eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

La Unión de Oficiales apoya abrir un expediente a la guardia civil que se ausentó para ir al baño por tener la regla

La asociación arremete contra ella por ofrecer una "versión interesada y simplista de lo ocurrido, buscando la criminalización mediática del oficial"

Reprocha a la agente que no avisó de que iba a ausentarse del punto de patrullaje y justifica la "lógica reprimenda del oficial" por esta razón

"No hay problema por abandonar un servicio ante una emergencia, siempre que se deje constancia de los motivos", dice la organización en una nota

- PUBLICIDAD -
La Guardia Civil investiga la presunta malversación de fondos del AVE a Barcelona

Tres guardias civiles en una foto de archivo. EFE

La Unión de Oficiales de la Guardia Civil apoya la actuación del teniente del cuerpo que abrió expediente a una agente por ausentarse de su puesto de trabajo para ir al baño porque le había venido la regla. La asociación  ha emitido un comunicado en el que arremete duramente contra su compañera por ofrecer "una versión interesada y simplista de lo ocurrido, buscando quizá la criminalización mediática del oficial".

"Entendemos comprensible que ante una urgencia, sea del tipo que sea, uno de los agentes se encuentre indispuesto para cumplir con sus obligaciones, pero mucho más difícil de entender en este caso es que ninguno de los dos [la guardia civil y su compañero de patrulla] tuviese tiempo para informar a sus superiores o anotarlo en la papeleta, máxime teniendo en cuenta la responsabilidad de los servicios de vigilancia en un entorno de alerta 4 antiterrorista", argumentan en la nota.

La agente hace constar en las alegaciones presentadas por su defensa que, al encontrarla el superior saliendo de un edificio cercano al punto de patrullaje, le espetó a gritos que fuera al baño "antes o después del punto de control pero no durante". Cuando le explicó que le acababa de bajar la regla, amenazó con sancionarla: "La próxima vez te corrijo, la próxima vez te corrijo".

Finalmente lo terminó haciendo después de mantener una reunión con ella, donde le manifestó que quería hablar con el capitán. Recibió entonces la incoación del procedimiento sancionador por haber cometido una presunta falta leve por un "retraso, negligencia o inexactitud en el cumplimiento de los deberes u obligaciones" que conlleva dos días de suspensión de empleo y sueldo.

Para la Unión de Oficiales de la Guardia Civil, la actitud del teniente es "una lógica reprimenda que buscaba recordarles el cumplimiento de sus obligaciones y, en lo sucesivo, se repitiesen este tipo de descuidos". Pero la agente, continúan, "lejos de asumir su responsabilidad como Jefe de Pareja del citado servicio, acudió buscando la complicidad de los superiores para acusar al Teniente de acoso laboral por lo sucedido".

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha