Mas crea Convergencia y Abstenció
Artur Mas ha sorprendido a propios y a extraños convocando una rueda de prensa 2.0 (eso ha dicho) en la que aparece a solas y en un cuarto completamente a oscuras para comunicar la creación de un nuevo partido político: Convergencia y Abstenció. “Vistos los resultados y tras analizarlos con nuestro comité de expertos, hemos llegado a la conclusión de que hay un 30% del electorado que necesita este nuevo partido”.
Preguntado por algunos periodistas acerca de los conflictos legales que podía causar la duplicidad de partidos, Mas ha sido tajante: “Esto es una rueda de prensa 2.0. Lo 2.0 implica que podemos hacer más de una cosa a la vez. Por eso hemos creado este segundo partido”. Además, Mas ha asegurado que su programa político será “parecido pero no igual, como los hijos”.
Mas es menos
Al ser preguntado por el chiste del día de ayer que llegó a ser Trending Trospid en Twitter, Mas aseguraba que Internet es una fuente inagotable de creatividad y que tendrán en cuenta estas nuevas sugerencias para las innovaciones de su nuevo partido. Pero que en cualquier caso: “Mas es menos, menos es Mas...en política no valen las matemáticas. Bueno, salvo para esta nueva jugada: si sumamos nuestro 30% y el 30% de Convergencia y Abstenció obtendremos una mayoría significativa con la que impulsar nuestro proyecto soberanista, católico, neoliberal y 2.0. Mi idea es esperar a que esta gente se movilice así, en tropel, y cuando lo haga, recordarles que yo encarno sus valores. Como líder 2.0 puedo encarnar muchísimos valores distintos...E incluso contradictorios”.
Lo que no parece estar tan claro es el evidente conflicto existente entre la utilización de la abstención como objeto para un partido político. De hecho, se produjo un momento tenso en la rueda de prensa cuando una periodista cuestionó a Mas acerca de la contradicción que supone crear un partido político cuyo nombre incluye la etiqueta que reciben aquellas personas que, por unos motivos u otros, no participan activamente de la política de partidos. Tras un largo y enigmático silencio, Mas miró fijamente a cámara, abrió los brazos y dijo a su audiencia:
“¿Alguna pregunta MAS?”
Para, a continuación, guiñar su ojo derecho, tirar una bomba de humo y desaparecer cual Houdini de la comunicación.