Sansomendi se alarma por la supresión de 200 aparcamientos en el barrio

PP y PNV han aprobado una modificación urbanística en el barrio de Sansomendi de Vitoria, en las parcelas correspondientes al antiguo sector 1 de Lakua, para permitir la edificación de una superficie comercial sobre gran parte del suelo del principal parking público del barrio. Aunque desde el Ayuntamiento no han facilitado detalles sobre la operación, varias fuentes coinciden al afirmar que la construcción del centro comercial ocupará casi la totalidad de la superficie destinada a aparcamientos. No va a afectar a una de las hileras, pero sí a las otras tres restantes, así que se eliminarán cerca de 200 plazas habilitadas actualmente.

Los vecinos, que se enteraban de la confirmación de la noticia por la prensa, se muestran preocupados por las consecuencias de la nueva supresión de aparcamientos en su barrio. “Tenemos muchos problemas para aparcar. Primero nos quitaron en su día casi treinta plazas de la calle del cuartel de la Guardia Civil por motivos de seguridad. Segundo, no se hizo el parking subterráneo que planeaban construir. La contraprestación por aquella supresión de aparcamientos era esa superficie. Y tercero, nos van a dejar sin ese desahogo. No sé donde vamos a dejar los coches si se nos siguen reduciendo las áreas”, se pregunta Antonio Estébanez, presidente de la Asociación de Vecinos de Sansomendi.

Promesas incumplidas

El espacio en el que se levantará la superficie comercial- la firma de ropa y elementos deportivos Decathlon parece estar interesada en el lugar tras descatar un solar de Asteguieta- está ubicado en un lateral del centro cívico y de los equipamientos deportivos de la zona. Se trata de un área de aparcamiento libre utilizada por los usuarios de esas instalaciones además de por muchos vecinos del propio barrio. “También dejan ahí sus vehículos los trabajadores de Telefónica porque la sede central está en la entrada del aparcamiento. El caso es que a muchas horas del día está repleto y muchas noches también, porque es cuando más lo utilizan los vecinos del barrio”, explica Estébanez.

El presidente del colectivo vecinal lamenta que prevalezcan los intereses privados frente a las necesidades de los residentes del barrio. “Incumplen las promesas porque se nos dijo que ahí no se iba a construir. Ahora cambian de idea y ni preguntan a los vecinos sobre los inconvenientes porque nuestra opinión en esta ciudad no cuenta. Y nosotros excusamos dirigirnos a los responsables municipales porque no te reciben. Así que, después de aguantar imposición tras imposición, la gente se cansa y pasa lo de Burgos. Nos nos dejan otra alternativa que la compra de garajes y eso no nos lo podemos permitir”, lamenta Estébanez.