La Audiencia de Palma juzga a un padre y un abuelo por secuestrar a un bebé en el Monasterio de Piedra (Zaragoza)
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial celebra este jueves la vista previa del juicio contra un padre y un abuelo acusados de secuestrar al hijo del primero en octubre de 2022 en el Monasterio de Piedra (Nuévalos, Zaragoza), así como contra un tercer procesado por facilitarles un domicilio en el que ocultarse.
La Fiscalía solicita para el padre una pena de siete años de prisión como supuesto autor de delitos de detención ilegal y maltrato, además de la inhabilitación para el ejercicio de la patria potestad durante cuatro años. Para el abuelo pide cinco años de cárcel y una multa, mientras que el tercer acusado —un amigo del progenitor— se enfrenta a dos años de prisión por un delito de encubrimiento.
Según el escrito de acusación, los hechos ocurrieron el 13 de octubre de 2022, sobre las 18:40, en el aparcamiento del Monasterio de Piedra. El padre y el abuelo abordaron a la madre del menor —expareja del primero—, que se encontraba embarazada, con la intención de llevarse al bebé, de un año de edad.
Ante la negativa de la mujer a que le arrebataran al niño del carrito, el padre la empujó, la tiró al suelo y le propinó varias patadas, mientras que el abuelo la agarró del cuello y del pelo y golpeó su cabeza contra el suelo en varias ocasiones. También resultaron agredidas familiares que la acompañaban. Finalmente, el progenitor tiró del brazo del bebé para arrebatárselo y ambos huyeron en un vehículo.
Tras la sustracción, los acusados se trasladaron a una vivienda en la localidad madrileña de Parla, donde permanecieron ocultos con el menor gracias a la colaboración del tercer procesado, que les facilitó un teléfono móvil, un coche y un domicilio en el que esconderse con el objetivo de dificultar su localización.
La Guardia Civil logró localizar al bebé al día siguiente y detuvo a los implicados. El menor fue devuelto a su familia materna y presentaba erosiones en la cabeza, el abdomen y el muslo, así como un hematoma en un brazo, lesiones que requirieron 15 días de perjuicio básico.
El Ministerio Público considera que los hechos fueron premeditados y atribuye al padre un delito de detención ilegal y dos de maltrato, al abuelo un delito de detención ilegal y dos de lesiones leves, y al tercer acusado un delito de encubrimiento.