Rajoy descubre las virtudes de pedir flexibilidad a Bruselas

Mariano Rajoy parece haber descubierto en su reunión con Albert Rivera que una flexibilización de Bruselas en cuanto a reducir el déficit puede ser una buena idea. A la salida del encuentro, el líder de Ciudadanos ha trasladado a los periodistas que ha percibido “receptividad” en el presidente en funciones en cuanto a este asunto y que él mismo le había trasladado que es uno de los puntos que quería proponer. Cuando le ha tocado el turno, Rajoy ha admitido que dentro de los grandes acuerdos que propone a PSOE y Ciudadanos está el “seguir trabajando por la estabilidad presupuestaria pero también por la flexibilización del déficit”. “Yo le he dicho que eso yo ya lo hice”, ha asegurado después de subrayar que Bruselas es comprensiva “con los países que se lo toman en serio y han sido capaces de reducirlo”. Aun así, ha sentenciado que “el no tener déficit público es lo que nos hace libres”.

“Pero tampoco es un asunto que creo que haya que estar constantemente moviéndolo por ahí”, ha añadido ante la percepción de que en este punto el acuerdo entre PP, PSOE y Ciudadanos es completo. Ha sido a partir de las respuestas de Rivera, que ha calificado de “buena noticia que el PP esté de acuerdo con lo que Ciudadanos ya ha acordado con el PSOE”.

Los grandes objetivos en los que Rajoy viene insistiendo desde el 21 de diciembre se han convertido este jueves en un documento que los transforma en cinco grandes pactos en materia de crecimiento y empleo, reforma fiscal, protección social, educación y fortalecimiento institucional. Los grandes bloques aparecen detallados con medidas en el primer documento que el PP entrega a otro partido con el fin de intentar acercar posturas. Según ha reconocido Rajoy también ha sido remitido a Pedro Sánchez, con quien se reunirá el viernes: “No quería que se enterase por la prensa. Lo que haré será explicarle el documento y luego le escucharé. Como no sé exactamente a qué voy...”

La conformación del nuevo Parlamento hace muy difícil que se diera el sí a nuevos recortes después de la dureza de los ya hechos. Todos los partidos se oponen y Rajoy parece haberlo entendido así. De ahí, que haya insistido también en la necesidad de llegar a un pacto en materia social para reforzar el Estado del bienestar. En este punto, el jefe del Ejecutivo se ha referido a la necesidad de “poner el foco en los ciudadanos en situación de mayor vulnerabilidad” y de concentrar los recursos para responder mejor “ante las necesidades sociales”. De esta forma, ha subrayado la prioridad de mejorar la protección “para las familias con ingresos más reducidos, así como una adecuada cobertura de las situaciones de desempleo o la creación de un fondo nacional para atender a situaciones extremas de pobreza energética”.

El tono de la reunión ha sido, como es habitual, “cordial”, y Rajoy parece haber olvidado los duros ataques que dedicó en campaña a Ciudadanos y a sus líderes. A pesar de que la corrupción es el mayor problema del PP y de la dureza de Rivera en cuanto a sus exigencias, Rajoy ha negado que el caso de Rita Barberá dificulte sus posibilidades de repetir en La Moncloa. “¿En qué medida merma sus posibilidades?, se le ha preguntado. ”En ninguna“, ha contestado de forma tajante, pese a que Ciudadanos insiste en que el problema impide que Rajoy presida ningún Gobierno y exige, entre otras medidas, el fin del aforamiento que permite a Barberá estar protegida. Ha asegurado además que Rivera no le ha exigido renunciar a ser el candidato por este motivo.

Rivera y Rajoy han quedado en esperar al próximo martes, cuando se sabrá si hay fecha para la investidura del líder del PSOE, para decidir si empiezan a negociar sobre las propuestas aportadas por uno y otro. El presidente en funciones ha mantenido que solo una gran coalición entre los tres y con él como presidente es razonable y bien vista por las instituciones europeas. La otra opción, la de que PSOE se ponga de acuerdo con Podemos y partidos independentistas es “lo peor que les puede pasar a los españoles”.

Enfado del PSOE por la actitud de Rajoy

Al PSOE no le ha sentado nada bien que Rajoy haya propuesto ahora medidas para un hipotético acuerdo cuando es Pedro Sánchez quien tiene el encargo del rey de intentarlo. Antonio Hernando le ha reprochado que mantenga ahora esa actitud cuando “pudo y lo rechazó por razones tácticas”. “El tiempo de Rajoy ha pasado y afortunadamente no volverá”, ha expresado el portavoz socialista para quien el presidente en funciones “no cogió el tren” de la investidura y ahora lo ha perdido “definitivamente”.

“Tuvo la oportunidad y despreció el encargo del rey”, ha recriminado Hernando, que considera que el planteamiento actual del presidente en funciones “es poco responsable y poco respetuoso con los tiempos constitucionales”. El encargado de negociar la investidura de Sánchez, ha reiterado que las conversaciones “progresan adecuadamente” y se ha mostrado optimista respecto a la posibilidad de llegar a un acuerdo. “Rajoy no quiso en su momento. Ahora no podrá hacerlo”, ha zanjado.