El PP mantiene su voto contra la “regularización masiva” de la mano de Vox en el Ayuntamiento de Málaga
El PP, que gobierna en solitario el Ayuntamiento de Málaga, no se retracta de su voto de rechazo al proceso de regularización extraordinaria puesto en marcha por el Gobierno de España. El pasado 26 de febrero el PP, liderado por el veterano alcalde Francisco de la Torre, apoyó una moción de Vox muy dura de Vox en la que se critica la “regularización masiva”, se alerta sin datos de un presunto “efecto llamada”, se vinculaba con una “merma” de recursos públicos y se pedía la “repatriación” de los niños y niñas no acompañados. La moción llama a “auditar exhaustivamente todas las concesiones de nacionalidad en los últimos años” y a proceder a la “repatriación” que accedan “ilegalmente” al país.
El alineamiento del PP de De la Torre con el discurso más duro fue una sorpresa muy criticada por ONG y por el Obispado. En las fechas siguientes, el propio alcalde admitió que fue “un error” y abrió la puerta a enmendarse. Pero no ha sido así: este jueves sus concejales han votado en contra de “retractarse” de su voto a favor a la moción de Vox y dejar sin efecto esa moción.
Con Málaga (IU + Podemos) y el PSOE han exigido durante las últimas semanas una rectificación pública al regidor y una enmienda institucional. Por eso llevaron una moción conjunta a la Comisión de Derechos Sociales, donde se dejan los asuntos listos para que el voto en Pleno sea de trámite. Querían una enmienda y que el Pleno mostrase su “respaldo absoluto y sin fisuras” a la regularización extraordinaria que impulsa el Gobierno de España, “reconociendo esta medida como un paso fundamental para la dignificación de los trabajadores, la lucha contra la economía sumergida y la consolidación de los derechos humanos”.
Pero los concejales del PP y Vox han votado en contra de todo eso. También han rechazo pedir al Gobierno que dote de más recursos a los registros y oficinas de Extranjería, a desarrollar un Plan Estratégico para promover la inserción sociolaboral o el aprendizaje del idioma y, en definitiva, a aislar a Vox, reprobándolo por “traer a este edificio discursos xenófobos”.
Los partidos de izquierda sólo han arrancado del PP algunas concesiones declarativas: el reconocimiento de las personas inmigrantes como “parte de la sociedad malagueña”, la exigencia al Gobierno de que se cumplan los acuerdos de protección de la infancia, el compromiso con el acceso universal a los servicios sociales o el rechazo de las “políticas punitivas basadas en las deportaciones masivas” y los discursos que asocian migración y criminalidad.
Un “error” no rectificado
La votación tenía interés porque el propio alcalde había alimentado la idea de que se corregiría, admitiendo ante las entidades que votar a favor de la moción de Vox fue un error. Pocos días después, ante la insistencia de las entidades, remarcó que su visión respecto a la inmigración no ha cambiado, recordando que “regularizaciones se han hecho y hay que seguir haciéndolas”, también con gobiernos del PP, según informó Sur.
Su apoyo a Vox había sido sorprendente porque De la Torre no necesita a Vox para nada (gobierna con mayoría absoluta) y se le supone el ala moderada del PP, un democristiano que ha cultivado en su largo mandato (desde el año 2000) una imagen abierta y tolerante. Hace apenas un año llamó públicamente a “extremar el cuidado” de la convivencia, mientras premiaba con hacer de rey mago a un inmigrante senegalés que había rescatado a una mujer durante las inundaciones de octubre de 2024. Además, ocurrió el mismo día que Juan Manuel Moreno trataba de marcar distancias ideológicas con el partido de Abascal, a las puertas de unas elecciones donde esa distancia traducida en escaños puede marcar si mantiene o no la mayoría absoluta.
La Plataforma de Solidaridad con las Personas Migrantes de Málaga, que agrupa a las asociaciones que trabajan con estas personas en la ciudad, mostraron su “absoluta estupefacción, indignación y condena” de la moción apoyada por el PP, resaltando que está “plagada de prejuicios, bulos y datos falsos” y calificando que los acuerdos son “abiertamente racistas y xenófobos”.
También le tiró de las orejas la Iglesia, que mostró su “preocupación” ante “la difusión de mensajes que vinculan migración con inseguridad, colapso o amenaza social”. “La realidad que acompañamos cada día demuestra que la mayoría de las personas migrantes desean trabajar, contribuir y vivir en paz, mientras la irregularidad administrativa, con frecuencia, sitúa a las personas en escenarios de explotación y vulnerabilidad”, señalaba un comunicado conjunto de las entidades vinculadas al Obispado, entre otras Cáritas, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) o Manos Unidas.
PP y Vox piden “orden”
Este jueves Francisco Pernía, portavoz de la Plataforma, ha recordado a los “nadie” de Eduardo Galeano. “Como si los numerosos trabajadores migrantes del campo no fuesen nadie, como si las mujeres que cuidan de nuestros mayores no fuesen nadie, como si los trabajadores de la construcción y la hostelería inmigrantes no fuesen nadie. Como si no importasen los requerimientos de los propios empresarios malagueños o del señor Obispo de Málaga”. “Cuando se habla en contra de la regularización se está hablando en contra de nuestras vidas. No estar regularizada significa vivir con miedo”, ha explicado Ofelia Rosario Castillo. “Sí significa poder ser explotada, porque sin papeles trabajamos”.
Rosa Rodríguez (PSOE) ha acusado al alcalde y su grupo de vivir en la “esquizofrenia de votar una cosa y decir otra”, exponiendo las contradicciones: “¿En qué momento hemos pasado de hacer rey Baltasar a Mansour a pedir su deportación? No puede haber ese abismo entre lo que predican y lo que practican”. “La estrategia de Vox y la extrema derecho es hacer pelear al penúltimo contra el último”, ha apuntado Nicolás Sguiglia (Con Málaga), que ha pedido al PP que no se deje arrastrar por Vox.
No ha habido caso. Antonio Alcázar (Vox) ha vuelto a vincular la regularización con el deterioro de los servicios públicos, sin aportar datos de esa relación, insistiendo en la “prioridad de los españoles”. “No es un acto humanitario, es un efecto llamada en toda regla”. Y María del Mar Torres ha defendido el voto del PP así: “El fenómeno migratorio necesita orden para que sea beneficioso para todos. Nuestro país necesita una inmigración vinculada al empleo real”, apelando a la seguridad jurídica, y alertando de la división de una inmigración “mal gestionado”. También ha enumerado las acciones del Ayuntamiento contra el racismo, la integración y en apoyo a las entidades sociales.
A continuación, ha votado a favor de algunos puntos de la moción de PSOE y Con Málaga, pero en contra de una rectificación del voto contra la regularización, después de que los grupos no hayan llegado a un acuerdo para introducir enmiendas.
Contra el racismo
A partir de la decisión tomada en el pleno municipal, la Plataforma de Solidaridad por las Personas Migrantes de Málaga han vuelto a pronunciarse al respecto después de que mostraran su estupefacción ante el apoyo del PP a la moción de Vox en un primer momento. “Ante el silencio, no normalizaremos el racismo”, han trasladado en un comunicado en el que confirman que suspenderán su asistencia a los actos oficiales del Día Internacional contra el Racismo que se conmemora el 21 de marzo como protesta por el “silencio” del regidor.
A menos de 48 horas del evento, las entidades sociales han acusado a Francisco de la Torre de “ignorar” una solicitud de reunión urgente que fue enviada el pasado 6 de marzo con el fin de “reparar el daño causado a la convivencia”. “Esta medida de presión busca evidenciar el rechazo social a los efectos de la moción aprobada el pasado 26 de febrero, cuyo contenido supone un «giro de 180 grados» hacia posturas racistas y criminalizadoras que rompen con la trayectoria histórica de la ciudad”, han subrayado.
Por tal motivo, han indicado que solo se aceptará “una rectificación formal y explícita” por parte del pleno municipal “que repare el daño causado a la dignidad de las personas migrantes” que viven en la ciudad malagueña. “Málaga siempre ha hecho gala de su diversidad y no podemos permitir que el Ayuntamiento mantenga vigente un discurso que criminaliza y socava los valores de inclusión y respeto que defendemos las organizaciones sociales”, han concluido.