eldiario.es

Menú

Cultura & tecnología

Brian Cox protagoniza "El último acto": "Doy gracias de tener buena salud"

- PUBLICIDAD -
Brian Cox protagoniza "El último acto": "Doy gracias de tener buena salud"

Brian Cox protagoniza "El último acto": "Doy gracias de tener buena salud"

Acaba de cumplir 70 años pero en su agenda no cabe un proyecto más antes de 2018; se llama Brian Cox, es un escocés amante de Shakespeare hasta el delirio y acaba de estrenar "El último acto", el canto de cisne de un actor muy parecido al propio Cox, con Parkinson y unas ganas locas de seguir trabajando.

"Tengo una suerte enorme, tengo salud y no sufro ningún deterioro como el que aqueja a sir Michael Gifford (su personaje en la película, que tiene parkinson). Toco madera", dice entre risas el actor en una entrevista telefónica con Efe.

Explica que el proyecto le llegó hace cuatro años y le entusiasmó la idea de hacerlo; su mejor amigo, el actor Billy Connelly, fue diagnosticado de parkinson hace unos años y asegura que "nunca" ha conocido a una persona tan valiente. Es mi héroe", afirma.

Ha trabajado con muchos actores como su personaje en el film, Michael Gifford, "actores de la vieja escuela a los que importa tanto su trabajo. Para mí no es difícil, pero siempre sobrevuela el inevitable tema del deterioro del actor".

En cualquier caso, asegura que, aparte del amor por la profesión, se parecen poco: "Él es muy inglés", dice a modo de resumen.

"Él lleva una vida que a mí no me gusta nada, prefiero no parar de moverme y me gusta el trabajo duro. Además, tampoco estoy tan sumergido en el teatro, pero me encanta, lo adoro, para mí es muy especial".

Aunque reconoce que coincide con él en "lo mal" que lleva verse en sus películas del pasado, cuando era "joven y sexy".

"El último acto" es un drama con enormes momentos de comedia al más puro estilo del humor británico que el húngaro János Edelényi ha sabido captar, y transmitir, en las difíciles relaciones que mantiene este viejo cascarrabias con sus parientes y empleados; unas peleas dialécticas que merece la pena escuchar en versión original.

No en vano, Cox es miembro de la Royal Shakespeare Company y adora al dramaturgo inglés, si bien la idea de regalar esas escenas de sus anteriores películas como si fueran el pasado real de Sir Michael fue del director.

"La película es un homenaje constante a la vida, a lo que significa ser uno mismo con todas sus consecuencias, con valentía. Yo no recuerdo haber querido ser otra cosa que no fuera ser actor y cada vez me gusta más", afirma.

Sir Michael Gifford es un famoso intérprete de teatro que poco a poco ve disminuidas sus capacidades físicas, pero su cerebro (y su memoria) funcionan a la misma velocidad de siempre.

Su malestar hace que viva recluido en una preciosa casa palaciega, en el campo, donde solo se codea con su hija Sophia (Emilia Fox), su secretaria y examante Milly (Anna Chancellor) y su criado y chófer Joseph (Karl Johnson).

Cuando su carácter empieza a ser intratable y físicamente necesita ayuda para poder cubrir sus necesidades más básicas, llega Dorottya (la debutante Coco König), una joven actriz húngara que se hace pasar por cuidadora con tal de seguir al lado del actor.

Unidos por el amor a Shakespeare, la pareja acabará luchando por cumplir el sueño del actor: volver a interpretar al Rey Lear antes de que la enfermedad se lo impida.

Cox ha rodado más de un centenar de películas, entre ellas, "Braveheart", "X-Men", "Troya", "Zodiac", "Match Point" o la saga Bourne, y otras tantas series de televisión, de la reciente "Penny Dreadful" a la famosa "Doctor Who", aunque esta es la primera vez que desarrolla un protagonista presente en casi todas las escenas.

Ha sido Marlon Brando, Churchill, e interpretó al primigenio Anibal Lecter en "Manhunter", dirigida en 1986 por Michael Mann, la primera versión de "El silencio de los corderos".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha