El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado que en su “historial” como ministro “nunca he sido un defensor de la liberalización ni he sido un fan, más lo contrario” y que la ha aceptado como algo “dado” en su cartera, pero que debería haber sido la estatal Renfe la que hubiera sumido de manera “paulatina” el incremento del tráfico.
El ministro ha reconocido que la influencia de la liberalización en el siniestro, que permitió la entrada de Iryo y Ouigo como operadores de alta velocidad, no es la causa del incidente pero hay “un debate encima de la mesa”. “Hay quien está sugiriendo una marcha atrás que jurídicamente es imposible o que tendría unas consecuencias económicas muy graves para el país”, ha dicho.
Puente ha criticado que la CNMC “está bastante callada”, después de que el supervisor de Competencia haya hecho informes sobre las “bondades” de la liberalización, con un incremento de viajeros y una rebaja de los precios. “En términos económicos, ha sido buena para el usuario pero desastrosa para los operadores”, ha subrayado, ya que Renfe, Ouigo e Iryo perdieron cerca de 230 millones de euros, en conjunto.
En cualquier caso, ha recordado que la liberalización “no vino por arte de magia” y que durante la tramitación parlamentaria de la misma “no recuerdo grandes voces en contra”.
Informa Álvaro Celorio