Ni polideportivo ni escuela infantil: el “equipamiento para vecinos” de Méndez Álvaro será un depósito de grúa y Bicimad
Luz verde definitiva al proyecto para que El Corte Inglés pueda construir dos enormes torres de oficinas sobre los terrenos del centro comercial de Méndez Álvaro, que tuvo que echar abajo obligado por la justicia al contar con más metros cuadrados de los permitidos. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha rastificado este miércoles el convenio urbanístico del planeamiento Nuevo Sur con una importante novedad: a qué irán destinados los 28.000 m2 obtenidos por el Ayuntamiento después de la lucrativa recalificación permitida a la empresa de centros comerciales.
El convenio urbanístico ha salido adelante con los votos del PP y de los tres concejales expulsados de Vox, que aún mantienen el control de su grupo municipal. El resto de ediles de esta formación, el PSOE y Más Madrid, han votado en contra de este acuerdo entre el consistorio y El Corte Inglés.
El Gobierno de Almeida ha decidido colocar en el antiguo parking del Hipercor un depósito para los coches que la grúa retira de las calles de Madrid por estar mal estacionados o similares, con 1.200 plazas de aparcamiento. También instalará allí un centro de mantenimiento de Bicimad, para reparar allí las bicicletas del sistema público de alquiler y servir como base de operaciones.
Las instalaciones, que construirá EMT Madrid se englobarán dentro de un centro de movilidad sostenible en la zona de Méndez Álvaro, que también incluirá un aparcamiento público rotacional de 320 plazas -no se detalla si habrá alguna para residentes- y un hub de movilidad eléctrica con servicios de carga rápida, vehículos compartidos y logística de última milla.
El Ayuntamiento ha elegido una dotación de ciudad para ocupar la mayor parte de este espacio, algo que dista mucho de las “nuevas parcelas dotacionales para los vecinos” que prometía al inicio del proceso administrativo de este proyecto, cuando se supo que El Corte Inglés iba a ganar 29 millones de euros solo con la recalificación y otros 47,5 millones al vender las dos torres de oficinas planificadas. El PSOE lo llegó a calificar de “gravísimo pelotazo”.
El consistorio justificaba el beneficio privado por la recepción de una zona verde pública sobre el antiguo aparcamiento y los citados 28.000 m2 para dotaciones, que hace tres años aseguró que se destinarían “a la construcción de los equipamientos para los vecinos que indique el distrito de Arganzuela”.
Lo que pedía en el año 2023 la Junta de Arganzuela era “un centro sociocultural, una escuela infantil y, si es posible, un centro deportivo”, según recogió entonces El Periódico de España. Pero la realidad ha quedado muy lejos de aquellos anhelos, pese a que el Ayuntamiento repetía en todas las notas de prensa relacionadas con el proyecto que el reordenamiento iba a “permitir dotar de nuevas parcelas dotacionales para los vecinos”.
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