Otoño distópico
El otoño astronómico ya está aquí. El otoño real se producirá cuando lleguen las primeras lluvias y bajen las temperaturas que le han cogido gusto a estar muy altas para esta época del año, en la que antaño sacábamos los jerseys, rebecas y chaquetas del armario para no pasar frío en setiembre y octubre.
Según la Real Academia Española, “distopía” es la representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana. Es el antónimo exacto de “utopía”, que se define como la representación de una sociedad imaginaria, perfecta, justa y pacífica que parece difícil o imposible de alcanzar. La IA toma, recopila, corta y pega de aquí y de allá y define la utopía como la sociedad ficticia e indeseable donde las condiciones de vida son opresivas, injustasy terroríficas. ¿Vivimos una etapa histórica de alienación humana?
Cuando creíamos que habíamos alcanzado el estado de bienestar que procuran las sociedades avanzadas, vemos que se dan retrocesos sociales y democráticos y se cuestionan los derechos humanos conseguidos con tanto esfuerzo desde 1948, cuando Naciones Unidas proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en París.
En su artículo primero se lee: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Y en su artículo 2: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados por esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.
¿Vamos hacia una sociedad donde las condiciones de vida son opresivas, injustas y terroríficas? Porque ese parece ser el escenario que vemos impera ya en algunos países y regímenes, y el que aparece en los proyectos programáticos de algunos partidos
¿Vamos hacia una sociedad donde las condiciones de vida son opresivas, injustas y terroríficas? Porque ese parece ser el escenario que vemos impera ya en algunos países y regímenes, y el que aparece en los proyectos programáticos de algunos partidos. El ejemplo más claro lo tenemos en EEUU, el país al que admirábamos por ser considerado el adalid de la democracia, aunque tienen en su debe la condena de la pena de muerte. Hasta la llegada al poder de Donald Trump, ese megalómano y esperpéntico personaje, la alternancia entre demócratas y republicanos en la Casa Blanca mantenía un equilibrio social en la que era considerada como primera potencia mundial, aunque hoy con la China emergente ya se cuestiona ese liderazgo.
Todas las libertades y derechos de que gozaban los ciudadanos norteamericanos, han sido puestos en cuarentena con la llegada de Trump al poder. La actuación del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) a las órdenes de Trump han devuelto a los americanos del norte a una etapa oscura donde las libertades y derechos humanos son cuestionados a diario. Lo último es la decisión de Trump de prohibir el seguimiento de las ruedas de prensa en la Casa Blanca a determinados medios y periodistas, que no son serviles con sus disparatadas propuestas y desmanes informativos, y tratan de informar con rigor y veracidad, a la sociedad americana. Afortunadamente varios medios y periodistas han reaccionado ante el ataque de Trump a la prensa, y en defensa de la libertad de expresión. Vemos como ese modelo dictatorial tratando de amordazar a la prensa libre tiende a imitarse en otros países. Aquí en España, Vox prohibió a determinados medios y periodistas acceder a sus ruedas de prensa y a informar de sus actos.
Hay un porcentaje de jóvenes que simpatizan con las ideas y políticas antiinmigratorias, antifeministas y antidemocráticas de partidos ultraderechistas en Europa y en el centro y sur americanos
¿Hacia dónde vamos? Según las diferentes encuestas, hay un porcentaje de jóvenes que simpatizan con las ideas y políticas antiinmigratorias, antifeministas y antidemocráticas de partidos ultraderechistas en Europa y en el centro y sur americanos. En Europa, las elecciones recientes en la Sajonia alemana han dado la victoria a un partido neonazi, el ultraderechista AfD, Alternativa para Alemania. Menos mal que en Suecia ha ganado una formación de izquierdas, y en Berlín, Elif Eralp, candidata de la formación de izquierdas Die Linke, ha sido la más votada. Es muy importante esta victoria en Berlín, toda vez que Elif Eralp es alemana de origen turco. Estos resultados dejan al canciller aleman Friedrich Merz, y a su partido la CDU (Unión Demócrata Cristiana), en horas bajas.
La distopía parece que avanza frente a la utopía. Determinados partidos ultraderechistas y de derechas, que eran hasta hace pocos años moderados, se están radicalizando, y el insulto, la mentira, el odio, la violencia verbal y física tratan de imponerse a la moderación, la tolerancia, la educación y el respeto; y esto genera miedo y terror en determinadas capas de la población.
Una parte de los jóvenes compra esos programas involutivos y reaccionarios que recortan derechos y libertades y que incluso animan, como en el caso de Vox, a la caza del inmigrante. ¿Recuerdan los sucesos en Torre Pacheco, Murcia en julio de 2025, en los que determinados mensajes políticos alentaron a la persecución contra la población marroquí, originando graves disturbios?
Ahora más reciente, en Ceuta, los sucesos derivados de la entrada masiva e ilegal de más de 70.000 personas desde Marruecos han creado un clima de tensión, miedo y terror entre la población local, que ofrece desde hace muchos años un ejemplo de convivencia entre cinco culturas (cristiana, musulmana, judía, hindú y gitana) que ahora puede saltar por los aires; sobre todo, cuando ya habían regresado a Marruecos, por su propio pie más de 70.000 personas, y hemos visto a políticos como Feijoo, Aznar, Abascal y otros que han ido a Ceuta en vez de a pacificar, a mover el avispero. Quien ha traspasado todas las líneas rojas ha sido el tal José María Figaredo, de Vox, con declaraciones que incitan al odio y la violencia: “Hay que cazarlos uno a uno, para proceder a su devolución”. Esas expresiones racistas han provocado que el Ministerio de Igualdad haya instado a la Fiscalía a actuar contra esas declaraciones como posibles constitutivas de delito.
Lo que acabo de expresar abunda en la distopía, como también la situación de la enseñanza en nuestro país tras el último informe demoledor de PISA (Programa para la evaluación Integral del Alumnado), que se emite cada tres años, con ámbito europeo, y donde los estudiantes españoles de 15-16 años, al término de la educación obligatoria, aparecen en el furgón de cola europeo en educación, en materias de Lectura, Matemáticas y Ciencias. España aparece por debajo de la media de la OCDE, y Andalucía por debajo de la media española compartiendo con País Vasco, Valencia, Ceuta y Melilla, los últimos puestos en esas materias.
La distopía está en las redes, en la movilmanía y en la IA, que ya está siendo cuestionada porque en ese universo de algoritmos, silicio y necesidades de agua a tutiplén sí que puede germinar una sociedad distópica, alienante y terrorífica, en la que los replicantes (Blade Runner, 1982) pudieran hacernos a los humanos sus esclavos.
Yo sí veo en el arranque de este otoño un grave riesgo de sociedad distópica futura si no somos capaces de frenar a los nuevos y distópicos nazismos, que quieren implantar regimenes dictatoriales, imitando a la Alemania nazi de Hitler. Miren y comparen a Trump, Netanyahu, Putin, Meloni y Milei y sus políticas involucionistas, y a los aprendices de brujo de Vox y otros partidos que tratan de copiar y pegar esa sociedad distópica a la que quieren conducirnos los nuevos fascismos disfrazados de demócratas. Y fijémonos en la calle, en el metro, en el bus, en el restaurante, y veamos la dependencia y adicción a las redes y a la IA, de jóvenes, adultos y jubilados. ¿Cómo pretendemos luego, que los niños, niñas y jóvenes no imiten lo que ven en los mayores a diario, no despegarnos del móvil como si fuera el pan nuestro de cada día?