Estos han sido los circuitos españoles en los que se han celebrado las anteriores carreras de Fórmula 1

La historia del automovilismo de alta competición en España ha dejado una huella imborrable ante el regreso de la Fórmula 1 a Madrid este fin de semana. La confirmación del proyecto en IFEMA y Valdebebas supondrá la vuelta del gran circo a la capital tras más de cuatro décadas de ausencia. Hasta la fecha, cinco ciudades españolas han albergado Grandes Premios oficiales en seis circuitos de características muy diversas. Desde las calles urbanas de Pedralbes hasta el trazado permanente de Montmeló, la trayectoria refleja una constante evolución, abarcando escenarios inolvidables como el Jarama, Montjuïc, Jerez y Valencia

El recorrido oficial comenzó en las calles barcelonesas de Pedralbes, convirtiéndose en el primer trazado español en acoger una cita puntuable del Mundial. Tras albergar pruebas de la Penya Rhin, el circuito acogió las carreras de 1951 y 1954 sobre un trazado urbano de más de seis kilómetros. En 1951, el argentino Juan Manuel Fangio conquistó su primer título mundial con Alfa Romeo tras luchar con Alberto Ascari. En 1954, el británico Mike Hawthorn se impuso con Ferrari en la última prueba disputada en este escenario. El trágico accidente en Le Mans en 1955 provocó exigencias de seguridad que imposibilitaron su continuidad.

Catorce años después de la despedida de Barcelona, la Fórmula 1 desembarcó en Madrid con la inauguración del Jarama en San Sebastián de los Reyes. Diseñado por John Hugenholtz, este circuito permanente se convirtió en un referente por sus sinuosas curvas y desniveles. La competición arrancó en 1968 con victoria de Graham Hill, iniciando la alternancia con la capital catalana. Entre 1968 y 1981, el Jarama presenció jornadas memorables como el triunfo de James Hunt en 1976. El 21 de junio de 1981 albergó su última carrera con el triunfo de Gilles Villeneuve en Ferrari, liderando un ajustado grupo de cinco vehículos.

En alternancia con el Jarama, la montaña de Montjuïc albergó las carreras disputadas en años impares entre 1969 y 1975, ofreciendo un desafío urbano de inigualable belleza. Con un trazado semipermanente de doce curvas y casi cuatro kilómetros, la pista fascinó al público pero generó dudas de seguridad entre los competidores. Campeones como Jackie Stewart, Emerson Fittipaldi y Niki Lauda ganaron allí antes de la trágica edición de 1975. El accidente de Rolf Stommelen, que perdió el alerón y colisionó contra la valla causando cuatro víctimas mortales, supuso la cancelación definitiva de la mítica pista barcelonesa.

Tras cinco años de ausencia en el calendario internacional, la Fórmula 1 regresó a España en 1986 con la inauguración del Circuito de Jerez. El trazado andaluz debutó con un final de infarto en el que Ayrton Senna superó a Nigel Mansell por apenas catorce milésimas sobre la línea de meta. Jerez acogió también el Gran Premio de Europa en 1994 y 1997. La cita de 1997 quedó marcada por el insólito triple empate en clasificación entre Villeneuve, Schumacher y Frentzen. La carrera consagró al canadiense Villeneuve tras la polémica colisión con Schumacher, consolidando a Jerez como un referente.

En septiembre de 1991, el Circuit de Barcelona-Catalunya abrió sus puertas en Montmeló con la victoria inaugural del británico Nigel Mansell sobre el asfalto vallesano. Desde entonces, esta instalación permanente de casi cinco kilómetros y medio ha albergado de forma ininterrumpida el Gran Premio de España durante más de tres décadas. Reconocido por su equilibrio técnico, el circuito se convirtió en la pista favorita para las pruebas de pretemporada. Destacan los seis triunfos de Michael Schumacher y Lewis Hamilton, así como las inolvidables victorias de Fernando Alonso en 2006 y 2013 ante la afición.

Dos carreras un mismo año

En 2008, el éxito deportivo de Fernando Alonso impulsó la creación de un nuevo trazado urbano en la zona portuaria de Valencia. Diseñado por Herman Tilke, el recorrido costero de casi cinco kilómetros y medio acogió el Gran Premio de Europa entre las temporadas de 2008 y 2012. Esta iniciativa permitió a España contar temporalmente con dos carreras en un mismo campeonato a orillas del mar Mediterráneo. Pese a las dificultades para adelantar, la despedida en 2012 quedó inmortalizada con la memorable victoria de Fernando Alonso tras remontar desde la undécima posición de salida.

La genealogía de trazados españoles demuestra el compromiso permanente de las instituciones y la afición con el deporte del motor a lo largo de más de un siglo. De Pedralbes a Valencia, pasando por el Jarama, Montjuïc, Jerez y Montmeló, cada escenario aportó momentos esenciales en la evolución de la máxima categoría. El Gran Premio de Madrid en este 2026 inicia un nuevo capítulo que busca combinar el espectáculo urbano con la innovación tecnológica exigida por el certamen, reafirmando a la vez el protagonismo internacional de la cultura automovilística española.