Minuto a Minuto Última hora del temporal y la pandemia
Una inspección no halló deficiencias en la residencia vasca Marcelo Gangoiti, en Muskiz, días antes del brote de más de 100 positivos
“Se va a seguir rastreando cómo ha podido ser tanto y tan espontáneo”. Ni en el Servicio Vasco de Salud (Osakidetza) ni en la Diputación de Bizkaia tienen una explicación para que en unos pocos días la residencia Marcelo Gangoiti de Muskiz haya pasado de tener un par de positivos a registrar un brote de nada menos que 115 positivos en coronavirus, 93 mayores (de 103 usuarios totales) y 22 profesionales. La vacuna iba a llegar allí esta semana -el jueves- y lo que ha llegado es más bien preocupación, ya que la letalidad durante la pandemia en las residencias vizcaínas es del 13% de los infectados y del 25% en este centro. Por el momento, 86 mayores están o asintomáticos o presintomáticos, aunque en continua monitorización.
“Había control y habían tenido inspecciones. Se habían hecho las cosas bien. No sabemos qué ha podido pasar”, indican fuentes de la Diputación, que es la institución que controlar las residencias en el territorio, también las privadas, como es el caso de este complejo del grupo Babesten (vinculado con Urgatzi) que ya recibió la visita del Sars-Cov-2 en otra fase de la segunda ola con un total de 16 positivos y 4 fallecimientos. Este periódico ha tratado sin éxito de hablar con los responsables de la residencia Marcelo Gangoiti para conocer su versión de lo ocurrido. Las familias de los afectados, por su parte, reclaman “información”.
Lo cuenta Iker Rioja Andueza.