sé, de la obligación moral y ética de salvar no sé qué patria. Lo lamento.
Vamos a Madrid, que dentro de pocos meses usted se va a tener que dedicar en exclusiva a ello. Cuando usted dice que la Comunidad de Madrid, o la derecha madrileña, es insolidaria, es injusta, es corrupta, ¿no le incomoda utilizar la palabra corrupta, con lo que en este momento están investigando los tribunales respecto al Partido Socialista?
En el Partido Socialista se han tomado decisiones drásticas sobre personas que tenían cargos relevantes, sin tener sentencias. Se ha reaccionado. Nunca he visto eso en el Partido Popular. Nunca es nunca. Pero ni con sentencias. Nunca he visto al PP actuar, mucho menos con una denuncia o con un auto, en mi vida. Por lo tanto, no somos lo mismo. ¿Hay alguien libre de tener un caso de corrupción? No, lamentablemente está en la condición humana y habrá siempre un porcentaje de personas dispuestas a corromperse. Lamentablemente. Por eso lo importante es como actúa una organización, si corta de raíz o si ampara. En el Partido Popular hemos visto cómo se destruían pruebas que acusaban al PP y se creaban pruebas falsas contra los rivales políticos con los recursos del Estado. Esto se ha vivido en este país. Por tanto, ¿qué regeneración puede proponer el Partido Popular?
Toda mi vida he combatido la corrupción, toda mi vida he sido insobornable. Y, desde luego, una de las cosas más importantes que hay que hacer en la Comunidad de Madrid es regenerar la vida política. No tendría tiempo de explicarle la cantidad de pequeños artilugios, artimañas, que tiene puestos en marcha la Comunidad de Madrid para evitar controles de los órganos que tienen que controlar o para quitar la independencia a los órganos de control, para que no haya transparencia sobre la Comunidad de Madrid. Es todo un entramado más propio del siglo XIX que del siglo XXI para que la Comunidad de Madrid sea opaca y pueda actuar sin ningún control. Todo eso hay que desmontarlo. Madrid tiene que ser un referente de transparencia, tiene que ser un referente ético. Yo me comprometo a eso.
¿El caso González Amador es un ejemplo claro de la doble velocidad de la justicia en este país?
Espero que no lo sea.
Bueno, hemos visto cómo está pendiente el informe que tiene que hacer la Policía sobre su posición patrimonial...
Veo cosas, pero espero que no lo sea. Estamos a tiempo. Es un tema que todavía está en proceso judicial. Espero de verdad, con la mano en el corazón, que la justicia sea igual para todos. Porque esto no va solo de sentencias, esto va de instrucciones. Y lo que no puede ser es que se hagan instrucciones que van cambiando, van mutando... Siete años con el caso de Montoro, creo que han pasado, hasta que hemos conocido algo. Que, por cierto, lo tengo perdido. No sé cómo anda ahora mismo. Y ahí estamos viendo lo que pasa con la pareja de la señora Ayuso. Tiene que haber justicia, tiene que ser igual para todos. Y no va solo de condenas, va también de instrucciones.
Ayuso ha dicho recientemente que los ministros están para hacer daño y que el Gobierno va a preparar un otoño caliente en Madrid. ¿De qué está hablando? ¿Qué tienen ustedes pensado?
Creo que en el fondo nadie escucha a la señora Ayuso. Si alguien la escuchara, nos llevaríamos las manos a la cabeza todos los días. La señora Ayuso dice todos los días de la semana que España no es una democracia o que hay una operación de Estado contra ella y su pareja. ¿Se imagina usted la cantidad de portadas que tendrían que haber dicho que la señora Ayuso acusa de lawfare? Yo creo que el nivel de ruido, el nivel de salvajada, el nivel de veneno, de la señora Ayuso está ya en un grado, que hay un cierto punto de desconexión. De que ya es parte del paisaje. La última 'ayusada'. Creo que hay algo de eso.
El candidato del PSOE vive de alquiler en Madrid. ¿Qué propuesta tiene el PSOE para un problema que no afecta solamente a Madrid, sino al conjunto del territorio nacional y que no parece que ustedes sean capaces de solucionar?
Uno: apliquemos la ley de Vivienda para que haya control de precios. Dos: regulemos los pisos turísticos, que son un problema en Madrid. Tres: hagamos el mayor Plan Estatal de Vivienda y de la Comunidad en Madrid. Pero un plan real. Mire, recientemente hemos conseguido que la Comunidad de Madrid, a pesar de que decía que no, haya firmado el nuevo plan de vivienda que supone multiplicar por tres la inversión en vivienda pública en Madrid. Cuatro: impidamos que la vivienda pública que ya hay se pueda vender a fondos buitre. Y cinco: me comprometo a reunirme con todos los alcaldes para conocer todo el suelo que tienen a disposición y hacer el mayor plan de vivienda pública que haya habido nunca en la historia en la Comunidad de Madrid. Por lo tanto: control de precios, regulación de pisos turísticos y el mayor plan de vivienda en la Comunidad de Madrid. Y también habrá que estudiar y analizar también todo el sistema de ayudas para jóvenes y no solo para jóvenes, también para las familias, para alquiler y compra.
Dígame, más allá de la vivienda, una propuesta concreta, no genérica, que usted vaya a ofrecer a la clase media que ha votado hasta ahora al Partido Popular en Madrid y que quiere que confíe en el proyecto político de Óscar López.
Que las universidades públicas madrileñas cuenten con la mayor financiación de la historia. Me he comprometido a añadir al menos 100 millones de euros adicionales cada año para que las universidades públicas vuelvan a ser potentes, que no tengan que depender de préstamos para funcionar. Yo soy producto de la universidad pública y como yo, mucha gente cree que la universidad pública es la mayor máquina de generación de igualdad de oportunidades. El modelo del PP empieza por quebrar la igualdad de oportunidades y, por lo tanto, por deteriorar la universidad pública para hacer negocio.
Y luego, algo que se ha hecho una vez en la historia, que lo hizo el Gobierno de Ximo Puig en Valencia: la reversión de la sanidad pública. Y eso en términos históricos tiene importancia porque durante décadas en este país se construyó un Sistema Nacional de Salud, que es la joya de la corona. Y, sin embargo, cuando mira usted los datos, en Madrid, más de un millón de personas están en listas de espera. Un récord histórico. Y mientras, crecen las pólizas privadas. El truco es decirle a la gente: “Mire qué mal está esto, hágase un seguro privado”. Hay otro truco, incluso más malvado, que se llama libertad de elección. Lo que te dice esa libertad de elección es “elija usted una prueba dentro de seis meses en el público o una la semana que viene, aunque sea a las 05.00 horas, en el hospital de Quirón”. Y la gente, libremente, elige ir al de Quirón la semana que viene. Esto está pasando en la Comunidad de Madrid.
A partir del año 2001 las comunidades autónomas reciben la competencia de Sanidad. Y a partir de ahí cada una sigue su camino: hay comunidades que han seguido invirtiendo en tener una sanidad pública de primera y otras que han comenzado a privatizar. Madrid es el mayor ejemplo. Madrid es la punta de lanza. Madrid es el gran experimento, el rompehielos que va abriendo el camino. Es el mayor ejercicio de privatización de la sanidad en toda España. Yo me comprometo y si quiere, es el principal compromiso que tengo, a revertir ese modelo, a potenciar la sanidad pública madrileña.
Usted es secretario general del PSOE de Madrid desde 2024, creo. Ya es candidato oficial a la presidencia de la Comunidad de Madrid y, sin embargo, sigue siendo ministro del Gobierno de España. ¿Cuándo va a dejar el Ministerio? Va a mantener los dos focos hasta el día antes de la convocatoria electoral.
Es un honor ser ministro. Como ministro, por cierto, también hago muchas cosas buenas por Madrid. Hay muchas inversiones en la Comunidad de Madrid. Hay muchas decisiones que favorecen a la Comunidad de Madrid y, desde luego, es perfectamente compatible ser candidato a la Comunidad de Madrid con ser ministro o ministra, como también lo es la señora García. Yo entré en política ,y me apasiona la política, para hacer cosas, para resolver problemas. Y, desde luego, el Gobierno es la mayor oportunidad para eso. Yo disfruto cada vez que, como este jueves, por ejemplo, sacamos un Real decreto que mejora la vida de la gente, o cada vez que consigo traer una inversión a la Comunidad de Madrid.
Sería incompatible ser ministro y candidato si hubiera un Gobierno en España que estuviera perjudicando a la Comunidad de Madrid. Pero es que hay un Gobierno en España que está dando la mayor transferencia de la historia a la Comunidad de Madrid. Jamás la Comunidad de Madrid ha contado con tantos recursos. ¿Llegará un momento en el que la campaña sea todo el día y, por lo tanto...? Llegará ese momento. Ahora, desde luego, aquellos que piensen que la vida es solo hacer campañas... pues están muy equivocados.
Se lo digo porque hay críticas internas dentro de su partido a esa doble condición.
Hasta ahora no las he escuchado. Puede haberles, pero hasta ahora lo que he escuchado, y por cierto, lo quiero agradecer, es un apoyo masivo en el partido de Madrid y también un compromiso masivo, una cantidad de esfuerzo, de ilusión y de trabajo que están poniendo los militantes y los cargos públicos en Madrid. Yo lo veo todos los días. No hay un sitio donde no haya un cargo público, un militante, defendiendo el proyecto, estando al pie del cañón todos los días. Yo veo ilusión, veo ganas, veo fuerza y estoy muy agradecido.
Para la candidatura a la alcaldía de Madrid sí que ha habido primarias en el PSOE de Madrid. ¿Es mejor candidata Reyes Maroto que Emma López?
Eso es lo que han dicho los militantes del partido. Y eso va a misa.
¿Y qué dice Óscar López? ¿No tiene opinión al respecto?
Por supuesto, tengo opinión. Yo creo que Reyes Maroto, ahora contando con el apoyo de los militantes del Partido Socialista, porque, insisto, ha sido un proceso democrático, es la mejor candidata. Es más, creo que este proceso de primarias nos va a servir, nos va a venir muy bien, porque toda la energía positiva, toda la movilización que se ha visto para esas primarias, estoy absolutamente convencido de que se va a poner a disposición de Reyes Maroto para movilizar y lograr el cambio en Madrid.
¿Había una operación para desestabilizar su liderazgo en Madrid y, por extensión, el del secretario general del Partido Socialista tras la candidatura de Emma López?
Creo que no, y si alguno...
¿Cree?
En mi opinión no y si algún dirigente pensó eso, creo que se equivocaba. Yo, desde luego, no he visto eso. Creo que ha habido unas primarias en Madrid donde había dos candidatas, donde, insisto, ha habido un proceso de movilización, de apoyo, de adhesión, no solo de gente del PSOE, también de gente de fuera del PSOE. Y lo que me interesa es que toda esa energía ahora se ponga a disposición de Reyes Maroto y del Partido Socialista para que haya un cambio en Madrid.
A estas alturas de la vida, a mí, políticamente hablando, lo único que me importa es cambiar Madrid, pero no cambiar Madrid por un 'quítate tú para ponerme yo'. Por la sanidad, por la vivienda, por la educación, por la universidad pública. Yo estoy deseando gobernar para poder hacer políticas como las que hago ahora como ministro. Políticas que cambian la vida de la gente, políticas que acaben con este veneno que vivimos en la Comunidad de Madrid. Eso es lo que más me importa.
¿Tiene cabida Enma López en la candidatura de Reyes Maroto?
Absolutamente.
Entrevista completa a Óscar López
Vídeo: Alejandro Corral
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