De salón de reino a ampliar el Museo del Prado: la ambiciosa reforma que recupera lo que queda del Palacio del Buen Retiro
El Museo del Prado prepara la reapertura de una de sus zonas más emblemáticas y que lleva 16 años sin ser abierta al público, ahora por ser objeto de una destacada renovación que la va a conectar no solo con el edificio principal y con el entorno urbano de Madrid, sino que también con sus orígenes.
Y es que hablamos del Salón de Reinos, el histórico espacio que formó parte del desaparecido Palacio del Buen Retiro y que recuperara parte de la que fue su fisonomía original con una reforma llevada a cabo por Norman Foster y Carlos Rubio, y que, además, ya tiene fecha en la que podrá ser admirada por el público.
La ambiciosa reforma para recuperar el Salón de Reinos
16 años lleva cerrado para el público, y en su día formó parte del Palacio del Buen Retiro, cuyo espacio ocupa actualmente en su mayor parte el Parque del Retiro. Reabrirá después de una rehabilitación integral que lo integrará con el Museo del Prado y que estará listo para ser admirado y visitado aproximadamente a finales de 2028.
Esta reforma unificará así los pabellones que conforman el campus del Museo del Prado, con un diseño urbano más accesible y permeable, integrando sus edificios de forma natural y con coherencia al trazado de la capital. Los trabajos incluyen la creación de un túnel de conexión y mantenimiento bajo el suelo que unirá la fachada sur del Salón con la fachada norte de lo que es el Casón del Buen Retiro, así como se construirá una escalera norte, se adecuará la escalinata con una rampa sur de acceso, y se restaurarán las esculturas de la terraza norte.
Un aspecto destacado de la reforma del Salón de Reinos es que emergerá sobre la fachada histórica una tercera planta nueva que ampliará la superficie de exposición, con una altura libre notable y mayor anchura, siendo así remate y cubierta del atrio a la vez que será una terraza orientada hacia el campus, con sistema de climatización e iluminación artificial. Esta se unirá así a una planta baja en la que se espera mayor convivencia social del edificio con la ciudad.
El Palacio del Buen Retiro, el histórico monumento del reinado de Felipe IV
El Salón de Reinos es actualmente uno de los pocos retazos que queda de lo que fue el Palacio del Buen Retiro, un conjunto arquitectónico que fue diseñado por Alonso Carbonel bajo las órdenes del rey Felipe IV, que la planteó como una segunda residencia y lugar de recreo en la década de 1630, y que se ubicó en el entonces límite oriental de la ciudad de Madrid.
En el edificio, el Salón de Reinos pasó de ser concebido como un modesto palco o alteración del Cuarto Real de San Jerónimo donde los reyes asistían a obras teatrales a ser impulsado como un suntuoso salón de ceremonias, recepción de embajadores y celebración de bailes y eventos, así como salón de trono donde se realizó la apertura solemne de las Cortes de Castilla en 1638, motivado por el entusiasmo del monarca y de su valido, el conde-duque de Olivares.
De hecho, en sus paredes llegaron a exponerse obras de especial relevancia de Zurbarán o de Velázquez, y parte de su fisionomía de entonces se espera recuperar con una reforma que quiere conectar el lugar con sus orígenes como máximo exponente del reinado de Felipe IV. El palacio, sin embargo, fue destruido por completo después de sufrir daños durante la Guerra de la Independencia a principios del siglo XIX y demolido en 1868 de forma definitiva.