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El Govern enmienda a la consellera de Interior y asegura que el plan para tener mossos en las escuelas continúa

Dos agentes de los Mossos d'Esquadra, en una imagen de archivo

Sandra Vicente

Barcelona —
16 de junio de 2026 10:27 h

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Poco más de una hora después de que la consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, asegurara que el proyecto piloto para incorporar agentes de los Mossos d'Esquadra en varios centros educativos se encuentra “en fase de parálisis”, el Govern ha salido a rectificar las palabras de la consellera y ha asegurado que sus palabras han sido “descontextualizadas” y que el polémico plan piloto sigue en marcha.

En un comunicado, el Departament de Interior ha matizado y ha asegurado que si el plan está “parado” es porque actualmente la primera fase de la prueba piloto ha llegado a su fin, coincidiendo con el final de curso. El plan sigue el calendario previsto y después de las vacaciones seguirá con la segunda fase en el primer trimestre del curso que viene. Al final del mismo, el piloto entrará en fase de evaluación para ver si la medida es “sostenible y escalable”. En ese supuesto, estudiará llevar la presencia de mossos a más escuelas pero, según ha confirmado Interior a elDiario.es, por el momento, el plan no se estenderá.

Una propuesta polémica

Parlon, en una entrevista en Catalunya Radio, ha defendido la iniciativa y ha insistido en que se ha interpretado de forma errónea. Según ha explicado, la propuesta nunca contempló la presencia de agentes en las aulas para vigilar a los alumnos ni realizar controles o registros, sino que perseguía reforzar la convivencia y la seguridad en los centros.

El plan preveía que, con el visto bueno de las direcciones de escuelas e institutos, un mosso de paisano y sin arma permaneciera de forma habitual en determinados centros para intervenir en situaciones relacionadas con conflictos de convivencia o problemas de seguridad.

Sin embargo, la medida generó una fuerte oposición dentro de la comunidad educativa. Los principales sindicatos del sector rechazaron la propuesta y defendieron que la mejor respuesta a los problemas de convivencia pasa por aumentar las plantillas de psicólogos, educadores e integradores sociales, en lugar de incorporar efectivos policiales.

La contestación al proyecto también tuvo consecuencias prácticas. Al menos cuatro de los catorce centros seleccionados inicialmente para participar en la prueba piloto renunciaron a hacerlo después de que sus respectivos claustros se pronunciaran en contra de la iniciativa.

Parlon ha lamentado que el proyecto viera la luz en un contexto especialmente complicado, marcado por las movilizaciones y huelgas del profesorado, una circunstancia que, a su juicio, dificultó que la propuesta pudiera ser valorada con normalidad y favoreció el rechazo de una parte significativa del sector educativo.

Otro asunto que incrementó el rechazo al plan piloto fue que el anuncio del mismo coincidió con la infiltración de dos agentes de los Mossos en una asamblea de docentes para preparar una de las jornadas de huelga del pasado mes de mayo.

Más preguntas que respuestas

La presencia de Mossos en los centros educativos causó mucho rechazo en las escuelas, que también lamentaron la poca claridad del plan expuesto por el Govern. Para empezar, muchos de los centros seleccionados para el plan piloto denunciaron que se enteraron por la prensa y, a pesar de que la consellera aseguró en diversas ocasiones que la participación era voluntaria, insistieron en que no se consultó ni al claustro ni a las familias.

De hecho, ni Interior ni Educación presentaron el plan públicamente, sino que se filtró a medios antes siquiera de que fuera debatido en el sector. Además, los detalles sobre el plan fueron cambiando a medida que tanto docentes como familias y medios hacían preguntas. Si bien, al principio, se explicó que los agentes tendrían su propio despacho en los centros, luego se aseguró que no sería así.

Tampoco se dejó claro si los policías interactuarían directamente con el alumnado o si sólo tratarían con el profesorado. Igualmente, en inicio se planteó que el plan piloto se desarrollara sólo en centros de máxima complejidad y luego resultó que los 14 seleccionados constituían una “muestra territorial”.

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