Montero pide al PSOE andaluz evitar las primarias para elegir a sus candidatos en las municipales: “Cuanto menos, mejor”

Daniel Cela

Sevilla —
3 de julio de 2026 19:05 h

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El PSOE andaluz ha celebrado este viernes su primer comité director tras el fracaso electoral del 17 de mayo, que horadó su resultado hasta los 28 diputados, su suelo histórico. Pero también es el primer cónclave socialista que se celebra 24 horas después de la firma del pacto de gobierno entre PP y Vox para reelegir presidente a Juanma Moreno y esto, en palabras de María Jesús Montero, “lo cambia todo”. “Se acabó la marca Juanma. Comienza una nueva etapa”.

Los socialistas han reseteado la política andaluza, y su propio estado anímico, después de que Moreno haya metido a la ultraderecha en su Gobierno y firmado un acuerdo “vergonzante”, dicen, y que consideran “regresivo” para los derechos sociales de los andaluces. El momento crítico para la sociedad, por tanto, se ha convertido en una ventana de oportunidad para un partido que sigue noqueado tras su quinta derrota electoral frente al ciclón político que representa Juanma Moreno.

El máximo órgano de decisión entre congresos, celebrado en el municipio de Dos Hermanas y con unos 500 asistentes, ha servido para tres cosas, por este orden: analizar el pacto PP-Vox, tanto desde el impacto que suponen las medidas para la sociedad, como desde una perspectiva estratégica para los socialistas, que van a pilotar la oposiciónal nuevo Gobierno.

De ahí emana precisamente el segundo tema: aprobar el calendario para nombrar las candidaturas del PSOE en las municipales de mayo de 2027, y aquí Montero ha dejado en el auditorio un mensaje explícito que va más allá del típico llamamiento a la unidad interna del partido: “Cuanto menos primarias, mejor”, ha sentenciado. De las ocho capitales andaluzas, por ejemplo, los socialistas están abocados a celebrar primarias para elegir candidato, según sus estatutos, porque ahora sólo están gobernando en Jaén (Julio Millán).

Montero ha animado a llegar a acuerdos entre las distintas familias o corrientes del partido para lograr candidaturas de consenso mucho antes de que llegue el momento de convocar primarias. Y, si no es posible, “hago un llamamiento para que sean primarias fraternales, no otra cosa. ”No podemos convertir las primarias en un momento de desencuentro entre nosotros que no se pueda arreglar en el minuto uno. Si no es necesario tener que ir a procesos de primarias, animo a que se imponga el diálogo y el consenso“, ha dicho.

La ejecutiva regional del PSOE-A ha aprobado el calendario para la designación de candidatos a las municipales, que arranca en septiembre, y también el nombramiento de los tres senadores socialistas por designación autonómica: repetirán Susana Díaz y Juan Espadas, y el tercero lo ocupará la propia Montero que, como sus predecesores, compagina este puesto en la Cámara Alta con el de parlamentaria y jefa de la oposición a Moreno.

La dirigente socialista ha pronunciado un discurso de una hora, con tono monocorde, priorizando la crítica descarnada al acuerdo de gobierno entre PP y Vox, y presentando al PSOE como el “freno” a los retrocesos que el pacto plantea. Montero se ha detenido en las medidas más “regresivas” del documento, desde la prioridad nacional, que ha llamado “segregación de los seres humanos por razón de raza”, hasta el “negacionismo climático”, la eliminación de impuestos ambientales tan básicos como grabar las bolsas de plástico, o la concepción de la mujer como “un sujeto que da a luz” que necesita una “protección paternalista” para pensarse si quiere tener hijos.

“Comienza una nueva partida en la que el PP está en su sitio natural y le corresponde al PSOE tomar la iniciativa para que esto no se convierta en una realidad. Hay que decirle a la sociedad que cuenta nosotros para que seamos el freno de esos retrocesos que intentan imponer. Nosotros trajimos la democracia y el autogobierno a nuestra tierra y lo vamos a devolver antes que tarde”, ha avanzado.

Para los socialistas, no sólo para Montero, el pacto con la ultraderecha es el “gesto político que va a definir toda la legislatura”. Creen que el paso que ha dado Moreno, sacrificando su imagen de “moderado y centrista”, es un paso consciente hacia el reagrupamiento de las derechas en un solo bloque con el que pretenden llegar a la Moncloa en las generales de 2027.

La exvicepresidenta del Gobierno y exministra de Hacienda también ha puesto las luces largas para implicar a los suyos en las legislativas, con Pedro Sánchez de candidato, pero antes ha hecho un extenso diagnóstico del fracaso de las andaluzas, pensando por qué “los ciudadnaos se han alejado de nosotros” y preguntándose qué hacer “para que vuelvan”.

“Tenemos que aprender de las últimas elecciones andaluzas. Los resultados han sido malos, muy lejos de la ambición del PSOE, todo lo que no sea gobernar es una mala noticia. Pero la autocrítica no puede ser solo un ejercicio para instalarnos en el lamento, será útil si termina en cambios concretos y una organización más fuerte”, ha subrayado. Montero se ha estado reuniendo las últimas semanas con todas las direcciones provinciales y algunas agrupaciones y alcaldes para testar “sentimientos y sensaciones” tras el 17 de mayo.

El mensaje que ha trasladado a las ejecutivas provincialesha sido la necesidad de fortalecer la presencia del partido en la calle, en los municipios y agrupaciones, “no sólo durante una campaña electoral, hay que ser visibles todo el año”. “Los ciudadanos no terminan de confiar en nosotros como la mejor opción de autogobierno. Tenemos que ser más atractivos en los formatos y en los medios”, ha admitido.

Sin embargo, Montero ha pedido no hacer una lectura “simplista” de los resultados, ha asegurado que hay múltiples causas, y reconocido que los “asuntos nacionales de envergadura e impacto” -en referencia a los casos de corrupción que salpican al PSOE y al Gobierno de Sánchez- han lastrado sus opciones.

Con todo, la dirigente socialista se ha felicitado por haber “frenado la caída de votos del periodo electoral previo”, con 60.000 papeletas más que en las últimas andaluzas. “Hemos conseguido elevar un poco más la movilización, incrementando siete puntos la participación”, ha dicho, tras asegurar que “el mérito de esa movilización es del PSOE, pero los frutos no los ha cosechado el PSOE”. En el cierre del discurso, Montero ha pedido conjurarse “desde ya” para que los socialistas sean los clares vencederos en las próximas autonómicas, dentro de cuatro años.

Tras pedir a los medios de comunicación presentes que abandonaran el salón donde estaba reunido el comité director, han pedido la palabra 14 dirigentes, entre ellos los ocho secretarios provinciales, y el militante y excandidato a la secretaría general Luis Ángel Hierro, siempre en el sector crítico, que ha exigido un congreso extraordinario tras el fracaso electoral del 17-M.