De entretener a un emperador o tener a la reina Victoria como aficionada: la desconocida historia del Parchís
Es uno de los juegos de mesa más famosos y antiguos del mundo, además de ser también uno de los más idóneos para jugar en familia por la sencillez de sus normas y por la diversión que puede conllevar para diferentes edades. Sin embargo, su origen e historia no están tan claros, aunque tiene una curiosa trayectoria hasta llegar a conquistar millones de hogares. Hablamos del parchís, cuyo origen se marca en la India bajo dominio mogol.
El origen del parchís: un juego familiar con historia milenaria
Si bien no está del todo claro su origen, los indicios llevan a los historiadores a pensar que sus predecesores se dieron en la civilización maya o la India mogola, bajo el reinado de Akbar I el Grande, siendo esta última versión la más aceptada actualmente.
En la cultura maya del siglo VII se encontró el Códice Magliabecchiano, en el que Macuilxochitl, el dios del amor, la belleza y los juegos, observa como cuatro personas desarrollan una partida de ‘patolli’, lo que es muy actual al parchís actual. Pero sería en el siglo XVI cuando se desarrolló el predecesor directo, el ‘chaupar’ o ‘pacisi’, del que el emperador Akbar era gran aficionado y por lo mandó construir un tablero a tamaño real en su palacio en Agra, durante su etapa como gobernador del Imperio mogol entre 1556 y 1605.
El tablero del ‘chaupar’ o ‘pacisi’ construido para el emperador mongol consistía en un tablero hecho de mármol y con forma de cruz, en el que las fichas eran las chicas de su harén, dieciséis jóvenes que se dividían en cuatro equipos que se diferenciaban por su color y que tenían como misión llegar al centro, donde se situaba el rey cómodamente sentado, y que era quien controlaba quién se movía. El juego también se llegó a popularizar entre la clase humilde, que usaban como tablero un paño y movían pequeñas piedras coloreadas como fichas, según lo que decantaban las conchas de caurí que hacían la misma función que realizan los actuales dados.
La historia de su nombre y otros posibles orígenes
El hecho de que se considere que el origen del parchís se sitúa en la India mogol es porque se estableció que el nombre actual procede del indostaní ‘pachisi’ o ‘pacis’ que significa 25, la cifra máxima que se podía puntual y que es a su vez una abreviatura del juego ‘chaupar’.
Sin embargo, y además de su posible antecesor en la cultura maya, también se ha considerado que el juego chino ‘ch’u-p’u’ que se menciona en un texto del reinado de la dinastía Song (entre los años 960 y 1279), es a su vez el que tomaron como referencia para el ‘pachisi’ indio, con un origen y extensión durante la época de la dinastía Wei (entre los años 220 y 265). Al mismo tiempo, hay historiadores que sitúan el parchís con origen cercano al del actual backgammon, con el ‘pachisi’, al ser un derivado del ‘ashtapada’, aunque muchos ven más similitudes de este con el ajedrez actual.
Cómo llegó el Parchís a nuestras casas
En Occidente se encuentra la forma más familiar del origen de parchís en la segunda mitad del siglo XVI, cuando Francisco I de Médici regaló un juego similar al rey español Felipe II, aunque este tenía un aspecto más parecido a los laberintos medievales y como una recreación de rutas de peregrinación.
Igualmente, no está claro su camino hacia Occidente. La versión más extendida es que fue introducido por los musulmanes en el siglo VII y que de ahí llegara a Europa después de la conquista islámica de la Península Ibérica, o a través del imperio Bizantino, donde ya se jugaba. Lo que se conoce es que el juego indio fue introducido en el siglo XVIII durante la colonización el subcontinente, siendo la reina Victoria aficionada a él.
Fue en 1862 cuando surgió la primera versión occidentalizada, que se conoció como ‘parkase’ y que la aristocracia popularizó en sus salones, donde se solía apostar y fue una fuerte competencia a las cartas. La versión infantil surgió poco tiempo después y se bautizó como ‘Ludo’, del latín “juego”. En 1867 los derechos fueron registrados por John Hamilton en Estados Unidos y lo llamó ‘parcheesi’, y en 1870 fueron vendidos al fabricante de juegos Selchow & Righter.
Esta empresa registró la marca en 1874, haciendo del Parchís el juego más vendido, hasta que en 1938 surgió competencia con la compañía Transogram, que lanzó una versión bajo el nombre de ‘Game of India’ o ‘Pa-Chiz-Si: The Game of India“, donde se hace referencia clara a su origen.