Sumar denuncia a Ndongo ante el Congreso por insultar y “hostigar” físicamente a la diputada Aina Vidal
El grupo parlamentario de Sumar ha presentado este miércoles una denuncia ante la dirección de comunicación del Congreso de los Diputados contra el agitador de extrema derecha Bertrand Ndongo por insultar e intimidar físicamente a la portavoz adjunta de la formación, Aina Vidal, el martes. Ndongo, acreditado como redactor en la Cámara Baja por el pseudomedio Periodista Digital, llamó “idiota” en repetidas ocasiones a Vidal al finalizar una rueda de prensa y, posteriormente, la acosó en las inmediaciones del Congreso, llegando a impedirle durante unos momentos acceder a un taxi.
La denuncia se presenta ante la dirección de comunicación, que es la encargada de abrir la investigación sobre los hechos, pero tiene como destinataria final a la Mesa de la Cámara Baja. Allí Ndongo —así como el también activista ultraderechista Vito Quiles— tiene abierto ya un expediente pendiente de resolución por haber protagonizado otros altercados, en ocasiones con gritos e insultos y obstaculizando el trabajo de la prensa. En su denuncia, Sumar califica de falta de respeto “grave” los insultos proferidos por el agitador contra Vidal, y señala expresamente la “actitud agresiva” que mantuvo durante el episodio y que se “encaró” con diferentes periodistas que le afearon su modo de proceder, “provocando un clima de tensión entre todas las personas presentes”.
“Pasados varios minutos, ya en las inmediaciones del Congreso”, cuando Vidal y parte de su equipo salían del edificio, Ndongo “se apresuró hasta su posición obstaculizando el paso de la diputada, impidiendo con su cuerpo que esta pudiera acceder al taxi, mientras seguía con su hostigamiento y las faltas de respeto continuadas, hasta que finalmente la señora diputada pudo abrir la puerta” y acceder al vehículo, relata la denuncia.
Con la presentada este miércoles por Sumar, son tres ya las denuncias contra Ndongo que obran en poder del Congreso. Fuentes de la Cámara Baja explican que una de ellas —por la que también está siendo investigado Vito Quiles— está ya terminando su tramitación y que la Mesa resolverá pronto sobre ella. En dicho órgano, PSOE y Sumar suman mayoría de cinco votos por cuatro que controla el PP, que se ha negado reiteradamente a criticar los comportamientos de los agitadores de extrema derecha presentes desde hace años en la Cámara Baja y que, junto a Vox, se opuso el año pasado a la reforma del reglamento que permite sancionar este tipo de faltas de respeto, que sin embargo fue aprobada con los votos del Gobierno y sus socios.
Tras esa reforma, el reglamento del Congreso tipifica como infracción “muy grave” la “falta de respeto o a las reglas de cortesía en el recinto parlamentario y zonas o edificios adscritos al Congreso”, y concreta que “se considerará en todo caso una infracción muy grave proferir insultos, descalificaciones o atentar contra la dignidad de otras personas”. Para este tipo de faltas de la máxima gravedad, la sanción contemplada es la suspensión de la credencial por un plazo de mínimo de tres meses y un máximo de tres años, pero el reglamento también permite, “en su caso”, “la revocación definitiva de la credencial”. Sumar recuerda en su denuncia, además, que la normativa plantea que las sanciones deberán penalizar especialmente los altercados que afecten “al funcionamiento de la Cámara y al desempeño de los demás representantes de los medios de comunicación”.