El Hospital de Teruel: una cáscara vacía atrapada entre el silencio de Azcón y los “viales a ninguna parte”
El perfil del nuevo Hospital de Teruel en el Planizar se ha convertido en el monumento más caro a la desidia política. Con la obra civil terminada pero los pasillos desiertos, la infraestructura sanitaria más crítica de la provincia sigue siendo una promesa incumplida, atrapada entre el mutismo del Gobierno de Aragón de Jorge Azcón y las excusas de un Ayuntamiento que parece incapaz de conectar el edificio con la realidad.
A día de hoy, el edificio luce impecable desde el exterior, pero es un espejismo. A pesar de que la estructura está lista, los turolenses siguen siendo atendidos en el viejo Obispo Polanco. El retraso ya no se mide en meses, sino en legislaturas. Lo que debió ser un centro de vanguardia para 2022, es ahora un laberinto burocrático que, según las previsiones más optimistas, no abrirá sus puertas plenamente hasta finales de 2027. Al menos, así lo prevé el sindicato médico en la provincia, que ha mostrado su escepticismo sobre la puesta en marcha completa del Nuevo Hospital de Teruel antes de que transcurran al menos dos años. Su portavoz, Paco Rodilla, considera probable que el Gobierno de Aragón cumpla con su compromiso de trasladar algún servicio este verano, pero advierte de que el funcionamiento total del centro podría demorarse bastante más tiempo.
El gran punto de fricción son los viales. El Ayuntamiento de Teruel ha justificado el retraso en la apertura del enlace norte alegando que su uso será “exclusivamente logístico” hasta que el hospital funcione. La respuesta municipal ha sido una constante de balones fuera. Por un lado, se escudan en que el vial ya está “técnicamente” finalizado, pero se niegan a habilitarlo al tráfico general. Argumentan que abrir los accesos antes de que el hospital esté operativo sería crear “carreteras muertas”, ignorando que la falta de estos accesos fue, precisamente, la excusa que retrasó las licitaciones de transporte y suministros.
El silencio administrativo de Jorge Azcón
Mientras tanto, desde el Pignatelli, el silencio es ensordecedor. El Ejecutivo de Jorge Azcón ha pasado de la crítica feroz en la oposición a una gestión de perfil bajo respecto al hospital de Teruel. El Gobierno de Aragón ha evitado poner fechas concretas de inauguración, limitándose a hablar de una “transición ordenada” que, a pie de calle, se traduce en una parálisis total de la mudanza.
No hay noticias sobre la dotación de personal necesaria para ampliar los servicios, ni una respuesta clara sobre por qué el equipamiento tecnológico sigue llegando con cuentagotas. La opacidad de la DGA ha dejado a las plataformas vecinales en un limbo informativo: se sabe que el hospital está hecho, pero no se sabe cuándo habrá un médico dentro.
Críticas políticas
El PSOE ha criticado duramente este jueves la gestión del Gobierno de Aragón en la puesta en marcha del nuevo hospital de Teruel, denunciando retrasos, mala planificación y falta de avances. Señalan que la ausencia de ofertas para el contrato de traslado evidencia una gestión “incapaz” y podría retrasar la apertura varios años más.
La licitación del contrato que debía coordinar, organizar y planificar el traslado de los equipamientos desde el actual hospital no se publicó hasta finales de diciembre del año pasado, “dos años y cuatro meses después de que el PP llegara al Gobierno de Aragón” y pese a que, una vez descartada una primera meta marcada por el Gobierno de Jorge Azcón para abrir a finales de 2025, se había anunciado la apertura para verano de 2026, explica el diputado socialista, Pedro Polo.
Además, apunta a un “mal planteamiento” del contrato y a unos plazos “inasumibles” como posible causa de la falta de ofertas. “Una mala gestión en definitiva ha hecho que quede prácticamente desierto con lo cual nos vamos a otra paralización que, según algunos expertos, ya se habla de tres o cuatro años que no podremos entrar al nuevo hospital”, ha dicho.
Los socialistas también recuerdan que el hospital ya estaba al 80% al final de la etapa del anterior gobierno de Lambán y que desde entonces apenas ha progresado. Critican además que la licitación del traslado se publicó con gran retraso y con condiciones poco realistas.
Por ello, Polo ha calificado la situación como una sucesión de fracasos y acusa al Gobierno de priorizar la sanidad privada, comparando la rapidez de apertura de un hospital privado en Zaragoza con el estancamiento del público en Teruel.
Además, el PSOE denuncia problemas y falta de transparencia en los accesos al hospital, con obras sin fecha clara y posibles fallos en el proyecto técnico, por lo que reclaman explicaciones al Gobierno autonómico y al Ayuntamiento, y piden una fecha firme para la apertura del hospital.