El volcán griego que engañó a todos: 100.000 años sin erupciones pero con una intensa actividad magmática en su interior
El volcán griego Methana, cercano a la ciudad de Atenas, casi siempre ha pasado desapercibido. Durante más de 100.000 años, nunca se han registrado erupciones de lava, explosiones ni nubes de ceniza, así que la comunidad científica lo consideraba como extinto. Una condición que también tienen otros volcanes en la actualidad. Nunca pasaba nada a su alrededor o eso parecía a simple vista.
Methana parecía silencioso en la superficie, pero acumulaba enormes cantidades de magma en las profundidades de sus cámaras magmáticas, de acuerdo con una nueva investigación publicada en la revista Science Advances. El gigante dormido realmente no lo estaba del todo, señalan los autores.
Cápsulas del tiempo naturales
Un equipo de investigación internacional liderado por la ETH Zúrich reconstruyó la historia detallada y a largo plazo del volcán griego de Methana. Lo consiguieron gracias al análisis de unos diminutos minerales llamados circón. Estos cristales se forman dentro de los depósitos de magma en la corteza terrestre, a medida que el magma se enfría.
De hecho, son más importantes de lo que parece, apuntan los autores. Estos actúan como cápsulas del tiempo naturales, preservando información sobre cuándo y bajo qué condiciones se formaron.
“Podemos considerar los cristales de circón como diminutas cajas negras. Al datar más de 1250 de ellos a lo largo de 700.000 años de historia volcánica, hemos reconstruido la vida interna del volcán con una precisión y una capacidad estadística que simplemente no eran posibles hace una década”, explica el autor principal y profesor de Vulcanología y Petrología Magmática de la ETH Zúrich, Olivier Bachmann.
Los resultados del estudio demuestran que el magma se produjo de forma casi continua bajo Methana, incluso durante un período de calma excepcionalmente largo, de más de 100.000 años, durante el cual no se produjo ninguna erupción en la superficie.
Los investigadores destacan que, precisamente, fue en este lapso geológico en el que el crecimiento del circón alcanzó su punto máximo, lo que evidencia claramente una intensa actividad magmática. “Lo que hemos aprendido es que los volcanes pueden respirar bajo tierra durante milenios sin aflorar jamás a la superficie”, añade Bachmann.
Methana y los volcanes extintos
Tras los resultados, los autores piden ser más prudentes a la hora de hablar de volcanes extintos, porque un período prolongado de silencio no significa necesariamente que se haya quedado sin actividad. Es el caso de este volcán griego. En cambio, argumentan los investigadores, podría indicar la acumulación de un sistema magmático extenso y potencialmente más peligroso. Por eso, piden revisar esta calificación y la vigilancia que se hace de los mismos.