eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

La campaña de Merkel adopta tonos épicos entre abucheos ultraderechistas

- PUBLICIDAD -
La campaña de Merkel adopta tonos épicos entre abucheos ultraderechistas

La campaña de Merkel adopta tonos épicos entre abucheos ultraderechistas

La campaña por la reelección de la canciller alemana, Angela Merkel, adoptó hoy tonos épicos en el mitin en la ciudad de Torgau (este del país), entre copiosos chubascos y los atronadores abucheos de manifestantes ultraderechistas contra la acogida de refugiados.

Empuñando un paraguas negro y envuelta en un grueso impermeable, a la líder conservadora le correspondió avanzar hasta el escenario de la plaza del ayuntamiento entre un concierto de bocinazos y gritos de "Hau ab" ("Vete") y los mucho menos audibles saludos de bienvenida de algunos centenares de seguidores que acudieron al acto.

Impertérrita, pero rodeada de rostros preocupados de las autoridades locales y del dispositivo de seguridad, Merkel abrió su discurso recordando la cita que acababa de mantener, en Berlín, con opositores venezolanos: "en Alemania, por suerte, disfrutamos de una democracia y elecciones libres".

Recordó tanto a las víctimas de los atentados de Cataluña, del pasado 17 de agosto, y París como al pequeño Aylan, el niño sirio muerto hace dos años en una playa turca, y que se ha convertido en una especie de símbolo del drama migratorio.

También aludió al bienestar del que disfrutan los alemanes y a los logros en la lucha contra el desempleo, también en el este del país, aunque el paro sigue superando con creces al del oeste de Alemania, para despedirse, tras media hora larga de discurso, pidiendo el voto para su Unión Cristianodemócrata (CDU).

"No den por decidida la elección. No podemos regalar ni un voto. Si quieren que siga siendo su canciller otros cuatro años, denme su confianza el 24 de septiembre", dijo a sus seguidores, enfundados en ponchos de plástico que habían repartido sus voluntarios, también a los periodistas que seguían el mitin bajo el chaparrón.

La atención de los medios se dividía entre el rostro sosegado de Merkel, quien el día anterior recibió sin inmutarse las salpicaduras de un par de tomates lanzados desde el público en Heidelberg (sur), y los centenares de manifestantes de la ultraderechista Alternativa para Alemania y del hermanado movimiento de los "Identitarios".

Torgau, una hermosa ciudad sajona de 20.000 habitantes, a 150 kilómetros de Berlín, era el punto elegido hoy para el mitin de la CDU en ese "Land" del este de alemán, con capital en Dresde, cuna del movimiento islamófobo Pegida.

El centro de la ciudad estaba protegido por un poderoso dispositivo policial, en medio del clima de alarma general antiterrorista que rige en todo el país y el miedo a altercados.

En una calle adyacente a la plaza mayor, la Schlosstrasse, se había organizado ya dos horas antes del inicio del mitin la "resistencia"a la canciller, incluido el reparto de carteles hostiles.

Ciudadanos con la camiseta del "Spektrum Aufrechter Demokraten" ("Espectro de los Demócratas Reales"), mezclados con seguidores de AfD, recibieron a Merkel con abucheos similares a los que la han perseguido en otros puntos de la campaña, especialmente en el este alemán, antiguo territorio comunista donde la líder alemana creció.

AfD se convertirá el 24 de septiembre, según todos los sondeos, en la primera formación ultraderechista que accede al Bundestag (Parlamento federal), después de haber logrado en los últimos dos años entrar en 13 de los 16 estados federados, incluido Sajonia.

La revista "Compact", órgano oficioso de AfD, con sede en la vecina ciudad de Leipzig, llevaba días llamando a través de su página en internet a protestar desde Torgau contra la canciller.

No es la calle o los mítines el único escenario de la ofensiva contra Merkel: desde 2015, con el estallido de la crisis migratoria, la Fiscalía federal ha recibido más de mil denuncias procedentes del entorno de AfD imputando a la canciller "alta traición"

Desde la propia Fiscalía se ha explicado que las denuncias tienen nulas perspectivas de salir adelante por carecer de fundamento. Pero su existencia alimenta la propaganda de la AfD.

"Es desolador escuchar decir a Merkel, día a día, que excluye cualquier cooperación política con AfD o con La Izquierda. Claro que somos tan incompatibles con ella como la ultraderecha. Pero no es lícito equipararnos", se lamenta desde la Schlosstrasse, Nadia Baatz, de la oficina de la diputada izquierdista Susana Karawanskij.

El despacho de La Izquierda está en el número 12 de esa calle, enfrente del local del "Spektrum" derechista. "Somos un partido establecido, con experiencia de Gobierno en varios 'Länder', incluido Berlín. En las antípodas del órgano de hostigamiento político e incitación al odio racial que es la AfD", sostiene Baatz.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha