Ocho de cada diez docentes de la enseñanza pública en Aragón perciben un incremento de las agresiones verbales y, en algunos casos, físicas por parte del alumnado. Así lo recoge un estudio elaborado por el Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de Aragón (STEA) a partir del macroestudio estatal de la Confederación de STEs-Intersindical (STEs-i), que alerta del deterioro del clima de convivencia en los centros educativos de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Según los datos autonómicos, el 83,13 % del profesorado aragonés encuestado afirma que las agresiones del alumnado han aumentado, una cifra prácticamente idéntica a la media estatal (83,15 %). Por provincias, Zaragoza registra el porcentaje más alto, con un 86,08 %, por encima tanto del dato autonómico como del estatal. Huesca (80,95 %) y Teruel (82,35 %) se sitúan ligeramente por debajo, aunque también reflejan una percepción mayoritaria de aumento de la conflictividad.
El estudio se realizó en noviembre de 2025 y se basa en más de 13.000 encuestas al profesorado de enseñanzas públicas no universitarias de toda España. En el caso de Aragón, los resultados dibujan un escenario de creciente dificultad para el ejercicio de la labor docente, alineado con la tendencia estatal.
Uno de los indicadores que refuerza esta percepción es la valoración del clima de trabajo en las aulas. El 73,41 % del profesorado aragonés lo califica como conflictivo o complicado. Aunque este porcentaje es inferior a la media estatal (82,62 %), tanto Zaragoza como Huesca se sitúan por encima de la media autonómica. Teruel, en cambio, presenta un dato sensiblemente menor (52,94 %), una diferencia que el sindicato atribuye a la menor ratio de alumnado por docente derivada del mayor peso de la escuela rural en la provincia.
El informe también pone el foco en las agresiones procedentes de las familias. El 76,58 % del profesorado de Aragón considera que estas han aumentado, una cifra muy similar al promedio estatal (76,66 %) y que, según STEA, contribuye a elevar la tensión diaria en los centros educativos. Desde el sindicato advierten de que esta situación tiene un impacto directo en la salud del profesorado. “Queremos enseñar sin tener que tolerar insolencias, desconsideraciones u ofensas, y sin sentirnos desprotegidos ante conflictos cada vez más habituales”, señalan, al tiempo que alertan de un aumento del desgaste profesional y de las bajas laborales.
Ratios elevadas y sobrecarga burocrática
El estudio subraya también el peso de las condiciones estructurales. El 87,34 % del profesorado aragonés considera que las ratios actuales no permiten atender adecuadamente a un alumnado cada vez más diverso, un porcentaje que asciende al 91,56 % en Zaragoza y que se aproxima a la media estatal (91,83 %).
A ello se suma una sobrecarga burocrática que el 92,38 % del profesorado de la Comunidad califica como excesiva y perjudicial para su labor, una percepción compartida a nivel estatal, donde el porcentaje alcanza el 95,74 %. “La burocracia está devorando el tiempo que debería destinarse a enseñar, preparar clases y acompañar al alumnado”, denuncian desde STEA.
El informe refleja asimismo una sensación de desvalorización profesional. El 34 % del profesorado aragonés considera que las familias no valoran su trabajo, frente al 46,26 % del conjunto del Estado.
La “falta de apoyo” por parte de la Administración es otro de los aspectos más señalados. El 89,72 % del profesorado de Aragón afirma no sentirse suficientemente respaldado, por encima del dato estatal (85,83 %). En el ámbito salarial, el descontento es aún mayor: el 95,55 % considera que su salario no se ha revalorizado conforme al IPC, un porcentaje que alcanza el 98 % en Teruel y supera claramente la media estatal (91,89 %).
Además, el 91,96 % del profesorado aragonés estima que el salario actual no es adecuado, una cifra también superior al promedio nacional (88,34 %). STEA insiste en que estos datos evidencian problemas estructurales específicos de Aragón, como contar con uno de los cuerpos docentes peor remunerados del país y una gestión que califican de deficiente por parte de la Consejería de Educación.
Como conclusión, el sindicato alerta de un deterioro creciente de la dignidad profesional. Solo el 62,58 % del profesorado aragonés califica su trabajo como digno, un porcentaje que en Zaragoza desciende hasta el 49,37 %. A nivel estatal, la cifra se sitúa en el 56,60 %. Ante este panorama, STEA advierte de que, si no se adoptan medidas urgentes para mejorar las condiciones laborales, salariales y de convivencia en los centros educativos, el sistema público se enfrenta a un “riesgo real de escasez de profesorado”, especialmente en Secundaria y Formación Profesional.