Cuidar va más allá de lo físico: la importancia del acompañamiento emocional en el día a día
Cuidar a una persona no consiste únicamente en ayudarla con las tareas cotidianas. Detrás de gestos como acompañarla al médico, preparar su comida o ayudarla a vestirse, hay otras necesidades que no siempre resultan evidentes. Escuchar cómo se siente, comprender sus preocupaciones o estar a su lado en un momento complicado también forma parte de los cuidados. Y es que la atención emocional tiene un papel fundamental en el bienestar de las personas, especialmente ante situaciones de enfermedad, dependencia o pérdida de autonomía.
Precisamente, el Día del Cuidador, que se celebra cada 5 de noviembre, recuerda la importancia de atender tanto las necesidades físicas como las emocionales. Una forma de entender los cuidados que está muy presente en el Centro de Atención Integral de Fundación Rey Ardid, donde ofrecen acompañamiento psicológico y estimulación cognitiva, tanto en sus instalaciones como a domicilio.
Cuidar emocionalmente no significa tener siempre las palabras adecuadas ni conseguir que la otra persona esté contenta. Se trata de acompañar, estar presente y adaptar los cuidados a sus necesidades, explica Mar Martín, psicóloga del Centro de Atención Integral.
Acompañamiento psicológico desde un espacio seguro
Desde su apertura, hace algo más de un año, el centro ha acompañado a más de una veintena de personas con perfiles variados: jóvenes con ansiedad o depresión, personas mayores, cuidadores principales y quienes necesitan apoyo para afrontar dificultades personales o situaciones de duelo.
El proceso comienza con una conversación telefónica para conocer las necesidades de quien solicita ayuda y se establecen los objetivos del acompañamiento. Buscamos no solo hablar de sus problemas, sino centrarnos también en cuáles son sus objetivos y qué necesitan, explica Martín. Para la psicóloga, generar confianza es fundamental, especialmente cuando existen experiencias anteriores poco satisfactorias con la terapia. Tiene que ser un espacio seguro, donde estén a gusto, señala.
Entre las situaciones que atienden también se encuentran los procesos de duelo y las dificultades emocionales asociadas al cuidado de familiares. En estos casos, el acompañamiento permite abordar las emociones que surgen ante la pérdida de un ser querido o las responsabilidades de cuidar a una persona dependiente.
Estimulación cognitiva para mantener las capacidades
Otro de los servicios del Centro de Atención Integral de Fundación Rey Ardid es la estimulación cognitiva, orientada a ejercitar y favorecer el mantenimiento de capacidades como la memoria, el lenguaje o las funciones ejecutivas, relacionadas con la planificación y organización de tareas. Las sesiones combinan fotografías, fichas ytalleres, siempre adaptando cada ejercicio a las capacidades, los intereses y el ritmo de la persona.
Una de las personas que recibe esta atención es Carmen Romero, de 83 años, quelleva alrededor de dos años participando en las sesiones. En los últimos años he notado que me fallaba la memoria y mis hijas me sugirieron buscar ayuda para estimularla. Hacemos actividades, utilizamos mucho la tablet y hacemos ejercicios de memoria, relata.
Con el tiempo, la visita semanal de los profesionales se ha convertido también en un momento de conversación y compañía. Es muy agradable contar con ellos. Hablamos de nuestro día a día, de la familia, de las noticias. Te sirve para entretenerte y socializar un poco más, aunque yo también tengo una vida muy sociable, explica Carmen.
Aunque el servicio está especialmente orientado a personas mayores, también atiende a perfiles más jóvenes. Podemos encontrarnos con personas que han sufridoalgún accidente que ha afectado a determinadas funciones cerebrales, señala Martín. En estos casos, las actividades se adaptan a las capacidades de cada usuario y a los objetivos establecidos en la valoración inicial.
Los cuidadores y su salud emocional
La atención emocional no se limita a quienes necesitan cuidados. También es fundamental para quienes los proporcionan, especialmente familiares que asumen esta responsabilidad de manera continuada. Cuidar de una persona mayor o dependiente suele implicar reorganizar horarios y dedicar buena parte del día a susnecesidades, lo que puede provocar cansancio físico y desgaste emocional.
Muchas veces, cuando se trata de cuidadores principales, aparece el cansancio, la frustración e incluso el sentimiento de culpa por necesitar descansar. Hay señales que pueden indicar que necesitan apoyo adicional, como el agotamiento constante, las dificultades para dormir, la ansiedad o la irritabilidad, explica Martín. La psicóloga advierte de que, en ocasiones, los cuidadores terminan dejando sus propiasnecesidades en un segundo plano, abandonando actividades que antes disfrutaban o incluso descuidando su salud.
Por eso, insiste en que el autocuidado no debe quedar en un segundo plano. Reservartiempo para uno mismo, mantener actividades que permitan desconectar y saber cuándo pedir ayuda son aspectos fundamentales para preservar el bienestar emocional. Porque cuidar de los demás también requiere aprender a cuidarse a uno mismo.
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