¿Una isla con más de 100 lagos en su interior? Es posible, se llama Manitoulin y está en Canadá

El lago Hurón, uno de los cinco Grandes Lagos de Norteamérica, cuenta con más de 30.000 islas pero, entre todas ellas, hay una que llama especialmente la atención. Hablamos de Manitoulin, la isla de agua dulce más grande del mundo. Esta tiene una superficie de 2.766 kilómetros cuadrados, siendo más grande que lugares como Luxemburgo y superando a muchas ciudades europeas.

Si hay una cosa que destaca de Manitoulin es que esta porción de tierra rodeada de agua dulce alberga más de 100 lagos interiores. Algunos como el lago Manitou tiene sus propios récords: con 106 kilómetros cuadrados, no solo es el lago más grande de Manitoulin, sino también el más grande del mundo ubicado dentro de una isla. 

Otro de los más famosos es el lago Mindemoya, que contiene a su vez la conocida como Isla del Tesoro, considerada la isla más grande del mundo dentro de un lago, dentro de otro lago. Todo lo que tiene que ver con Manitoulin y su geografía parece sacado de un trabalenguas. 

Cultura, fiestas tradicionales y otras actividades

Pero más allá de lagos, este lugar cuenta con uno de los yacimientos arqueológicos indígenas más antiguos de Canadá. Conocido como Sitio Histórico Nacional de Sheguiandah, este destaca por un gran montículo de cuarcita que conserva evidencias de ocupación humana continua durante más de 9.000 años, desde los primeros grupos paleoindios del período postglacial hasta el período conocido como “Bosque Medio”.

Otra de las particularidades de Manitoulin es que esta isla es hogar de seis comunidades de las Primeras Naciones Anishinaabe, es decir, pueblos indígenas originarios del país que vivían allí antes de la colonización europea y que mantienen vivas sus tradiciones y lenguas. De hecho, la isla acoge cada verano uno de los pow-wows más grandes de Canadá.

En estas fiestas organizadas por los pueblos indígenas de Norteamérica, los miembros de estas comunidades exhiben sus danzas, vestimentas y costumbres tradicionales. Se trata de una reunión cultural, donde se celebra la identidad y la espiritualidad indígena. La variedad de pow-wows que se organizan en Manitoulin atrae a cientos de turistas cada año.

Durante el verano, la población de la isla (unos 13.000 residentes permanentes según el censo de 2016) aumenta en más de un 25% debido precisamente al turismo. La isla ofrece la oportunidad de practicar deportes acuáticos, hacer rutas de senderismo y disfrutar de un día de playa, además de acercarse a la cultura de las comunidades que durante siglos han habitado este territorio canadiense.