Aragón Opinión y blogs

Sobre este blog

Certezas

0

Cuanto mayor es la inseguridad en la que vivimos, cuanto más se desmoronan las creencias y consensos que sostenían nuestro mundo, mayor es el número de aquellos que lo tienen todo muy claro. Aquellos que poseen las grandes verdades. Son tipos que miran por encima del hombro. Que saben lo que tú desconoces. No necesitan informarse mucho. Eso son incomodidades, pérdidas de tiempo. Igual que pasa con la democracia y sus procesos: una lata que solo sirve para perder efectividad. Resolutividad (¿existe esta palabra?). Son una mezcla de cuñado y forajido. Lo malo es que cada vez son más los tipos de este perfil que ocupan el poder o que aspiran a ocuparlo.

Uno querría, ay, parecerse a ellos. Me vienen a la mente cuando en el supermercado dudo un rato, frente al expositor, sobre si coger el pan de molde con o sin corteza. O cuando me abandono y procrastino (nunca había escrito esta palabra) y decido que ya decidiré mañana. Creo, sí, que hay que tener certezas. Fuertes. Pero que han de ser muy pocas. Tan solo una o dos. Todo lo demás que hay que tener son dudas. Pero de esto que estoy escribiendo tampoco estoy seguro al cien por cien. Así que no me hagáis mucho caso.

Hace unos días una amiga mía, tras una afirmación, dijo que era como algo que yo había escrito en uno de estos artículos. Me hizo mucha ilusión. Pero acto seguido le confesé que no lo recordaba. 

Os cuento algo (y espero que no lo lean los responsables del periódico). Mirad, yo cada semana veo que se acerca el martes y me entra como un nerviosismo. ¿Sobre qué escribiré? ¿Qué le cuento yo ahora a esta gente tan amable? Empiezo a teclear sin saber muy bien adónde llegará la cosa. Uno quisiera, ay, parecerse a esos hombres fuertes. Colocar un ‘joder’ en los artículos cada tres líneas, como Pérez-Reverte. Pero es ponerme a escribir y lo poco en lo que creía se me olvida.

En fin. Otro artículo terminado. Otra semana más. Pero, eso sí, lo que os digo: no me hagáis mucho caso.