Sánchez, sobre la crisis de la vivienda: “El dilema es intervenir el mercado o mirar hacia otro lado”

El día que el Congreso tumbará el decreto de vivienda impulsado por Sumar, Pedro Sánchez enarbola la bandera anti-especulación y aboga explícitamente por la intervención del mercado. “La especulación expulsa a familias de los barrios y convierte los centros urbanos en parques temáticos, destruye la identidad y el alma de las ciudades. Hay capitales en las que las familias destinan más del 70 por ciento de sus ingresos a la vivienda. Y eso es una fuente de injusticia y de malestar social”, ha dicho durante su intervención en el Bloomberg CityLab 2026.

“Hay un dilema que hay que resolver: o mirar hacia otro lado, o intervenir un mercado que no funciona”, ha planteado para defender una herramienta legal como la ley estatal de vivienda. “La ley de vivienda es una herramienta que permite declarar zonas tensionadas y actuar sobre los precios de forma sensata. Les da herramientas a los gobiernos autonómicos, pero hay una condición: querer aplicar esta herramienta”.

Sánchez ha recordado que allá donde se aplica se notan resultados de contención de precios frente a los territorios que aún permiten la barra libre de la especulación y la subida sin límites de los precios del alquiler. “En Barcelona se ha reducido un 2,7% el precio del alquiler desde 2024. Donde no se aplica la ley, los precios suben de manera desbocada. Esa es la moraleja: donde se interviene en el mercado hay resultados y donde no, el problema se agrava”.

El texto que hoy decaerá en el Congreso por el voto en contra de PP, Vox, Junts y la abstención del PNV incorporaba una prórroga de dos años, hasta el 31 de diciembre de 2027, de los contratos de alquiler que finalizaban en el mes de marzo con la idea de contener así las subidas unilaterales de los precios por parte de los propietarios.

Esta normativa, que entró en vigor el 22 de marzo, buscaba ofrecer un respiro a los arrendatarios frente a la escalada de precios y la alta inflación que dificulta el acceso a la vivienda. El objetivo primordial era garantizar la estabilidad habitacional de miles de familias cuyos contratos están próximos a expirar en un mercado tensionado.