Serrano (PP) ve intención “política” con el bloque de Correos en Zaragoza y desdeña su valor: “De repente es Notre Dame”
El procedimiento para proteger el edificio de Correos en Zaragoza, cuyo derribo en la zona del Portillo está paralizado, ha sido objeto de polémica este lunes en el Ayuntamiento de Zaragoza. El consejero de Urbanismo, el popular Víctor Serrano, ha dicho ver “intencionalidad política” en el intento por catalogar el inmueble y ha desdeñado su valor: “De repente es Notre Dame”, ha afirmado.
Lo ha hecho en la comisión municipal de Urbanismo ante una interpelación planteada por el concejal de Zaragoza en Común Suso Domínguez que tenía un objeto distinto: debatir sobre las inversiones en conservación del patrimonio histórico previstas por el Gobierno municipal en el presupuesto de 2026. Sin embargo, Serrano ha centrado su respuesta en atacar sin ambages a Apudepa, la asociación responsable del recurso que ha logrado que se paralice el derribo del edificio hasta dilucidar si se protege o no. La ha acusado de actuar movida por su supuesta cercanía con el grupo de Zaragoza en Común, cuyos concejales −ha afirmado Serrano− habrían donado parte de su sueldo a la entidad en la etapa de Pedro Santisteve como alcalde. “Es como si nos acusan de aportar a Médicos sin Fronteras”, ha repuesto el Suso Domínguez.
El edificio de Correos se sitúa en la zona del Portillo que está siendo ahora objeto de rehabilitación. El arreglo de la mayor cicatriz urbana de la capital aragonesa es responsabilidad de Zaragoza Alta Velocidad, entidad que se reparten el Gobierno central (50%), el Ejecutivo autonómico (25%) y el Ayuntamiento de Zaragoza (25%). Aunque la demolición comenzó ya la semana pasada, la directora general de Patrimonio del Gobierno de Aragón paralizó el jueves esta actuación hasta estudiar si el inmueble debe ser protegido como bien de interés cultural (BIC). El edificio, construido a principios de los años setenta e ideado por el arquitecto José Luis González Cruz, se encuadra en el denominado estilo brutalista.
El consejero de Urbanismo ha criticado que cuando se aprobó el proyecto de reparcelación hubo un informe debido a situarse “en el entorno del hotel Orús”, que sí está catalogado, y entonces “Patrimonio no dijo nada”. También que el edifico ha pasado “por todos los partidos” −cronológicamente, el PSOE, ZEC y el PP− sin que ninguno impulsara la protección del inmueble. “Y ahora de repente es Notre Dam. Sospechoso y llamativo es”, ha apuntado Serrano, quien a continuación ha puesto en duda la objetividad de Apudepa: “Si uno tiene en consideración que los concejales de Zaragoza en Común, en la etapa de Pedro Santisteve, donaban parte de su sueldo a varias entidades, entre ellas Apudepa, llámenme malpensado pero cierta intencionalidad política igual hay”, ha lamentado.
“Malestar” de Apudepa
Tras conocer estas valoraciones, Apudepa ha querido mostrar su “malestar” por las palabras de Serrano. Fuentes de la asociación han recordado que todos sus movimientos contables están “registrados en Tesorería” y han mencionado que la entidad se financia con “las cuotas anuales de los socios”, ya que no cuenta con subvenciones. A su vez, Apudepa ha acusado al consejero de Urbanismo de querer “desprestigiar a toda costa” a la entidad.
Esta no ha sido la única polémica al respecto. Porque el edil de ZEC ha recordado que la propia Apudepa concedió al consejero de Urbanismo el último premio Tocho −que entrega desde hace veinte años− por su “manifiesta falta de voluntad en la preservación del patrimonio cultural y social de la ciudad”. Serrano ha señalado que irá a “recoger” el galardón si el “presidente de Apudepa” le demuestra que las aportaciones de los concejales “han servido para rehabilitar un solo edificio o para hacer algo en defensa del patrimonio público”. Domínguez ha tenido que recordar al consejero popular que la asociación “no se dedica a la conservación de edificios”.