La Policía advierte sobre las cuentas en redes sociales que humillan a compañeros de clase o a profesores: “Deja de hacerlo”
La Policía Nacional ha advertido de que las cuentas anónimas conocidas como 'curis', que se usan en redes sociales para ridiculizar a alumnos y profesores, pueden acarrear responsabilidades penales y civiles aunque quien las gestione no dé la cara. El cuerpo explica que el anonimato no protege a sus autores, y tampoco el uso de dibujos o el decir que se trata de una broma, cuando el contenido humilla a personas que su entorno puede reconocer. “¿Eres de los que se esconde detrás de una cuenta para humillar a un compañero delante de todo el instituto? Pues escucha bien, deja de hacerlo. El acoso en redes puede ser delito y una cuenta anónima no te hace intocable”, avisa Rubén Nido, portavoz de la Policía Nacional.
Estos perfiles suelen llevar el nombre, las siglas o imágenes de un instituto o colegio. En ellos se publican memes, dibujos o vídeos sobre lo que pasa a diario en las aulas. La Policía reconoce que parte de ese contenido “tiene un carácter humorístico y respetuoso”. Su advertencia se refiere a las publicaciones que se usan para “atacar, humillar o vejar a personas concretas”. Nido marca la misma frontera: “Las cuentas 'curi' pueden hacer humor sobre lo que está pasando en clase. El problema empieza cuando conviertes a un compañero o a un profesor en el blanco de las burlas”.
El nombre viene de los 'curimemes', un formato nacido en comunidades de internet de habla hispana que consiste en dibujar de forma deliberadamente tosca a personajes de series, anime o videojuegos. Esos dibujos son ahora el recurso de algunas de estas cuentas para señalar a alumnos y docentes sin poner su foto ni su nombre. Según la Policía, eso no evita el daño. Las burlas sobre el físico, los rumores o los montajes vejatorios exponen a la persona ante su entorno escolar, aunque se usen una caricatura, un apodo o una referencia a una clase. “Aunque uses un dibujo y no pongas su nombre, sus compañeros pueden reconocer perfectamente a quien estás señalando”, resume el portavoz.
Integridad moral e injurias graves
La Policía Nacional señala que, según la gravedad y las circunstancias de cada caso, estas conductas pueden ser delitos contra la integridad moral o de injurias graves, entre otros, y generar responsabilidades civiles. Añade que presentar una publicación como una broma, usar dibujos o hacerlo desde un perfil anónimo “no impiden que se valore su contenido y el daño causado”.
En la práctica, la mayoría de los autores son menores. Quienes tienen entre 14 y 17 años responden según la Ley Orgánica de responsabilidad penal de los menores. Los menores de 14 no tienen responsabilidad penal, pero eso no elimina la responsabilidad civil por los daños, de la que pueden tener que responder sus padres o tutores.
La Policía también pide a quien no es autor ni víctima que no contribuya a difundir el contenido. “Si te llega una publicación que humilla, no la compartas, repórtala y apoya a quien la esté sufriendo”, pide Nido.
Para quien sufra estas humillaciones, la Policía recomienda guardar capturas de pantalla de las publicaciones y de los comentarios relevantes en las que se vean el contenido, la fecha y el perfil que las difunde. También aconseja conservar el nombre de usuario y los enlaces a la cuenta y a cada publicación, y no reenviar ese material más allá de lo necesario para denunciar o aportar pruebas. Después, la víctima debe reportar las publicaciones con las herramientas de la plataforma y bloquear a quienes la acosen.
“Y si te está pasando a ti, guarda capturas, guarda el usuario y también los enlaces. Habla con un adulto de confianza, con tu centro educativo, y denúncialo ante la Policía Nacional”, insiste el portavoz. Las personas afectadas y sus familias pueden presentar denuncia en cualquier comisaría.
Un protocolo común en los centros aragoneses
La advertencia llega un día después de que el Departamento de Educación del Gobierno de Aragón enviara a colegios e institutos de las tres provincias un protocolo común contra estas cuentas. El Ejecutivo autonómico lo justifica por la proliferación de ‘curis’ y perfiles similares en las últimas semanas, sobre todo en TikTok e Instagram.
Las instrucciones, coordinadas por la Secretaría General Técnica y la Inspección Educativa de Huesca, Teruel y Zaragoza, se aplican cuando una cuenta está vinculada a un centro por el uso de su nombre, sus siglas o sus imágenes, o por referencias directas a alumnos, docentes u otro personal. En esos casos, la dirección del centro debe recoger y custodiar las pruebas con acceso restringido, avisar con urgencia al Departamento y a la Inspección, y trasladar los hechos a la Policía Nacional o a la Guardia Civil. El protocolo también obliga a informar a las familias, de forma individual y confidencial, de su derecho a denunciar, y a pedir a TikTok e Instagram que retiren los perfiles. Si procede, los centros pueden reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos.
El protocolo no fija plazos para que las plataformas retiren los perfiles. Además, el propio texto asume que un instituto no puede identificar por sí solo al titular de una cuenta anónima, y por eso los casos acaban en manos de la Policía o la Guardia Civil. Educación no ha dado cifras de cuentas detectadas ni de centros afectados en Aragón.
El fenómeno no es exclusivo de la Comunidad. En Málaga, la Comisaría Provincial ha confirmado que se ha presentado al menos una primera denuncia por una de estas cuentas y que la investigación sigue abierta. Fuentes policiales citadas por El Español lo describen como “un fenómeno conocido” y “habitual”, y advierten de que “unos centros denuncian y otros no”.