Cinco películas para ver después de Hamnet: Shakespeare, pérdida y delicadeza emocional
Desde que se estrenó en los cines españoles el pasado 23 de enero, ‘Hamnet’ se ha convertido en una de las películas del momento, al mismo tiempo que es una de las protagonistas de los Premios Oscar 2026 con ocho nominaciones que incluyen mejor dirección para Chloé Zhao y mejor actriz principal para Jessie Buckley.
Una historia que no deja indiferente y que se basa en el libro homónimo de Maggie O’Farrell que fue todo un fenómeno literario en plena pandemia, en la que se narra que narra la historia ficticia de Hamnet Shakespeare, el único hijo del dramaturgo, que falleció a los once años y en la que se imagina cómo el profundo dolor por esta pérdida pudo haber influido en la creación de la tragedia ‘Hamlet’. Si te has quedado con ganas de más después de verla, aquí tienes algunos largometrajes relacionados por el tema que tratan, de una forma u otra.
‘Shakespeare in Love’ (1998)
Frente al duelo silencioso que atraviesa ‘Hamnet’, ‘Shakespeare in Love’ propone el reverso luminoso de la creación: el amor, el deseo y el impulso vital que alimentan la escritura. La película adquiere una nueva capa de lectura: ya no es solo el nacimiento de Romeo y Julieta, sino la intuición de que la obra de Shakespeare surge tanto del gozo como de la pérdida, como sucede en ‘Hamnet’. Ambas películas dialogan en ese punto donde la vida íntima se transforma en literatura, aunque una lo haga desde la herida y la otra desde el enamoramiento.
‘Hamlet’ (1996)
La adaptación de Kenneth Branagh funciona como el eco trágico que ‘Hamnet’ anticipa en silencio. Es una de las adaptaciones de ‘Hamlet’, la tragedia que Shakespeare escribe en memoria de su hijo fallecido, con mejores críticas y que se erige como la más fiel a su historia, que además también recibió varias nominaciones en los premios Oscar.
‘El jardín secreto’ (1993)
Al igual que ‘Hamnet’, ‘El jardín secreto’ entiende el duelo infantil como una experiencia corporal y ligada a la naturaleza. La muerte en la película resuena también con la ausencia, un vacío que no se llena con palabras, sino con espacios, rituales y silencios. Ambas historias confían en la tierra, las estaciones y el cuidado lento como vías de sanación, y colocan a los niños en el centro de un proceso de duelo que es íntimo, pero profundamente transformador.
‘Bright Star’ (2009)
‘Bright Star’, dirigida por Jane Campion, comparte una delicadeza extrema para filmar el amor atravesado por la muerte. Campion observa el duelo no como un estallido, sino como una quietud que se expande: el dolor se filtra en los gestos, en los paisajes, en la espera.
Igual que en ‘Hamnet’, la poesía nace de la pérdida, y la creación artística aparece como una forma de sostener aquello que ya no está. Ambas entienden la belleza no como consuelo, sino como una forma de resistencia.
‘Fragmentos de una mujer’ (2020)
Aunque situada en un contexto contemporáneo, conecta con el largometraje de Chloé Zhao desde el núcleo más crudo: el duelo materno tras la pérdida de un hijo. Las dos películas rechazan el melodrama y optan por una mirada íntima, física y solitaria sobre el dolor de la madre, incomprendido por su entorno. Juntas demuestran que la experiencia del duelo materno trasciende épocas y lenguajes.