En España no sobran universitarios

  • Las conclusiones de un estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) desmontan ese tipo de argumentaciones.

Al contrario de lo que parecen sugerir las reformas propuestas por el ministro de educación Juan Ignacio Wert, la evidencia empírica no sostiene que España se haya dotado de una población excesivamente cualificada que ahora, por tanto, no encuentra salida. O que, como se repite machaconamente, sobran alumnos en la Universidad y faltan en la Formación Profesional.

Las conclusiones de un estudio realizado por la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) desmontan ese tipo de argumentaciones. “En España no sobran alumnos ni titulados universitarios”, afirman con contundencia sus autores.

La tabla muestra que a pesar de ese gran crecimiento de licenciados universitarios, en España la tasa de entrada a la Universidad para los jóvenes de 18 años sigue siendo de las más bajas de los países desarrollados. Un 46%, frente al 58% de la media de la Unión Europea o el 60% de los países de la OCDE.

Más y mejor trabajo más pagado

Contrariamente también a lo que se predica, la Universidad no es sólo un aparcamiento para jóvenes sin perspectivas de futuro que tendrían más oportunidades en grados inferiores. Al contrario, el estudio deja bien claro que tener un título universitario no sólo proporciona empleos de mayor calidad, sino que también abre las puertas del mercado laboral.

Tomando como referencia a un extranjero de entre 16 y 24 años con estudios primarios, el estudio concluye que las probabilidades de estar ocupado para un licenciado universitario aumentan un 25%, las de tener un contrato indefinido otro 10% y las de ocupar un puesto directivo un 12%.

Como consecuencia, y aunque al inicio de la vida laboral las diferencias no sean tan aparentes, a lo largo de los años los graduados universitarios también disfrutan de una clara ventaja salarial. “No todos los titulados universitarios son mileuristas, ni lo son toda la vida”, concluye el estudio tras confirmar que sus ingresos crecen a lo largo de su vida laboral.

Escéptico como Santo Tomás

Así pues, el problema generado por la crisis no es tanto de un exceso de oferta de titulados universitarios, como de una evidente falta de demanda de puestos cualificados, ocasionada por la destrucción de actividad económica.

De forma consciente o no, el hecho es que endurecer las condiciones económicas para acceder a la universidad restringe el acceso a un menguante mercado laboral de calidad a los que puedan permitírselo.Y algunas comunidades tocan tambores de guerra. No en vano, con la clara intención de lanzar un mensaje político, en esta ocasión no fue el secretario general de Universidades de la Junta de Andalucía quien acudió a la reunión en Madrid de la Conferencia General de Política Universitaria, sino el propio consejero Antonio Ávila.

“No es un problema económico, es un problema ideológico y de modelo”, dijo el consejero andaluz a la salida de la reunión, en la que el ministro de Educación José Ignacio Wert se comprometió ante las CCAA a recalcular su propuestas de recorte de becas universitarias a partir de una nota media de 6,5. De hecho, sólo en Andalucía, unos 90.000 estudiantes de 240.000 en las universidades andaluzas, se quedarían sin beca con las medidas de Wert. Y unos 340.000 en el conjunto de España.

“Si un cinco te habilita para estar en la Universidad, esa misma nota te debe habilitar para, si no tienes renta suficiente, que el resto de la sociedad te apoye y puedas tener esa oportunidad”, añadió Ávila.

El consejero, fue más lejos y puso en duda que el ministro Wert esté dispuesto de veras a dar marcha atrás ante la oposición generalizada a su propuesta por parte de CCAA de su mismo color político o, incluso, de destacados miembros del PP: “Como Santo Tomás, cuando lo toquemos, lo veremos”.

Muy crítico, Ávila no sólo puso en duda la verdadera voluntad del ministro para dar marcha atrás en el 6,5 como nota mínima para obtener una beca universitaria, sino que le reprochó “no haber aprovechado la oportunidad” para hacerlo allí mismo y públicamente . “No me ha gustado”, dijo Ávila antes de anunciar su disposición a recurrir al Tribunal Constitucional si fuera preciso, lo que significaria abrir un nuevo frente entre estas dos administraciones.

Esa mañana su gabinete le había pasado unos datos. entre 1995 y 2012 la población activa andaluza ha cambiado espectacularmente. Aquella que cuenta al menos con estudios reglados de segundo grado, es decir una licenciatura universitaria, se ha más que duplicado.

Un aumento del 119% que supera el crecimiento medio nacional, que en esos 17 años fue del 97%. Supera así a 11 comunidades autónomas entre las que se incluye a las más ricas, como Madrid, Cataluña, Pais Vasco, Navarra o la Comunidad Valenciana. Un logro histórico que las reformas propuestas por el minisro Wert ponen ahora en riesgo.