José Ignacio García, rector de la UNIA: “Un máster en la universidad pública cuesta menos de 900 euros”
La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) es probablemente la gran desconocida del sistema universitario público andaluz. Nacida en 1994 como una de las dos únicas universidades españolas especializadas exclusivamente en posgrado, hoy reivindica su papel como la décima universidad pública andaluza, orientada a la especialización, el aprendizaje permanente y la conexión con el mercado laboral.
Coincidiendo con el periodo de matriculación de másteres, abierto hasta el 26 de junio, su rector, José Ignacio García, pone el foco en cambiar una realidad que considera preocupante: menos de la mitad de los graduados universitarios continúan sus estudios con una formación de posgrado. Frente a ello, defiende el valor de la universidad pública como vía de especialización accesible —“un máster cuesta menos de 900 euros”, subraya— y de calidad, animando tanto a los recién graduados como a los profesionales en activo a seguir formándose en un mercado laboral en constante transformación.
La Universidad Internacional de Andalucía se define como una institución “singular” dentro del sistema público andaluz. ¿Qué diferencia hoy a la UNIA del resto de universidades públicas?
La principal diferencia es que somos una universidad sin profesorado propio. En esta universidad el único profesor a tiempo completo soy yo. El resto de profesores de nuestros más de 40 programas de máster y de doctorado vienen del resto de universidades andaluzas. Lo que hacemos es contratar para las horas que son necesarias a los profesores que necesitamos en cada programa. Y por eso cada programa se adapta de una manera muy flexible a las necesidades del mercado, pues cambiamos nuestra contratación cada año. Y luego, la otra gran diferencia es que somos una universidad solo de posgrado, que no tenemos grados universitarios. Por tanto, aquí los alumnos pasan como máximo un año.
Durante años mucha gente ha asociado la UNIA a los Cursos de Verano. ¿Qué es hoy la Universidad Internacional de Andalucía en su conjunto?
Yo diría que la UNIA hoy día ya es una universidad puramente de posgrado, donde la actividad principal son los másteres, los doctorados y los títulos propios que tenemos para más de 2.000 personas. Esos títulos son los que definen nuestra oferta más estable, que es la misma año tras año, salvo las incorporaciones que estamos teniendo, que por suerte estamos incorporando cada año bastantes títulos nuevos. Los cursos de verano siguen siendo importantes, pero ya no dejan de ser más que como mucho un cuarto de nuestra actividad. Las otras tres cuartas partes son formación permanente y postgrado, tanto oficial como propio.
¿Y qué cree que todavía desconocen muchos andaluces sobre la universidad que dirige?
Nosotros estamos haciendo mucho esfuerzo para que los andaluces sean conscientes de que tienen diez universidades en Andalucía y que esta décima, aun siendo la más pequeña, es una universidad muy adecuada para todos aquellos que se quieren especializar, que han terminado un grado y que quieren hacer una especialización en alguno de los campos en los que trabajamos, que son muchos, o para aquellos que están trabajando ya y quieren especializarse o profundizar en alguna materia. Nuestra forma de organizar la docencia tan flexible, que permite hacerlo a tiempo completo o a tiempo parcial, que permite dedicarle el tiempo que tú buenamente tengas en tus tardes o en tus noches o en tus mañanas, hace que esta oferta sea una oferta muy interesante para el andaluz medio que decide formarse en algo de una manera más especializada.
¿Qué perfil tiene hoy el estudiante de la UNIA?
La edad media está en torno a 28 o 29 años que es el resultado de estos dos colectivos [joven recién graduado y adulto de mediana edad en el mercado laboral] muy distintos, pero que se complementan muy bien en el aula. También es una ventaja comparativa que tenemos: que se mezclen alumnos de veintipocos con alumnos de 30 y muchos hace que esas aulas sean muy versátiles, que los alumnos sin experiencia laboral aprendan habilidades soft que no están en la estructura del programa de sus compañeros de aula. Sumado también a la diversidad cultural que hay por la mezcla de nacionalidades. Entre ellos se van complementando, creando sinergias y aprendiendo cosas del mercado de trabajo que no las aprendes en el aula.
Nosotros cada año hacemos una revisión profunda al programa para cambiar los contenidos de las asignaturas y adaptarnos a lo que el propio mercado está demandando
¿Cuáles son actualmente los másteres más demandados de la UNIA?
Los másteres más demandados son tres, todos ellos relacionados con el mundo educativo. Uno es el de Tecnología Educativa, un máster que hacemos con la Universidad de Málaga. Es el máster más demandado en primera preferencia, no ya de la UNIA, sino de toda Andalucía. Recibe cada año más de 1.000 solicitudes solo en primera preferencia. Eso quiere decir que al menos mil personas están interesados en un máster que tiene 100 plazas a partir de este año.
Luego está también el MAES, el Máster de Profesorado, que en nuestro caso es muy particular porque se especializó en las asignaturas de Formación Profesional (FP) donde hay menos oferta en Andalucía. Ahí había muchísima demanda no cubierta y por eso decidimos cubrir especialidades como hostelería, salud, informática, formación y orientación laboral. Y luego hay otro máster muy interesante que es el Máster de Actividad Física para la Salud, orientado a fisioterapeutas, enfermeros, maestros de Educación Física que quieren especializarse en cómo utilizar la actividad física en el entorno de la salud.
De cara al próximo curso, la universidad ha ampliado su oferta de másteres oficiales con nuevos títulos relacionados con la inteligencia artificial. Muchas universidades están incorporando la IA a sus programas. ¿Qué está haciendo la UNIA que sea realmente diferente?
El año que viene entramos con cuatro nuevos másteres, tres en el entorno de la inteligencia artificial, como decías. Uno es el de 'Aplicaciones de la Inteligencia Artificial para ciencias de la salud', para gente que quiere aprender cómo aplicar las herramientas de inteligencia artificial a su campo de trabajo. Otro es el Máster de 'Aprendizaje de idiomas con tecnologías inteligentes', sobre cómo aprender idiomas con inteligencia artificial y cómo enseñarlo. Y otro es el de inteligencia institucional, que es el de aplicación de la IA a la gestión pública.
¿Qué distingue nuestros másteres de inteligencia artificial de otros que hay en el mercado? Pues el modelo eliA, una patente de esta casa que consiste en una metodología de enseñanza totalmente novedosa de másteres en línea. Esos tres másteres son online, pero no son como esos que te dejan unos materiales, tú los trabajas y apruebas la asignatura, sino que tienen un componente síncrono, un componente en directo con el profesor muy importante. Y luego tiene otro componente muy especial que es el acompañamiento personalizado que tienen todos los alumnos por un tutor o tutora que está encima de sus ejercicios, de sus entregas, que les hace un seguimiento personalizado a cada uno para que cada uno dé de sí lo máximo que pueda. O sea que no es un máster de masas, es un máster muy personalizado. El alumno recibe una atención muy adecuada cada uno a su propio currículum y eso es lo que los hace especiales.
La innovación aparece como una de las marcas de la casa de la UNIA. ¿Cómo se traduce esa apuesta en la práctica?
La innovación educativa nosotros la tenemos en presente en todos los campos. Para empezar, desde antes del COVID, aquí se realizaban unos seminarios online de innovación educativa para los docentes de todos los niveles de enseñanza. Esos webinars dan píldoras de formación sobre metodologías concretas que se utilizan en el aula con tecnologías inteligentes. Cada año son en torno a 800-900 personas las que acceden a esos webinars y están muy presentes también en los cursos de verano.
En los grados cada vez hay menos asignaturas de especialización porque no da tiempo a verlas, en el posgrado es donde te especializas
¿Ser una universidad especializada en posgrado permite reaccionar con más rapidez a los cambios tecnológicos y del mercado laboral?
Esa es la principal ventaja comparativa que tenemos, que nuestros títulos no se quedan antiguos. Por obligación tenemos que revisarlos cada dos años, pero nosotros cada año hacemos una revisión profunda al programa para cambiar los contenidos de las asignaturas y adaptarnos a lo que el propio mercado está demandando. Esa es la principal ventaja del posgrado, que es mucho más versátil, mucho más adaptable a la realidad. Y yo creo que ahí Andalucía tiene una gran oportunidad. Estamos ante el invierno demográfico, donde cada vez vamos a tener menos alumnos en las aulas. En el posgrado, sin embargo, tenemos mucho campo donde crecer, porque ahora mismo menos de uno de cada dos alumnos de grado hace un posgrado.
¿Y por qué cree que no se apuesta tanto todavía por esta vía cuando se terminan los grados universitarios?
Pues yo creo que por tradición quizá. Todavía las estructuras mentales son ir a la universidad a hacer su licenciatura y una vez terminada la licenciatura a trabajar, y no se entendió bien el cambio del sistema de Bolonia. El cambio de paradigma de que la licenciatura antigua se descompone ahora en un grado más un posgrado. Los grados son más generales. En los grados cada vez hay menos asignaturas de especialización porque no da tiempo a verlas. En el posgrado es donde te especializas, donde ya una vez que tienes una formación básica, quieres especializarte en una de las ramas del saber. Eso tiene que ser entendido por la población de una manera mucho más intensa a lo que se hace ahora mismo.
Usted suele destacar la calidad del profesorado como uno de los principales activos de la UNIA. ¿Qué distingue al profesorado de su universidad?
Los profesores no tienen contrato laboral con la UNIA. La vinculación es a través de lo que se llama técnicamente un encargo docente. Los profesores universitarios tenemos todos un margen de horas de libre disposición donde podemos dar clases en cualquier otra institución universitaria o no universitaria. Entonces lo que hacemos es aprovecharnos de ese margen de horas para dar como máximo las 75 que permite la ley. Entonces los profesores están con nosotros desde unas pocas horas hasta 70 o 75, y son profesores de todas las universidades andaluzas y del resto del mundo.
La principal ventaja que tiene tener un máster con la UNIA es que nosotros somos los que nos encargamos de incorporar al profesorado externo. Por ejemplo, si quieren un experto en una metodología docente que está trabajando en Bruselas, nosotros lo contratamos. Que quieren a un profesor o profesora que viene de Estados Unidos o de Argentina, nosotros lo contratamos. Por eso nuestro profesorado es mucho más internacional que el resto de universidades, porque la mayoría de estos profesores vienen del resto del mundo o del resto de Andalucía.
La manera de contratar a estos profesores en el modelo eliA también es distinta. Lo que hacemos es convocar un banco de expertos en las asignaturas que se tienen que impartir en el modelo y los propios profesores de cualquier universidad se postulan. Seleccionamos a los que tienen el mejor currículum. Ese banco de expertos es una metodología nueva que hace que los profesores sean seleccionados de una manera mucho más competitiva y mucho más externa a los propios claustros de profesores.
Andalucía es la primera comunidad autónoma en España en captación de alumnado internacional de máster en Iberoamérica
La vocación internacional forma parte del ADN de la UNIA desde sus orígenes. Cuando habla de internacionalización, ¿habla de atraer estudiantes extranjeros o de proyectar Andalucía al exterior?
De las dos cosas. La función de internacionalización de la UNIA en el sistema universitario público andaluz es doble. Por un lado, tenemos el encargo de la Junta de Andalucía de coordinar la actividad en ferias y en congresos internacionales llevando al conjunto de universidades andaluzas a las más importantes. Acabamos de llegar de Orlando, de la Feria NAFSA, que es la más importante que se hace en Norteamérica, donde van más de 500 universidades y más de otras 300 o 400 empresas del mundo educativo. Ahí el sistema universitario público andaluz va unido y nosotros nos encargamos de esa promoción.
Pero también nos encargamos obviamente de captar alumnado internacional no solo para la UNIA, sino para el resto del sistema. Andalucía es la primera comunidad autónoma en España en captación de alumnado internacional de máster en Iberoamérica. Estamos por encima ya de Madrid y de Barcelona en universidades públicas y en máster. Eso es gracias a esta política de internacionalización que hacemos junto a las diez universidades andaluzas. Tenemos unos instrumentos muy potentes que son el Grupo La Rábida, que es un grupo que tengo el honor de presidir, un grupo de 120 universidades latinoamericanas que nos nutre de alumnado para nuestros másteres, entre otras herramientas.
La universidad mantiene una estrecha relación con Iberoamérica y el Magreb. ¿Qué aporta Andalucía al diálogo académico entre Europa, América Latina y el norte de África?
Lo que hacemos es ponerlas en contacto, una de las de las actividades que tiene más éxito en el Grupo La Rábida es la convocatoria de conversatorios. Son pequeños encuentros sobre una temática concreta donde ponemos en contacto a profesores de tres países distintos al que acoge el encuentro. Es decir, estamos celebrando un conversatorio, por ejemplo en Argentina, con un docente andaluz, uno chileno y uno mexicano. Esos conversatorios lo que sirven es para poner en contacto los grupos de investigación de las universidades andaluzas con los grupos de investigación de las universidades latinoamericanas. Y por otro lado, también tenemos becas para captar talento internacional hacia nuestras universidades. Estas becas lo que hacen es ofrecer ayudas para la matrícula, el alojamiento y la manutención de alumnos de estas 110 universidades latinoamericanas en cualquiera de las universidades andaluzas.
¿Cómo compite una universidad andaluza en un mercado global donde un estudiante puede formarse online desde cualquier parte del mundo?
Tenemos varias ventajas comparativas. Obviamente, es un mundo difícil. Ahora mismo estamos compitiendo con China, Rusia, India y con países del resto de Europa que cada vez más están intentando captar alumnado latinoamericano. ¿Cómo competimos nosotros? Primero, con el idioma. Los alumnos que vienen aquí estudian en español, escriben en español sus trabajos fin de máster o sus tesis doctorales y eso es una gran ventaja comparativa. La otra ventaja es el clima, el bienestar que podemos ofrecer a los alumnos que vienen a vivir a Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba o Huelva. Y por último, competimos en calidad, intentamos ofrecer cada vez mejores programas, programas más competitivos, con buen profesorado. El currículum de los profesores que dan clase en nuestros másteres es muy potente y lo tratamos de poner en valor.
El modelo de financiación del que disponemos ahora mismo en Andalucía ofrece a la UNIA una situación de bastante estabilidad, así que no hay incertidumbre como sí en otras universidades andaluzas
Como hemos comentado, la UNIA trabaja habitualmente junto a otras universidades públicas andaluzas. ¿Qué papel juega dentro del ecosistema universitario andaluz?
El papel que juega es el de coordinación de programas de posgrado, programas de máster y de doctorado singulares también. ¿Por qué nos buscan el resto de universidades hermanas? Porque tienen un programa en el que necesitan profesorado del resto del mundo que ellos no pueden contratar o tienen un programa donde tienen unas necesidades de formación online que sus plataformas no pueden soportar. Por tanto, nosotros lo que ofrecemos es esa complementariedad. Lo que hacemos es cubrir necesidades que para una universidad sería muy caro resolver.
Los rectores de las universidades públicas andaluzas vienen reclamando más financiación para afrontar la transformación que tienen por delante las instituciones académicas. Hace unos días el portavoz Francisco Oliva volvió a alertar de que los recursos actuales son “claramente insuficientes”. ¿Cómo afecta a la UNIA esa situación?
La UNIA tiene una situación distinta al no tener profesorado. Nuestro capítulo uno, que es la principal espada de Damocles de cualquier universidad pública, es reducido. Se compone de los 130 trabajadores que tenemos en la UNIA, pero que no son ninguno profesores. Nuestros profesores están en el capítulo dos, que es más grande en términos relativos que el capítulo dos del resto de universidades. No es solamente luz, agua y teléfono, es eso y profesores. Por tanto, nuestras restricciones presupuestarias vienen más por capítulo dos que por capítulo uno. Pero el modelo de financiación del que disponemos ahora mismo en Andalucía ofrece a la UNIA una situación de bastante estabilidad porque establece que la UNIA se financiará con el 0,85 % de la envolvente total del sistema. Por tanto, nosotros podemos planificar a medio plazo de una manera muy ágil, porque sabemos de un año para otro cuando se aprueban los presupuestos en el Parlamento andaluz, cuánto le corresponde a la UNIA. No hay incertidumbre, como hay en otras universidades, y eso nos permite planificar más a medio y largo plazo.
Y con las particularidades de su universidad, ¿cuáles diría que son las principales reivindicaciones, necesidades o debilidades que tiene el sistema? ¿De qué manera podríamos hacerlo más competitivo?
Para hacer el sistema más competitivo necesitamos diseñar programas de posgrado, de máster y de doctorado atractivos académicamente. Tenemos muy buenos investigadores en las universidades andaluzas, pero que no se dedican todo lo que podrían a la formación. Por tanto, tenemos que animar a esos investigadores potentísimos a que dediquen una parte de su tiempo a la formación de posgrado, a la formación de nuevos profesionales, porque en la universidad tiene que haber un relevo generacional más pronto que tarde y necesitamos jóvenes investigadores con capacidad de investigación y con capacidad también de docencia.
Yo creo que la principal reivindicación es que necesitamos crecer en el posgrado y luego tenemos que crecer también en la internacionalización en otras áreas. En Andalucía tenemos muy desatendido el sudeste asiático, precisamente porque nuestra formación es básicamente en español. Deberíamos crecer en una formación más bilingüe, con una formación más en inglés que pudiese atraer a alumnado asiático, que ahora mismo es la principal cantera en el mundo. Esos alumnos chinos, indios, etcétera, están yendo principalmente a Madrid y Barcelona y aquí en Andalucía no nos podemos permitir estar fuera de ese mercado.
Para terminar, rector, como comentaba antes, todavía hay mucho estudiante recién graduado que no opta por la vía del máster. ¿Por qué le recomendaría apostar por el posgrado?
Yo les diría que tienen que darse cuenta de que haber terminado el grado universitario, haber entregado el trabajo fin de grado y recibir su título, no termina su fase de formación. Como decía antes, los grados universitarios están pensados para dar formación generalista y así debe ser. Los alumnos tienen que recibir una buena formación básica que les ayude a interpretar el mundo. Pero ahí no está todo. Luego viene la fase de especialización. Si tú eres, por hablar de mi campo, licenciado en Economía, tú tienes que decidir si te quieres dedicar al mundo de las finanzas o al análisis de datos. Eso solamente se aprende en un máster que te especialice en cualquiera de esos campos. Sin ese máster tú vas a poder hacer trabajo de base. Vas a poder ser, permíteme la expresión, peón de tu empresa, pero nunca líder de un equipo de investigación ni de un proyecto en el que se está haciendo análisis económico de primer nivel.
Para eso tienes que especializarte y aprender herramientas que solamente se aprenden en el máster. Por tanto, yo les diría a los que acaban de terminar el grado que miren la oferta de más de mil másteres que hay en Andalucía, en el sistema universitario público, que estudien los programas, que no se fijen solo en el nombre, que es importante que se fijen en qué asignaturas tiene este programa y qué profesores dan clase. Tenemos que aprender cada vez más a mirar el curriculum del profesorado.
¿Y a aquellos estudiantes o incluso familias que tienen asociados los másteres con cifras desorbitadas, que piensan que no se lo pueden permitir?
Eso es una falacia, es un mantra. Los másteres en la universidad pública cuestan menos de 900 euros el máster. A diferencia de los másteres privados, donde sí cuestan de 10.000 a 20.000 euros, un máster público en Andalucía no cuesta más de 900 euros. Un máster completo cuesta lo mismo que un curso universitario de grado. Es decir, lo que has pagado por cuarto o por tercero es lo que vas a pagar por un máster. Y si has aprobado tus asignaturas en cuarto, el máster te sale prácticamente gratis, porque aquí en Andalucía tenemos la política de la bonificación del 99 %, que hace que el máster a un alumno que acaba de terminar, el máster le cueste menos de 20 euros. Eso quiere decir que el máster está financiado por el conjunto de la sociedad andaluza. La sociedad andaluza quiere que sus alumnos se especialicen y por eso pone encima de la mesa el dinero que cuesta el máster, que obviamente no son 900 euros, es mucho más.