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Un pasito pa’lante, un pasito pa’trás

Manuel Gómez Fernández

29 de mayo de 2026 05:30 h

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Se ha escrito mucho sobre la generación mollete, el nuevo andalucismo y el ensanchamiento de la izquierda en Andalucía. Pero si levantamos la vista varias elecciones atrás, se puede observar cómo ha ido evolucionando el espacio político a la izquierda del PSOE.

En las elecciones autonómicas de 2015, Podemos con Teresa Rodríguez de candidata alcanzó más de 590 mil votos (14,8%) y 15 escaños. Por su parte, IU Andalucía con Antonio Maíllo de candidato obtuvo 274 mil votos (6,86%) y 5 escaños. Un total de 20 escaños para el espacio a la izquierda del PSOE. Más del 20%.

Fue un momento político excepcional sin duda, pero ha sido el mejor resultado obtenido en Andalucía hasta la fecha por quienes algunos llaman “la izquierda de Madrid”. Si lo comparamos con lo que obtuvo IU Andalucía con Julio Anguita al frente en 1986 (598 mil votos, 17,91% y 19 escaños) o con las de 1994 (689 mil votos, 19,14% y 20 escaños) estaba claro que se había roto el techo electoral del espacio político.

Después llegó el nacimiento de Adelante Andalucía con la alianza representada por Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo. Aquella alianza simbolizaba algo nuevo y tuvo muy buenos resultados en 2018 teniendo en cuenta que el espacio político de “la izquierda de Madrid” estaba en declive: 585 mil votos (16,19%) y 17 escaños. Pero comparado con el resultado de las elecciones anteriores (y con la llegada de PP y Vox al gobierno) sabía a poco. Incluso hubo algún análisis electoral que tildó de fracaso aquella aventura.

Posteriormente vino la ruptura de esa coalición y unas elecciones en 2022 que certificaron el repliegue del espacio político a la izquierda del PSOE. Por Andalucía obtuvo 284 mil votos (7,7%) y 5 escaños, y Adelante Andalucía casi 169 mil votos (4,58%) y 2 escaños.

Sin duda se ha recuperado el pulso y el espacio vuelve a ensancharse. Pero aún no se ha llegado al resultado de 2015 y si comparamos con el de 2018 el porcentaje se acerca pero con muchísimos menos escaños. Los resultados siguen siendo mejores cuando de una u otra forma se iba con “la izquierda de Madrid”

Ahora, en 2026 se han conseguido unos resultados inesperados si tenemos en cuenta la continua bajada de votos en las últimas tres elecciones autonómicas: Adelante Andalucía ha conseguido 401 mil votos (9,62%) y 8 escaños y Por Andalucía 263 mil votos (6,31%) y 5 escaños.

Con este recorrido encima de la mesa, sin duda se ha recuperado el pulso y el espacio vuelve a ensancharse. Pero aún no se ha llegado al resultado de 2015 y si comparamos con el de 2018 el porcentaje se acerca pero con muchísimos menos escaños. Los resultados siguen siendo mejores cuando de una u otra forma se iba con “la izquierda de Madrid”.

¿Qué quiero decir con esto? Es cierto que Adelante Andalucía ha hecho una buena campaña y ha recuperado voto desmovilizado. Pero se viene diciendo que Adelante Andalucía representa algo nuevo que no había antes, que su perfil de votante es distinto y que está generando una ilusión que nunca habíamos visto. Y eso es algo que tiene que demostrarse, porque hasta el momento parece que sigue representando el mismo espacio político de siempre: el de la izquierda a la izquierda del PSOE. Con un mejor resultado que en las anteriores elecciones, pero con un peor resultado que en las dos anteriores.

Y ahora me surgen muchas dudas.

¿Realmente hay un voto más juvenil? ¿Hay tanta transferencia del voto de Vox como se viene repitiendo en el relato postelectoral? ¿Este perfil de votante comparte toda la estrategia electoral de Adelante Andalucía de probar la tesis de un grupo parlamentario andaluz en el Congreso? ¿O cuando llegue la llamada del voto útil en las elecciones generales y ante la división de la izquierda, parte de ese electorado votará a esa “izquierda de Madrid”?

Vamos camino de 12 años de redefinición del andalucismo por parte del Partido Popular y de unas políticas que no han parado de aumentar el sufrimiento de la clase trabajadora andaluza. Y si no paramos esto pronto, tendremos PP y Vox para muchas elecciones más

¿Qué hará Izquierda Anticapitalista, que es una formación política de ámbito estatal, si en otro territorio distinto al andaluz le surge la oportunidad de formar una candidatura? ¿Será Adelante Andalucía tan autónoma “de Madrid” como se viene contando? ¿Cómo tejerá las alianzas Adelante Andalucía con otras candidaturas soberanistas cuando planteen medidas contrarias a sus intereses? ¿Volveremos a ver eso de empezar a construir una maquinaria electoral descuidando la necesidad de un tejido social y político fuerte en Andalucía, repitiendo los errores de esa “izquierda de Madrid”?

¿Y qué hay de ese nuevo andalucismo? ¿Iremos más allá de Juan y Medio, las abuelas tomando la fresca, el puchero y el mollete con aceite? ¿Cuánto folclore patrocinado por marcas de cerveza nos queda? ¿Habrá la valentía suficiente de mostrar que hay una Andalucía crítica que va más allá de la tradición y del costumbrismo?

La única certeza que tengo ahora mismo es que PP y Vox van a seguir gobernando. Y si bien soy partidario de la alegría y la sonrisa, eso no son buenas noticias. Vamos camino de 12 años de redefinición del andalucismo por parte del Partido Popular y de unas políticas que no han parado de aumentar el sufrimiento de la clase trabajadora andaluza. Y si no paramos esto pronto, tendremos PP y Vox para muchas elecciones más.

Por lo que ahora es el momento de que las fuerzas políticas de este espacio colaboren y ayuden a construir una oposición fuerte a la derecha y la ultraderecha, tanto en el parlamento como en la calle. Esa debería ser nuestra única prioridad nacional.