Investigan a un conductor de camión en Teruel por circular bajo los efectos de las drogas tras provocar varios siniestros

La Guardia Civil investiga a un conductor profesional de camión por un presunto delito contra la seguridad vial tras circular bajo la influencia de sustancias estupefacientes y provocar varios siniestros en la autovía A-23, a la altura de Teruel. Los hechos ocurrieron el pasado 25 de febrero, aunque la investigación ha trascendido este jueves. El Equipo de Investigación de Siniestros (EIS) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Teruel, en colaboración con agentes del Subsector de Tráfico de Valencia, se ha hecho cargo de las diligencias.

Según ha informado la Guardia Civil, una patrulla detectó un vehículo pesado que circulaba de manera errática por la A-23 a su paso por la capital turolense. El camión invadía de forma continua el carril contiguo y el arcén y llegó a colisionar en varias ocasiones contra la bionda de la autovía.

Los agentes dieron el alto al conductor, que hizo caso omiso a las señales y continuó la marcha. Ante el riesgo para el resto de usuarios de la vía, la Guardia Civil estableció un cerco de seguridad para conseguir que el vehículo abandonara la autovía. Uno de los motoristas del Subsector de Tráfico logró adelantarse para cortar la circulación en la glorieta del kilómetro 115 de la A-23. Sin embargo, el conductor tampoco se detuvo entonces y terminó chocando contra la rotonda, donde finalmente quedó inmovilizado.

En un primer momento, el chófer fue sometido a las pruebas de alcoholemia y al test indiciario de drogas, ambos con resultado negativo. No obstante, el comportamiento del conductor levantó las sospechas de los agentes, que apreciaron síntomas evidentes de una posible intoxicación.

Ante la posibilidad de que hubiera consumido sustancias no habituales o utilizado inhibidores para alterar el resultado del test de saliva, la Guardia Civil remitió muestras a un laboratorio para un análisis más exhaustivo. Los resultados confirmaron posteriormente la presencia de sustancias estupefacientes en el organismo del conductor, por lo que los agentes instruyeron diligencias que han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia número 2 de Teruel.

El delito de conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, recogido en el artículo 379.2 del Código Penal, puede conllevar penas de prisión de entre tres y seis meses, multas de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días, además de la retirada del permiso de conducir de uno a cuatro años.