Usan drones para avanzar en el estudio de este yacimiento gaditano, considerado una joya fenicia de referencia
La Universidad de Cádiz ha puesto en marcha una innovadora campaña de prospección arqueológica en el entorno del Castillo de Doña Blanca. Este enclave, situado en El Puerto de Santa María, es considerado una auténtica joya fenicia de referencia. Los investigadores están empleando tecnología LiDAR acoplada a drones para profundizar en el conocimiento de este yacimiento. Este avance técnico permite obtener imágenes de alta resolución del terreno que antes eran imposibles de capturar. Gracias a estas herramientas, se espera desvelar secretos que han permanecido ocultos durante siglos bajo la tierra. La iniciativa combina el rigor de la arqueología tradicional con las posibilidades que ofrece la vanguardia tecnológica actual. Se trata de un esfuerzo multidisciplinar que sitúa a la provincia de Cádiz en el mapa de la innovación.
Esta campaña representa un hito fundamental para entender la importancia comercial de la zona en la antigüedad. Los trabajos actuales se encuentran integrados en el ambicioso proyecto europeo PHOENIX-UASL, de gran calado internacional. Esta iniciativa cuenta con la financiación del prestigioso programa Marie SkÅodowska-Curie de la Unión Europea. El liderazgo científico recae en el investigador Antonio Pecci, quien disfruta de una beca postdoctoral. La supervisión corre a cargo de la catedrática de Prehistoria Ana María Niveau-de-Villedary y Mariñas, quien dirige el grupo de investigación PHOENIX MEDITERRANEA de la Universidad de Cádiz con gran éxito. Este equipo humano busca no solo descubrir restos, sino establecer protocolos de trabajo innovadores. La colaboración institucional entre la universidad y los organismos europeos garantiza la excelencia del estudio.
El núcleo central de esta investigación radica en el uso de sensores LiDAR montados sobre plataformas aéreas no tripuladas. Esta tecnología es capaz de generar modelos digitales del terreno con una resolución centimétrica extremadamente precisa. Lo más destacado de este sistema es su capacidad para penetrar visualmente la vegetación y el sedimento acumulado. Gracias a ello, se pueden revelar detalles de la microtopografía que resultaban imperceptibles para el ojo humano. Este enfoque científico abre nuevas posibilidades para el estudio integral del paisaje arqueológico de la bahía. No se trata solo de ver la superficie, sino de detectar variaciones mínimas que sugieren construcciones. Las técnicas tradicionales de excavación se ven ahora complementadas y potenciadas por estos datos geoespaciales.
La precisión obtenida facilita una planificación mucho más eficiente de las futuras intervenciones en el terreno. Cada vuelo de dron recolecta miles de puntos de datos que luego se procesan digitalmente. La campaña tiene como objetivo principal obtener una imagen de conjunto inédita del Castillo de Doña Blanca. Se busca identificar estructuras arqueológicas ocultas que ayuden a entender la organización de la ciudad. Interesa especialmente analizar el complejo sistema defensivo y la intrincada trama urbana del antiguo asentamiento. Además, el proyecto pretende evaluar el potencial real de las tecnologías LiDAR en diversos entornos.
Otro pilar fundamental es el análisis histórico del territorio desde la Prehistoria hasta la Edad Media. Se integran datos arqueológicos, ambientales y geoespaciales para lograr una visión holística del pasado. Comprender la evolución de los asentamientos humanos en esta zona es vital para la historia regional. La detección de murallas, calles o viviendas enterradas cambiará nuestra percepción del enclave fenicio. Esta visión global permitirá reconstruir la vida cotidiana de quienes habitaron estas costas hace milenios.
El Castillo de Doña Blanca es reconocido como uno de los yacimientos fenicios más importantes del mundo. Durante los siglos VIII al III antes de nuestra era, funcionó como un puerto comercial clave. Su relevancia reside en la excelente conservación de sus murallas, viviendas y estructuras funerarias antiguas. Es un enclave fundamental para estudiar la presencia y expansión fenicia en toda la península. La Universidad de Cádiz retomó las excavaciones sistemáticas en este sitio arqueológico a partir de 2024. Se ha iniciado así una nueva etapa de investigación que aprovecha las herramientas digitales modernas. El puerto fue en su momento un nexo de unión entre diferentes culturas del Mediterráneo. Doña Blanca no es solo un yacimiento local, sino una referencia para la arqueología internacional.
Proteger y estudiar este espacio es una prioridad para conservar nuestra identidad histórica común. Para la correcta ejecución de los vuelos, se cuenta con el apoyo del Servicio de Drones de la UCA. Esta unidad está integrada dentro del Instituto Universitario de Investigación Marina, conocido como INMAR. Disponen de equipamiento tecnológico avanzado que cumple con las normativas más estrictas de seguridad. El servicio posee la certificación oficial de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea para operar. Esto garantiza que los trabajos científicos se realicen bajo estándares técnicos de máxima calidad profesional. La coordinación entre los pilotos de drones y los arqueólogos es esencial para el éxito. Cada misión de vuelo se planifica con precisión para cubrir todas las áreas de interés.
Futuras investigaciones
El uso de estas naves permite acceder a zonas que serían de difícil tránsito a pie. La tecnología dron se convierte así en los nuevos ojos de los investigadores sobre el terreno. El enfoque del proyecto PHOENIX-UASL destaca por su capacidad de integrar diversas fuentes de datos. Se combinan registros arqueológicos tradicionales con información ambiental y datos geoespaciales muy precisos. El objetivo es definir protocolos de trabajo que sirvan de guía para futuras investigaciones científicas. Esta vertiente metodológica es tan importante como los propios hallazgos físicos encontrados en el yacimiento. Se busca comprender cómo ha evolucionado el paisaje de la bahía a lo largo de los siglos. Las variaciones en la microtopografía reveladas por el LiDAR son piezas de un rompecabezas histórico.
Los resultados obtenidos en esta campaña servirán como base sólida para nuevos proyectos de investigación. Actualmente se tramita el Proyecto General de Investigación 'Castillo de Doña Blanca', un nuevo plan que busca profundizar en la articulación y conectividad del sistema defensivo del yacimiento. El diagnóstico preciso ofrecido por la tecnología LiDAR permitirá planificar las excavaciones del futuro. Se espera que el conocimiento generado atraiga más interés y recursos para la conservación del sitio. Y de esta manera Doña Blanca seguirá siendo una fuente inagotable de información sobre las raíces de nuestra civilización.