La crisis migratoria marca el último pleno del Día de Asturias de la legislatura
La crisis migratoria provocada por la entrada de decenas de miles de personas y la necesidad de acuerdos para construir la Asturias del futuro ha marcado este viernes el pleno institucional que ha celebrado la Junta General del Principado con motivo del día de la comunidad, que se conmemora el próximo día 8, y que será el último de la actual legislatura.
En su intervención, la portavoz socialista, Dolores Carcedo, que ha considerado el Día de Asturias como una celebración de lo que une a sus ciudadanos, ha abogado por preservar el espacio común que constituye el parlamento y el respeto a las instituciones “más necesario que nunca en este tiempo hostil” en el que los formadores de odio “campan a sus anchas”.
Solidaridad con Ceuta
Carcedo ha expresado la solidaridad de su grupo con Ceuta y ha abogado por recuperar, desde la cooperación, la vida cotidiana en la ciudad autónoma desde un rechazo “frontal” al uso irresponsable del miedo como arma política.
“Asturias siempre fue plural, nunca fue una sola cosa ni una sola historia ni lo será, sino muchas posibles en el futuro y también en el pasado”, ha advertido tras recordar que hallazgos como el proyecto de Estatuto de Autonomía elaborado en plena Guerra Civil permiten seguir construyendo ese espacio común para toda la ciudadanía y ampliar el horizonte de lo posible.
El PP pide consenso
Para el presidente del PP, Álvaro Queipo, en la actual coyuntura hay asuntos decisivos que exigen “grandes consensos, altura de miras y capacidad para pensar más allá de un mandato o de unas elecciones”, un compromiso que debería asumir la clase política para poder decir dentro de años que la actual generación “estuvo a la altura” y dejó para el futuro una Asturias mejor.
“Una Asturias en la que quedarse y a la que volver, orgullosa de su historia, ambiciosa en el presente y esperanzada ante el futuro”, ha afirmado tras abogar por la recuperación de la confianza en una tierra en la que durante demasiado tiempo se habló de declive “como si fuera inevitable”.
El Día de Asturias, ha añadido, es una oportunidad para celebrar lo que es la comunidad autónoma, recordar de donde viene y preguntarse a donde quiere ir una comunidad con un papel fundamental en la historia de España y protagonista de su desarrollo económico e industrial y que fue durante mucho tiempo “una tierra de peso, una tierra que contaba, y debe aspirar a volver a serlo”.
Vox: “Callan como puercas”
Por su parte, la portavoz de Vox, Carolina López, -que ha sido reconvenida por el presidente de la Junta General, Juan Cofiño, por afirmar: “callan como puercas” quienes exhiben la bandera del feminismo mientras inmigrantes ilegales violan a niñas en Ceuta-, ha lamentado los discursos “líricos y rimbombantes” en una región en la que se han destruido el tejido productivo y los servicios públicos.
López se ha preguntado si lo que se quiere celebrar es el aumento de las listas de espera sanitarias o en las residencias de ancianos o la conversión de Asturias en un parque temática para recordar lo que un día fue debido a las políticas “destructivas” de los gobiernos del PSOE.
A su juicio, el día de la comunidad autónoma tiene lugar en medio de una hipocresía “en la que la izquierda caviar se mueve como pez en el agua” cuando la verdadera celebración debería producirse “cuando los asturianos y los españoles pongan al PSOE en el lugar que le corresponde, lejos de las instituciones y del dinero público que tanto le gusta”.
La izquierda alerta de peligro de la ultraderecha
Para su homólogo de IU/CA, Xabel Vegas, que ha pronunciado su discurso en asturiano, algunos quienes reducir la identidad asturiana a Covadonga o a Pelayo en lugar de al hecho de ser una tierra acogedora “que sabe lo que es tener que dejarla por culpa de la miseria o de la violencia”.
Tras señalar que la democracia es un camino por recorrer, Vegas ha advertido de que está siendo “parasitada” por quienes no creen en ella y ponen todo su esfuerzo en destruirla desde la ultraderecha, recurriendo “a los cantos de sirena de discursos demagógicos y populistas que apelan a las más bajas pasiones”.
Pumares: “No sobra nadie”
Por su parte, el parlamentario forista Adrián Pumares, que también ha utilizado el asturiano en parte de su alocución, ha advertido de que lo que se conmemora el 8 de septiembre son “trece siglos compartidos” en una Asturias “en la que no sobra nadie” y que tiene retos por delante que no puede afrontar cada uno por su cuenta, por lo que se requiere alcanzar acuerdos.
“Hace trece siglos los asturianos demostramos que no hace falta elegir entre ser fieles a lo propio y sentirse parte de algo más grande y ese es el legado que nos toca defender”, ha apuntado Pumares que ha advertido además al Gobierno de que la misa de Covadonga “es acto de unidad más que uno litúrgico”, antes de lamentar que se haya dejado pasado sin conmemorar el 90 aniversario del asesinato de Melquiades Álvarez, renunciado así a una parte de la historia compartida.
Tomé: “Celebrar sin odios ni perjuicios”
Su compañera en el Grupo Mixto Covadonga Tomé, que también habló en asturiano en parte de su intervención, ha pedido celebrar en momentos turbulentos como los actuales una Asturias “sin odios ni perjuicios” que recuerde que sus ciudadanos también fueron migrantes y que, en consecuencia, no legitime de ninguna manera “cualquier respuesta a los que llegan buscando casa”.
Tomé ha abogado por una Asturias que sea “un país igualitario y compasivo con los perdedores de la sociedad ultracapitalista” además de plural y en el que la diversidad se perciba como una riqueza y no como un problema insuperable.