eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El huracán María no dañó el radiotelescopio Arecibo en Puerto Rico, pero sí el observatorio

- PUBLICIDAD -
Presa en el noroeste de Puerto Rico presenta señales de "posible" colapso

Presa en el noroeste de Puerto Rico presenta señales de "posible" colapso

El radiotelescopio de Arecibo en Puerto Rico, uno de los más grandes del mundo, permanece intacto tras el paso la madrugada del pasado miércoles del huracán María por la isla caribeña, aunque las instalaciones del observatorio sufrieron daños.

La Asociación de Universidades de Investigación Espacial (USRA, por sus siglas en inglés) dio a conocer en un informe divulgado hoy que el radiotelescopio, la pieza fundamental del observatorio, no sufrió desperfecto alguno.

Los daños en las instalaciones incluyen la rotura parcial de una antena de 29 metros de altura, fracturada por la caída de desechos, y otros materiales auxiliares que sirven para complementar la actividad de observatorio, considerado el segundo más grande del mundo.

Un receptor fue dañado también como consecuencia del paso del huracán María que, con vientos sostenidos por encima de los 200 kilómetros por hora, atravesó Puerto Rico y salió de su territorio por un punto cercano a Arecibo, el municipio más grande de la isla caribeña.

El vicepresidente de la USRA, Nicholas White, señaló que durante los próximos días se realizará una evaluación completa de los daños y que las reparaciones se efectuarán cuando sea posible.

White indicó que, en cualquier caso, todavía no se tiene un cuadro definitivo de qué pasó en las instalaciones y que ahora la prioridad es contactar con el mayor número posible de personas que trabajan en el Observatorio de Arecibo, en funcionamiento desde 1963.

Con 305 metros de diámetro que le concierten en el segundo más grande del mundo, el radiotelescopio recibe datos para la investigación de científicos de todo el mundo.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha